Vaginitis y vaginosis

18/3/2026

También conocido como: vaginosis bacteriana, infección vaginal, infección por levaduras, candidiasis, tricomoniasis, trich, vulvovaginitis

¿En qué consiste?

La vaginosis y la vaginitis representan los principales motivos de consulta ginecológica por síntomas como prurito,ardor, dispareunia, olor y descarga vaginal anormal.

La vaginosis es una infección de la vagina. La vaginitis se refiere a la inflamación de la vagina, y puede estar causada por una vaginosis u otros factores, como una alergia, irritantes, o una disminución de los estrógenos. Las causas infecciosas más frecuentes son vaginosis bacteriana, candidiasis vulvovaginal y tricomoniasis, que juntas constituyen aproximadamente el 90% de los casos de vaginitis.

La vaginitis es un trastorno muy común que generalmente afecta a las mujeres en edad fértil. Los Centers for Disease Control and Prevention (CDC) estiman que la vaginitis afecta a más de 21 millones de mujeres entre 14 y 49 años de edad. Las mujeres afectas pueden presentar prurito, ardor genital y flujo vaginal anormal. Cuando también existe inflamación en los genitales externos (vulva), se puede referir como vulvovaginitis. Los términos más utilizados por la población general para vaginitis/vaginosis son “infección por levaduras” e “infección vaginal”.

En condiciones normales, la vagina mantiene un equilibrio dinámico de la microbiota vaginal normal, una mezcla de microorganismos “buenos” que ayudan a proteger la vagina, mantener su entorno moderadamente ácido (pH <4,5), e impedir el crecimiento de microorganismos causantes de enfermedades. Los Lactobacillus son las bacterias de la microbiota vaginal que se encuentran con más frecuencia. También puede encontrarse una mezcla de otros microorganismos comensales, como Corynebacterium, y algunas levaduras.

Es fisiológico producir una pequeña cantidad deflujo vaginal diario, claro o blanquecino, cuya cantidad y consistencia varíandurante el ciclo menstrual.

Cualquier factor que altere el equilibrio de la microbiota vaginal y/o produzca una irritación de los tejidos de la vagina o la vulva puede, potencialmente, causar vaginitis.

Causas

Las causas más frecuentes de vaginitis/vaginosis (hasta el 90%) son las infecciones debidas a:

  • Vaginosis bacteriana: causada por un cambio complejo en la flora normal, con una disminución del número de Lactobacillus y un aumento de las otras bacterias, incluyendo Gardnerella vaginalis y Micoplasma hominis.
  • Candidiasis vulvovaginal: causadaprincipalmente por Candida albicans, aunque otras especies de Candida, como C. glabrat, pueden estar implicadas
  • Tricomoniasis: Infección parasitaria causada por Trichomonas vaginalis. Se considera una infección parasitaria de transmisión sexual.

Las causasno infecciosas incluyen vaginitis atrófica, irritativa y alérgica, entre otras:

  • Reacciones alérgicas e irritantes a productos de higiene femenina, uso de productos de vaselina vaginales, baños de burbujas, ropa interior muy ceñida, telas sintéticas que mantienen la humedad, perfumes, jabones, desodorantes, preservativos de látex, etc…
  • Vaginitis atrófica o síndrome genitourinario de la menopausia por déficit estrogénico en el que se produce un adelgazamiento de la piel de la vagina y pérdida de lubricación. Se observa principalmente en las mujeres durante y después de la menopausia.
  • Desequilibrios hormonales.
  • En raras ocasiones, un cuerpo extraño en la vagina (como un pequeño trozo de papel higiénico en un niño, o un tampón olvidado en una mujer durante la menstruación); ello puede causar una irritación y causar una infección.

La vaginosis bacteriana puede aumentar la vulnerabilidad de una mujer a otras infecciones, especialmente enfermedades de transmisión sexual (ETS):

Aunque la vaginitis y la vaginosis pueden presentarse a cualquier edad, son más frecuentes en mujeres en edad fértil y sexualmente activas. Sin embargo, es importante recordar que muchas de las causas pueden manifestarse también en mujeres que nunca han tenido relaciones sexuales. Una mujer puede presentar más de una causa de vaginitis/vaginosis de forma simultánea.

Factores de riesgo

Algunos de los factores de riesgo de vaginitis/vaginosis son:

  • Uso de antibióticos, que puede conducir a una pérdida de bacterias “buenas”, (especialmente en candidiasis)
  • Embarazo, que provoca cambios hormonales que pueden producir irritación de la vagina.
  • Duchas vaginales frecuentes (pueden causar irritación y/o pérdida de la microbiota vaginal).
  • Múltiples parejas sexuales y/o una nueva pareja sexual.
  • Uso del dispositivo intrauterino (DIU).
  • Toma de anticonceptivos orales.
  • Enfermedades subyacentes, como diabetes mal controlada, enfermedades de la piel (dermatitis), y otras condiciones que afectan el sistema inmunitario.
  • Falta de higiene.
  • Tabaquismo (vaginosis bacteriana).

Acerca de la vaginitis y vaginosis

Signos y síntomas

Los signos y síntomas asociados a la vaginitis/vaginosis pueden ser vagos e inespecíficos, pueden incluir prurito, dolor, ardor, enrojecimiento e inflamación de la vagina. En función de la causa, pueden presentarse algunos signos y síntomas característicos, entre los que se incluyen:

  • Infección bacteriana (vaginosis bacteriana): presencia de un flujo vaginal fino, de color grisáceo o lechoso con un desagradable olor a pescado (debido a unas sustancias químicas llamadas aminas que provocan un aumento del pH en la vagina), especialmente notable después de haber tenido relaciones sexuales.  Un número significativo de mujeres con vaginosis bacteriana no tiene síntomas perceptibles.
  • Infección por levaduras (candidiasis): presencia de un flujo vaginal que puede ser espeso y blanco (como requesón), junto con picor, quemazón, ardor al orinar, enrojecimiento e hinchazón, y relaciones sexuales dolorosas
  • Tricomoniasis(infección parasitária causada por Trichomonas vaginalis): presencia de un flujo vaginal amarillento-verdoso que puede ser “espumoso” con un olor desagradable, picor, enrojecimiento, relaciones sexuales dolorosas y dolor al orinar. Durante un examen pélvico pueden visualizarse pequeñas llagas rojas en las paredes de la vagina o el cuello uterino. Sin embargo, muchas mujeres con tricomoniasis no presentan síntomas perceptibles.
  • Vaginitis atrófica (síndrome genitourinario de la menopausia): este trastorno, que se produce en muchas mujeres al entrar en la menopausia o bien cuando ya están en ella, cursa con un adelgazamiento de las paredes de la vagina. Las mujeres afectadas pueden experimentar sequedad vaginal, picazón, ardor, dolor durante las relaciones sexuales, y la presencia de pequeñas cantidades de sangre después de haber tenido relaciones sexuales.

Es poco frecuente que las causas de vaginitis/vaginosis conduzcan a complicaciones como inflamación del cuello uterino o de la capa interna del útero, o enfermedad inflamatoria pélvica (EIP). En ocasiones, en una mujer embarazada, la vaginosis puede ser causa de parto prematuro, y en algunos casos la infección puede transmitirse de la madre al recién nacido. Las mujeres con un déficit de vitamina D y embarazadas, pueden ser más susceptibles a las vaginosis bacterianas. La vaginosis bacteriana también se ha asociado a abortos espontáneos durante el segundo trimestre del embarazo.

Pruebas relacionadas

El proceso diagnóstico empieza con un examen físico, incluyendo un examen pélvico y una revisión de los antecedentes médicos de la persona. El médico realizará preguntas acerca de las características de los síntomas que se presentan, su duración y frecuencia, así como acerca de posibles medicamentos recetados (como antibióticos y anticonceptivos orales) u otros productos sin receta que se estén tomando. El médico también puede realizar preguntas sobre los hábitos de higiene íntima de la mujer (duchas vaginales, uso de productos femeninos o productos perfumados, ropa ajustada, etc...) y sus prácticas sexuales. A partir de esta información, el médico solicitará unas u otras pruebas.

Todas estas pruebas se realizan con el objetivo de diagnosticar una vaginitis/vaginosis y determinar la causa subyacente con el fin de servir de guía para el tratamiento. Estas pruebas también se utilizan para evaluar las mejores opciones de tratamiento en las personas que no responden a un tratamiento inicial y/o aquellas que presentan episodios recurrentes.

En el caso de la vaginosis bacteriana, el diagnóstico clínico se basa en los criterios de Amsel, en los que al menos tres de los cuatro síntomas siguientes están presentes:

  • Flujo vaginal lechoso de color grisáceo o amarillento.
  • pH vaginal de más de 4,5.
  • Presencia de grupos de células de descamación, llamadas células clave (observadas mediante microscopia óptica).
  • Prueba de aminas positiva (cuando se agrega una solución alcalina, KOH al 10% a la secreción vaginal, esta emite un olor fétido similar al que produce el pescado).

Pruebas de laboratorio

Algunas pruebas pueden realizarse en la misma consulta del médico, y otras se realizan en un laboratorio de referencia al que se envía la muestra una vez  recogida (normalmente mediante tubo con escobillón).

El método definitivo (“gold standard”) para el diagnóstico de la vaginosis  es el examen directo de las secrecionesvaginales al microscopio, en forma de preparación en fresco o tinción de Gram.

Preparación en fresco

Se coloca una gota de la muestra en un portaobjetos y se examina al microscopio. Algunos ejemplos de los hallazgos que pueden encontrarse son:

  • Vaginosis bacteriana: es característica la presencia de células clave, que son células epiteliales vaginales con la mayor parte de la superficie cubierta por bacterias, acompañadas de pocos o ningún leucocito.
  • Candidiasis: pueden observarse racimos de levaduras y/o en forma de estructuras ramificadas (pseudohifas).
  • Tricomoniasis: se trata de parásitos que se observan en forma de cuerpos ovalados y móviles con unas estructuras similares a pelos (protozoos móviles flagelados). También puede observarse un aumento de leucocitos.

Tinción de Gram

Se coloca una muestra de flujo vaginal en un portaobjetos y se realiza una tinción especial (tinción de Gram). La muestra se observa al microscopio en busca de ciertos tipos de células bacterianas (morfotipos); la evaluación se realiza en base a la abundancia de cada tipo. Por ejemplo, la presencia de un 20% o más de células epiteliales cubiertas por bacterias (células clave), es diagnóstico de vaginitis bacteriana; una disminución del número de células bacterianas normales, como las especies de Lactobacillus, se asocia a vaginosis bacteriana. Este método también puede detectar la presencia de levaduras, pero no la del parásito Trichomonas spp.

Otros exámenes críticos que también pueden realizarse incluyen:

Prueba de pH

Se comprueba el pH en una muestra de las secreciones vaginales:

  • Un pH inferior a 4,5 es normal, aunque también puede presentarse en infecciones por levaduras (candidiasis).
  • Un pH elevado (superior a 5) puede presentarse en vaginosis bacterianas y tricomoniasis.

Prueba de Whiff o prueba de aminas

Se dispone una muestra de secreciones vaginales en un portaobjetos y se añade una gota de hidróxido de potasio (KOH) al 10%:

  • Vaginosis bacteriana: se liberan unos compuestos químicos llamados aminas que provocan un olor a pescado.
  • Candidiasis: generalmente, los racimos de levaduras y/o las pseudohifas se observan más fácilmente.
  • Tricomoniasis: también pueden liberar un olor desagradable.

Cultivos vaginales

  • No debe recurrirse a los cultivos vaginales bacterianos para el diagnóstico de vaginosis bacteriana, ya que el crecimiento de Gardnerella vaginalis en un cultivo es difícil de interpretar. En aproximadamente un 50-60% de mujeres sanas y asintomáticas puede observarse su crecimiento. (baja especificidad).
  • Candidiasis: puede realizarse un cultivo para hongos que servirá de ayuda en el tratamiento en infecciones persistentes o recurrentes; también puede utilizarse para identificar la levadura que está presente.
  • Tricomoniasis: cuando el examen microscópico no es suficiente, puede realizarse un cultivo especial para tricomonas para realizar su identificación. Aunque actualmente se utilizan más las pruebas moleculares (PCR).

Existen pruebas adicionales para identificar las causas de vaginitis/vaginosis, como por ejemplo:

  • Pruebas de biología molecular (por ejemplo: amplificación de ácidos nucleicos, NAAT): para la identificación de tricomonas, levaduras o vaginosis bacteriana. Se recomienda principalmente en el caso de la tricomoniasis, especialmente cuando no es posible el estudio de la muestra antes de las 2 horas después de su recogida (pérdida de movilidad del parásito)
  • Pruebas rápidas a la cabecera del paciente o POCT (Point-of-Care Testing): para la detección de tricomonas o vaginosis bacteriana.

Otras pruebas

Si una persona presenta tricomoniasis y/o se sospecha de una enfermedad de transmisión sexual (ETS), pueden realizarse pruebas adicionales, incluyendo la prueba de reacción en cadena de la polimerasa (PCR) para comprobar si existen otras ETS como:

Si una persona presenta infecciones por levaduras (candidiasis) de forma recurrente(≥ 3-4 episodios/año), puede ser necesario realizar otras pruebas para llegar a identificar posibles condiciones subyacentes que puedan favorecer la presencia de vaginitis/vaginosis, como la diabetes.

Pruebas no relacionadas con el laboratorio

Para el diagnóstico de vaginitis/vaginosis, a parte de un examen físico, generalmente no es necesario realizar otras pruebas no relacionadas con el laboratorio. Sin embargo, si se sospecha de una complicación grave, como enfermedad inflamatoria pélvica (EIP), en este caso puede ser necesario realizar una ecografía transvaginal. Esta prueba puede evidenciar un aumento del tamaño de las trompas de Falopio, o un absceso.

Prevención y tratamiento

No siempre es posible prevenir la vaginitis/vaginosis, pero las mujeres pueden tomar algunas medidas para reducir la probabilidad y la recurrencia. Estas incluyen:

  • Evitar las duchas vaginales y/o baños frecuentes.
  • Evitar productos de higiene femenina, jabones perfumados y otros productos químicos potencialmente irritantes.
  • Evitar el uso de ropa muy ajustada y ropa interior sintética que no transpire.
  • Tener prácticas sexuales seguras.
  • Tener una buena higiene.

Existen diferentes tratamientos tópicos intravaginales estándares (cremas o supositorios que se colocan dentro de la vagina) que están disponibles para el tratamiento de la vaginosis bacteriana y la candidiasis, así como tratamientos por vía oral para la vaginosis bacteriana, la candidiasis y la tricomoniasis. Siempre deben seguirse las instrucciones de administración proporcionadas.

Los tratamientos recomendados:

- Vaginosis bacteriana: metronidazol oral o intravaginal, o clindamicina intravaginal. La elección depende de tolerancia, preferencia y antecedentes del paciente.

- Candidiasis vulvovaginal no complicada: antifúngicos tópicos (azoles) o fluconazol oral.

- Tricomoniasis: Metronidazol o tinidazol oral. Se recomienda tratamiento simultáneo de la pareja sexual y realizar pruebas de reinfección a los tres meses.

En el caso de la tricomoniasis y otras enfermedades de transmisión sexual (ETS), a menudo se recomienda que la pareja sexual de la mujer afectada también realice el tratamiento con el objetivo de aumentar la tasa de curación ya que muchas veces no presentan síntomas y de esta forma se evita la aparición de reinfecciones recurrentes. En los hombres, la tricomoniasis generalmente es autolimitada, resolviéndose al cabo de un par de semanas.

Si una mujer presenta de nuevo una infección no complicada por levaduras, reconociendo ella misma los síntomas, es posible que un tratamiento con medicamentos sin receta médica sea suficiente. Sin embargo, si los síntomas se repiten o persisten, es muy importante consultar al médico inmediatamente.

Enlaces

Pruebas relacionadas:

Clamidia

Herpes

Virus del papiloma humano

Gonorrea

Infección por VIH y SIDA

Sífilis

Hongos

Estados fisiológicos y enfermedades:

Enfermedades de transmisión sexual (ETS)

Cribado del primer trimestre del embarazo

Infecciones por hongos

Cribados:

Cribado de adolescentes (13-18)

Cribado de adultos jóvenes (19-29 años)

Cribado de adultos (30-49 años)

En otras webs:

National Institute of Child Health and Human Development (NIH). Vaginosis bacteriana (BV por sus siglas en inglés): Generalidades

Familydoctor: Problemas de los genitales en la mujer

MayoClinic: Vaginitis

KidsHealth: Vaginosis bacteriana

Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Vaginosis bacteriana: Hoja informativa de los CDC

Medline: Candidiasis vaginal

Medline: Tricomoniasis

Medline: Resequedad vaginal

Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Tricomoniasis: Hoja informativa básica de los CDC

The American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG): Vaginitis

Pregúntenos

Thank you! Your submission has been received!
Oops! Something went wrong while submitting the form.
Pregúntenos image