Este artículo fue modificado por última vez el
14.08.2017.

Cambiar la sangre de una persona en pequeñas cantidades sustituyéndola por una de un donante para evitar alguna patología. Se utiliza especialmente para la transfusión del feto o del recién nacido, para tratar la eritroblastosis fetal, eliminando los anticuerpos Rh y AB0 y los eritrocitos lisados (glóbulos rojos rotos) y sustituyéndolos por sangre sin incompatibilidades y capaz de transportar eficazmente el oxígeno.