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Este artículo fue modificado por última vez el 18.10.2017.

Los resultados de un estudio preliminar sugieren la utilidad de una nueva prueba para la detección precoz de cáncer de páncreas en estadios tratables.

Este estudio, realizado en un número limitado de casos por investigadores de varios centros médicos sugiere que una nueva prueba en sangre podría resultar efectiva para la detección del cáncer de páncreas en estadios previos a los que se suele detectar actualmente. Si los estudios con mayor número de casos  confirman la eficacia de este análisis de sangre, en los próximos años se podría disponer de una prueba eficaz para el diagnóstico precoz del cáncer de páncreas.

En la actualidad, el cáncer de páncreas  generalmente se diagnostica en etapas muy tardías, cuando el tratamiento es poco eficaz. Sólo alrededor del 15% de los pacientes diagnosticados con cáncer de páncreas pueden ser tratados quirúrgicamente curando o alargando la vida del individuo.

Según fuentes del National Cancer Institute (NCI), el año pasado, el cáncer de páncreas fue la cuarta causa más común de muerte por cáncer en los EEUU, tanto en hombres como en mujeres. En el 2014 en EEUU, cerca de 50.000 personas fueron diagnosticadas de la enfermedad y casi 40.000 murieron.  Además, la tasa de mortalidad por cáncer de páncreas ha aumentado un promedio de 0,4% anual entre los años 2002-2011, según datos del NCI.

Esta nueva prueba en sangre utiliza un nuevo enfoque mediante la detección de una proteína asociada al cáncer de páncreas denominada glipicano-1 en unas pequeñas partículas llamadas exosomas. Los exosomas son producidos por todas las células y circulan en la sangre. Las células cancerosas pancreáticas producen exosomas con mayores concentraciones de glipicano-1 que las células normales de páncreas.

El aumento de la producción de glipicano-1 por parte de las células cancerosas pancreáticas ya se había descrito anteriormente. Sin embargo, la simple medición de la proteína en sangre mediante un método de inmunoensayo no resulta ser más útil para la detección de cáncer de páncreas que los marcadores tumorales convencionales, tales como CA 19-9. Sin embargo, mediante la concentración de estas diminutas partículas liberadas por las células (exosomas)  y determinando la proteína en éstas, los investigadores han encontrado diferencias significativas entre los pacientes con cáncer de páncreas y los voluntarios sanos. También han hallado que los niveles de la proteína en exosomas aumentan con la severidad de la enfermedad y disminuyen después de la extirpación quirúrgica del tumor. Por ello, la determinación de glipicano-1 también podría usarse para la monitorización del tratamiento y para la detección de la progresión de la enfermedad.

Según Ragu Kalluri, director de Biología del Cáncer del MD Anderson Cancer Center en Houston, Texas y autor principal de un artículo sobre el nuevo análisis en sangre publicado en la revista Nature (http://www.nature.com/nature/journal/v523/n7559/abs/nature14581.html), “Los estudios que comparan estadio de la enfermedad con los resultados obtenidos en el tratamiento quirúrgico sugieren que las tasas de mortalidad por cáncer de páncreas podrían reducirse si la enfermedad se diagnosticara en un estadio temprano, y esta nueva prueba proporciona una oportunidad sin precedentes para una detección precoz del cáncer de páncreas y para  el diseño de nuevas estrategias quirúrgicas curativas".

Es preciso que se realicen ensayos a gran escala para estudiar la eficacia de la prueba. Un editorial en la revista Nature señala que en base a este estudio inicial, la prueba es específica para cáncer de páncreas. Dada la elevada tasa de mortalidad de este tipo de cáncer, sería un logro considerable el desarrollo de una prueba fiable para detectar el cáncer de páncreas en las primeras etapas.