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18.04.2018.
¿En qué consiste?

La galactosa es un azúcar simple obtenido a partir de la hidrólisis o ruptura de de otra molécula compuesta, la lactosa, presente en grandes cantidades en la leche. Se absorbe en el intestino y se transforma en glucosa en el hígado.

La galactosemia es una enfermedad hereditaria que se caracteriza por la incapacidad de utilizar la galactosa por el organismo, acumulándose y, si no se trata de forma precoz y adecuada, pudiéndo provocar lesiones en el hígado, insuficiencia renal, afectación del sistema nervioso central, retraso en el crecimiento y cataratas entre otras.

El cuadro clínico de las galactosemias es el resultante de la toxicidad de la galactosa o sus derivados. En la deficiencia de galactoquinasa es más leve y suele limitarse al desarrollo de cataratas. En las deficiencias de transferasa y epimerasa aparece un cuadro agudo caracterizado por rechazo del alimento, vómitos, diarreas, fallo de crecimiento, ictericia, hepatopatía, retraso mental y cataratas.

Se conocen tres trastornos del metabolismo de la galactosa que producen galactosemia. Los tres son de herencia autosómica recesiva y causan algún tipo de síndrome tóxico. Por ello, es esencial establecer un diagnóstico y un tratamiento rápidos.
La más frecuente de los tres es la llamada Galactosemia clásica, la cual es debida a la deficiencia de galactosa-1-P-uridil transferasa (GALT). Se trata de un error congénito del metabolismo de los carbohidratos o “azúcares” causado por mutaciones en el gen GALT.

En España la detección precoz de galactosemia se realiza únicamente en la comunidad gallega, incluida dentro del conjunto de enfermedades del programa de cribado neonatal de enfermedades metabólicas. En ese caso se realiza conjuntamente con las demás pruebas del cribado neonatal, recomendadas generalmente a partir de las 48 horas de vida.

Sin embargo, debido a la muy temprana manifestación de síntomas clínicos, existe controversia sobre la necesidad de realizar este cribado, por lo que muchos países no incluyen la galactosemia en sus programas neonatale, y la prueba es solicitada por el pediatra únicamente cuando un paciente presenta clínica compatible con esta deficiencia.

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Acerca de Galactosemia
  • Pruebas relacionadas

    Con el objetivo de detectar precozmente esta enfermedad, se mide la actividad GALT o la concentración de galactosa o de galactosa-1-fosfato en sangre impregnada en papel, con el objetivo de determinar la deficiencia de de galactosa-1-P-uridil transferasa (GALT) o, más raramente, de los otros dos enzimas cuya infrecuente deficiencia causa también galactosemia (galactoquinasa y UDP-galactosa 4 epimerasa). Este análisis puede realizarse mediante métodos colorimétricos, fluorimétricos, cromatogáficos o de espectrometría de masas en tándem.

    Si la detección es “positiva”, y para confirmar el diagnóstico de la enfermedad en todos los casos, deberemos medir la concentración de galactosa-1-fosfato y la actividad GALT en eritrocitos del niño. La demostración del defecto enzimático y el estudio de las mutaciones genéticas permiten, además, realizar el consejo genético a las familias.

    Para la realización de esta prueba se requiere una muestra de sangre impregnada en papel. Cuando la prueba está incluida dentro del programa de cribado metabólico neonatal, esta muestra se obtiene por punción del talón. El material suministrado para la toma de muestra de sangre del recién nacido, dentro de estos programas, incluye tarjetas de papel absorbente especial (Whatman® 903 o similar) con círculos impresos para este fin. Es muy importante que sólo se utilice papel que cumpla con las normas del National Committee for Clinical Laboratory Standards (NCCLS) (papel Whatman®903 o similar).

    Para la toma de la muestra se debe disponer de un dispositivo de incisión cortante para sangre capilar que proporcione un flujo de sangre adecuado o en su defecto de una lanceta estéril con punta de menos de 2,4 mm. La punción debe efectuarse en la parte externa del talón, nunca en la línea media. En prematuros y niños de bajo peso se debe tener especial cuidado en la profundidad de la incisión. En estas situaciones se pueden considerar otros métodos de recolección de muestra. La primera gota de sangre que fluye después de la punción debe ser descartada, retirándola con una gasa estéril, ya que es probable que esté contaminada con fluidos tisulares. A continuación es necesario esperar a que se forme una gota de sangre grande y colocar el papel de filtro con los círculos impresos contra la gota de forma que se empape y se rellene completamente el círculo. Se deben examinar ambos lados del papel para comprobar que la sangre ha penetrado de forma uniforme y ha empapado el mismo. Después de que haya sido recogida la sangre es importante elevar el pie del niño y presionar con un apósito hasta que deje de sangrar. A continuación hay que dejar secar la tarjeta en una superficie horizontal no absorbente a temperatura ambiente y evitar la luz solar directa.

    Para obtener una cantidad suficiente de sangre se recomienda comenzar por calentar el lugar de la punción (basta con un masaje), limpiar con alcohol de 70º y secar al aire. Los derivados yodados no deben utilizarse como desinfectante. La posibilidad de que la muestra de sangre sea de procedencia venosa debe ser tenida en cuenta por los laboratorios que realizan el análisis ya que los resultados pueden verse influidos. La recolección de sangre venosa de forma rutinaria está desaconsejada.

    Las determinaciones realizadas en sangre impregnada en papel no son diagnósticas. Todo resultado anormal en el cribado debe ser confirmado con análisis en muestras de sangre no coagulada extraídas por punción venosa.

    El estudio de confirmación diagnóstica consiste en la realización de una anamnesis familiar y personal con búsqueda de síntomas y signos clínicos. Las determinaciones analíticas pueden incluir la valoración de galactosa y galactitol en plasma y orina, de galactosa-1-fosfato en eritrocitos y, finalmente deben demostrar el defecto enzimático de GALT (o de los otros enzimas) en los hematíes. El estudio de las mutaciones en el correspondiente gen completa el estudio.

    Ante un paciente con un cuadro clínico sugestivo de galactosemia es importante tener en cuenta que si se le ha retirado la galactosa de la dieta, no detectaremos galactosa en plasma ni en orina, y por lo tanto tampoco será positivo el análisis de cuerpos reductores en orina. También es importante tener en cuenta que si se han realizado transfusiones sanguíneas, las determinaciones en eritrocitos pueden resultar modificadas durante 3-4 meses.

    En estos casos, el niño debe ser remitido a una unidad Clínica de Referencia para Enfermedades Congénitas del Metabolismo con el objetivo de establecer el diagnóstico y realizar el tratamiento y seguimiento adecuados.

  • Tratamiento

    El tratamiento es fundamentalmente dietético y consiste en una dieta libre de galactosa, sin leche ni productos lácteos, con la que se normalizan los síntomas agudos.

    El tratamiento debe instaurarse lo más precozmente posible y mantenerse de por vida. El cumplimiento debe controlarse de forma rigurosa. Para ello es aconsejable valorar periódicamente la galactosa-1-fosfato y/o el galactitol. Estos metabolitos, aunque disminuyen notablemente con la dieta, nunca se normalizan y conviene que su concentración se mantenga lo más baja posible. Una vez instaurado el tratamiento, el cuadro clínico severo revierte, y en muchos de los casos las cataratas desaparecen. Sin embargo, en la galactosemia clásica, estudios de pacientes tratados muestran que, en cierto número de casos, la dieta exenta de galactosa no es capaz de prevenir totalmente un cierto daño neurológico y que la mayoría de las mujeres afectas presentan fallo ovárico. La aparición de esas patologías a largo plazo parece ser independiente de la precocidad de la instauración del tratamiento.

Bibliografía

NOTA: Este artículo está basado en las fuentes bibliográficas que se citan a continuación, así como en la propia experiencia del Comité de expertos y revisores de Lab Tests Online. Además, este apartado es revisado periódicamente por el Consejo Editorial, con el fin de mantenerlo actualizado.

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