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Este artículo fue modificado por última vez el 17.10.2017.

Según un estudio italiano, en comparación con otros tipos de grasas, el aceite de oliva virgen extra puede tener efectos saludables sobre los niveles sanguíneos de glucosa y colesterol LDL (colesterol malo) después de las comidas.

Esto explicaría por qué una dieta tradicional mediterránea, rica en aceite de oliva, se asocia a un menor riesgo de enfermedad cardiovascular.

Según Francesco Violi autor del estudio y investigador de la Universidad Sapienza de Roma, la disminución de los niveles de glucosa y colesterol LDL después de las comidas puede ser útil para reducir los efectos perjudiciales de la glucosa y el colesterol sobre el sistema cardiovascular,

Violi y sus colegas estudiaron el efecto de la adición de aceite de oliva virgen extra (AOVE) a una dieta mediterránea basada en frutas, verduras, granos y pescado, con un consumo restringido de productos lácteos y de carne roja.

En dos ocasiones distintas, los investigadores dieron a 25 personas sanas un almuerzo típico mediterráneo. En una ocasión añadieron 10 gramos (unas 2 cucharaditas) de aceite de oliva virgen extra, y en la otra añadieron 10 g de aceite de maíz.

Los análisis de sangre realizados antes y dos horas después de las comidas demostraron que la glucosa aumentó después de comer en todos los participantes, lo cual es normal. Pero aumentó mucho menos después de la comida con aceite de oliva que después de la comida con aceite de maíz.

Estos hechos están en línea con investigaciones previas que asocian el aceite de oliva virgen extra a niveles elevados de insulina, la hormona que ayuda a transformar la glucosa en energía.

Lo que no está tan claro es porqué los niveles de colesterol LDL eran más bajos después de la comida con aceite de oliva virgen extra que después de la comida con aceite de maíz. El colesterol LDL (colesterol malo) se deposita en los vasos sanguíneos y puede conducir a aterosclerosis, formación de coágulos y ataques cardíacos.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) las enfermedades cardiovasculares constituyen la primera causa de mortalidad. En el año 2012 fallecieron por estas causas unos 17,5 millones de personas en todo el mundo, principalmente por enfermedad cardíaca o accidente vascular cerebral.

Los investigadores también hallaron que después de las comidas con aceite de maíz, las personas tenían niveles significativamente más altos de los dos tipos de LDL que después de las comidas suplementadas con aceite de oliva virgen extra.

Según reconocen los investigadores no se ha valorado el aceite de maíz frente a una dieta sin aceite, a pesar de ello es uno de los primeros estudios que asocian una dieta mediterránea con aceite de oliva virgen extra a una disminución de la glucosa y el colesterol de LDL después de las comidas.