También conocido como
Infección por Borrelia burgdorferi; infección por Borrelia mayonii
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Este artículo fue modificado por última vez el 18.08.2019.
¿En qué consiste?

La enfermedad de Lyme es una infección causada por dos bacterias, la Borrelia burgdorferi y Borrelia mayonii, que se transmite principalmente por las picaduras de las garrapatas. Cuando una garrapata infectada pica a una persona, ésta desarrolla una enfermedad inflamatoria, que primero afecta a la piel y luego a las articulaciones, sistema nervioso y a otras partes del organismo.

Las garrapatas responsables de la enfermedad de Lyme en humanos son diminutas, de la medida de la cabeza de un alfiler o incluso como una mota de polvo. Pueden encontrarse en cualquier parte del cuerpo aunque lo más frecuente es que se fijen en zonas como cuero cabelludo e ingles. No todas las personas afectadas por garrapatas son infectadas por la borrelia y muchas de las personas que han sufrido una picadura de garrapata no desarrollarán la enfermedad. Esto se debe a que no todas las garrapatas están infectadas y a que la garrapata puede tardar entre 24 y 72 horas en transmitir la bacteria una vez se ha adherido al cuerpo.

La enfermedad de Lyme se da en todo el hemisferio norte, si bien la cepa bacteriana que causa la infección y los insectos que la transmiten varía según la zona geográfica. La mayoría de casos se dan durante la primavera y verano, cuando la gente suele permanecer más tiempo al aire libre y cuando las garrapatas se muestran más activas.

Se trata de la enfermedad transmitida por garrapatas más común en Estados Unidos y Europa. En referencia a nuestro país, en el norte de la península es dónde se producen más infecciones por esta bacteria ya que se dan las condiciones climáticas y ambientales idóneas para que se desarrollen estas garrapatas. Según estudios recientes la incidencia anual en España es de 0,25 casos por cada 100.000 habitantes siendo más alta en varones (0,28 casos por cada 100.000 habitantes).

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Acerca de Enfermedad de Lyme
  • Síntomas

    La enfermedad de Lyme se desarrolla en distintas fases, en las fases iniciales la infección afecta solamente a la zona próxima a la picadura y acaba progresando posteriormente hacia una forma más diseminada y finalmente a una forma crónica de la enfermedad.

    Los primeros signos y síntomas se desarrollan ente 3 y 30 días después de la picadura y pueden incluir:

    • El primer signo suele ser la aparición de una erupción roja a los pocos días o hasta un mes (un promedio de 7 días) después de la picadura. Aproximadamente un 70 – 80 % de los infectados por Borrelia burgdorferi desarrollará una erupción circular característica conocida como eritema migrans. Por lo general, se extiende hacia afuera desde el sitio de la picadura y puede medir hasta 30 centímetros o más de ancho, tomar la forma de unos ojos de buey y dar sensación de quemazón pero normalmente es indoloro. Hay personas que presentan múltiples erupciones y otras que no (o como mínimo, no recuerdan haber observado erupción alguna). Las picaduras no contagiosas desaparecen en uno o dos días.
    • Dolor de cabeza
    • Fatiga
    • Fiebre y escalofríos
    • Dolores articulares y musculares
    • Nódulos linfáticos inflamados

    Borrelia mayonii parece que causa otros síntomas como náuseas, vómitos y la erupción puede llegar a ser más extensa y no tener la forma de ojo de buey

    En caso de que la enfermedad de Lyme no se tratará, en las siguientes semanas o meses pueden aparecer signos y síntomas adicionales que incluyen:

    • Dolor muscular y articular (puede ser intermitente)
    • Debilidad y parálisis facial (parálisis de Bell)
    • Entumecimiento y dolor en brazos y piernas
    • Meningitis, con rigidez de nuca y fuertes dolores de cabeza
    • Dolor torácico y trastornos del ritmo cardíaco (raramente)
    • Irritación, enrojecimiento y dolor ocular, visión borrosa (raramente)
    • Artritis intermitente con hinchazón y dolor articular, especialmente en rodillas
    • Pérdida de memoria, dificultad para concentrarse y trastornos del sueño
    • Mareos y dificultad para respirar
  • Pruebas relacionadas

    La enfermedad de Lyme se puede diagnosticar en base a una historia clínica detallada, haciendo especial atención a signos y síntomas como la presencia de un eritema migrans o una erupción en ojos de buey, al antecedente de una picadura de garrapata y/o al hecho de haber residido o viajado a una zona geográfica en la que puede encontrarse enfermedad de Lyme. Si con la historia clínica se alcanza el diagnóstico de enfermedad de Lyme, ya no suele solicitarse pruebas de laboratorio.

    Las pruebas para la enfermedad de Lyme se solicitan cuando una persona presenta signos y síntomas sugestivos de haber contraído la enfermedad. La prueba de elección es la detección de anticuerpos en sangre frente a la bacteria, hay de dos tipos:

    • Anticuerpos  IgM frente a Borrelia que suelen detectarse en sangre antre dos y tres semanas después de la infección. Hay un pico de concentración a las seis semanas y luego va disminuyendo. Serían para diagnosticar una infección reciente
    • Anticuerpos IgG frente a Borrelia que no se pueden detectar hasta bastantes semanas después de la infección. Hay un pico de concentración a los seis meses y las concentraciones se pueden mantener elevadas durante varios años

    Estos anticuerpos se detectan por enzimoinmunoensayo o inmunofluorescéncia. Son técnicas muy sensibles para evitar que se escape ningún caso de enfermedad de Lyme. Sin embargo, estos anticuerpos pueden dar resultados positivos en casos de otras infecciones como sífilis o enfermedades autoinmunes como el lupus. Por esta razón se recomienda realizar el Western blot para B. burgdorferi para confirmar resultados positivos o indeterminados a la prueba de los anticuerpos

    Si hay síntomas que sugieran afectación a nivel de sistema nerviosa central (meningitis) se deben de realizar las pruebas en una muestra de líquido cefalorraquídeo (LCR).

    Otras pruebas que pueden realizarse pero más infrecuentes son:

    • PCR (reacción en cadena de la polimerasa) - ocasionalmente, en muestras de LCR o en líquido articular, para detectar material genético de B. burgdorferi. Es un método más sensible de detección de la infección.
    • Raramente, cultivo de una biosia de piel, para detectar la bacteria.
  • Prevención y tratamiento

    Prevención
    Actualmente no se dispone de ninguna vacuna para prevenir la enfermedad de Lyme, pero existe una serie de medidas que reducen de manera significativa el riesgo de infectarse al evitar las picaduras de garrapatas:

    • Vestir camisetas de manga larga y pantalones largos ambos de colores claros y metiendo los pantalones por dentro de los calcetines
    • Llevar calzado cerrado
    • Evitar áreas verdes y boscosas, especialmente en primavera y verano
    • Usar un repelente de insectos que contenga un 20 – 30 % de DEET (N, N-dietil-meta-toluamida) o permetrina
    • Verificar que no se tienen garrapatas por el cuerpo después de haber estado al aire libre, y en caso de que existan, intentar retirarlas lo más pronto posible
    • Comprobar que las mascotas estén libres de garrapatas.

    Tratamiento
    La enfermedad de Lyme se suele tratar con antibióticos orales durante 2 - 4 semanas, aunque en algunos casos de infecciones severas puede ser necesario administrarlos por vía intravenosa. La mayoría de personas se recupera rápidamente y de forma total de la enfermedad. Ocasionalmente, en las formas más avanzadas de la enfermedad de Lyme, pueden persistir el dolor articular y la lesión neurológica.  

    En aproximadamente un 10 - 20% de las personas tratadas con antibióticos, ciertos síntomas como la fatiga y el dolor muscular y articular pueden permanecer durante más de 6 meses. A esta situación se la conoce como Síndrome post-tratamiento de la enfermedad de Lyme (PTLDS) y se sigue investigando al respecto. En caso de que estos síntomas persistan, debe consultarse al médico.

Enlaces
Bibliografía

NOTA: Este artículo está basado en las fuentes bibliográficas que se citan a continuación, así como en la propia experiencia del Comité de expertos y revisores de Lab Tests Online. Además, este apartado es revisado periódicamente por el Consejo Editorial, con el fin de mantenerlo actualizado.

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