Relación entre suicidio y depresión
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Este artículo fue modificado por última vez el 13.05.2019.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) el suicidio constituye un grave problema de salud pública. En el mundo cada año se pierden por esta causa alrededor de 1 millón de vidas, lo que representa una tasa de mortalidad de 16 por 100.000; también considera que con la implantación de intervenciones oportunas y de bajo coste se pueden reducir las tasas de suicidio en el mundo.

Los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), nos indican que el suicidio sigue siendo la principal causa externa de mortalidad en España, sin embargo, se sabe que por cada suicidio que se lleva a cabo, hay unas 20 tentativas frustradas. En el año 2017 fallecieron en España por este motivo 3.679 personas (2.718 hombres y 961 mujeres), cifra que duplica a las víctimas de accidentes de tráfico. La cifra representa además un aumento del 3% respecto al año anterior.

A pesar de estas elevadas cifras, el suicidio es un tema que se tiende a silenciar históricamente, siendo un tema tabú que se trata de forma muy secreta, por lo tanto, es imprescindible acabar con los mitos e ideas erróneas que tienden a crear un sentimiento de culpabilidad, no sólo en los que tienen las ideas suicidas sino también en el círculo cercano a estas personas, ya que cada suicidio puede afectar a unas 6 personas en su entorno cercano.

En opinión de la OMS existe un vínculo entre el suicidio y los trastornos mentales, en particular con la depresión y los trastornos por consumo de alcohol en aquellos países con mayor riqueza, produciéndose de forma impulsiva en momentos de crisis; pero las tasas de suicidio también son altas entre los grupos vulnerables que sufren discriminación, como personas refugiadas o migrantes.

Un método importante para el control del suicidio es la identificación temprana de los casos potenciales, la coordinación y colaboración entre múltiples sectores de la sociedad, incluyendo el sector de la salud y el establecimiento de un Plan Nacional de Prevención del Suicidio a nivel de los organismos sanitarios nacionales de cada país, aunque algunas comunidades han iniciado la puesta en marcha de algunos planes de prevención.

Del mismo modo, las sociedades científicas también intentan formar a sus profesionales, como el caso de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) que imparte formación sobre el suicidio a los profesionales de Atención Primaria desde el año 1991.

El 10 de septiembre se celebra el Dia Internacional para la Prevención del Suicidio y la Confederación Salud Mental España puso en marcha la campaña #HablaDelSuicidio, con la que se intenta que la sociedad contribuya a que se haga visible "esta durísima realidad", e insisten en recalcar el importante papel de los medios de comunicación para tratar esta información de la manera más adecuada.

Para ayudar a identificar a las personas potencialmente susceptibles de suicidarse, el Dr. Gray y la Dra. Coon, científicos de la Universidad de Utah en Estados Unidos exploran la contribución genética al riesgo de suicidio. Aunque la genética es solo una parte del riesgo, se espera que estos descubrimientos permitan localizar los individuos altamente susceptibles para desarrollar mejores intervenciones que les ayuden a evitar este riesgo.

Según el Dr. Gray el primer paso es encontrar los genes que elevan el riesgo. La identificación de dichos genes específicos puede conducir a nuevos tratamientos. El equipo pudo identificar variantes en cuatro genes (SP110, AGBL2, SUCLA2 y APH1B) que podrían aumentar el riesgo de muerte por suicidio. Además, se encontraron 207 genes que requieren más estudios para comprender su posible papel en la conducta suicida, sin embargo 18 de estos genes se han asociado previamente con el riesgo de suicidio. Además, 15 de los genes identificados se han vinculado con afecciones inflamatorias, lo que afianza la creciente evidencia de una relación entre la inflamación y la salud mental.

El estudio tiene algunas limitaciones, pero abre las puertas a posteriores investigaciones en este campo.
 

Bibliografía
  1. Coon H, Darlington TM, DiBlasi E, Callor WB, Ferris E, Fraser A, et al. Genome-wide significant regions in 43 Utah high-risk families implicate multiple genes involved in risk for completed suicide. Mol Psychiatry. 2018 Oct 23. doi: 10.1038/s41380-018-0282-3. [Epub ahead of print].
  2. https://www.ine.es/prensa/edcm_2017.pdf (acceso el 23 de marzo de 2019)
  3. https://consaludmental.org/ (acceso el 23 de marzo de 2019)
  4. https://www.semg.es/ (acceso el 23 de marzo de 2019)