También conocido como
Trastornos ácido-base
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11.03.2018.
¿En qué consiste?

Los términos acidosis y alcalosis se utilizan para describir situaciones anormales que aparecen por existir un exceso de ácido o de álcali (base) en la sangre. También se emplea para su descripción el concepto de trastornos del equilibrio ácido-base, siendo sus causas variadas.

Se considera normal aquel valor de pH que se mantiene dentro de unos márgenes estrechos, entre 7.35 y 7.45, de tal manera que así se garantiza el normal funcionamiento de los distintos procesos metabólicos, a la vez que se permite un transporte y liberación normal del oxígeno a los tejidos. Se está ante una acidosis cuando el pH sanguíneo cae por debajo de 7.35, mientras que se está ante una alcalosis cuando el pH es superior a 7.45. Son muchas las situaciones o enfermedades que pueden hacer variar el pH, situándolo más allá de los límites anteriormente citados.

En condiciones normales, el metabolismo del organismo genera importantes cantidades de ácidos que deben ser eliminados para mantener un pH correcto. La mayor parte del componente ácido está representada por el ácido carbónico, formado a partir de dióxido de carbono (CO2) y agua. También se producen ácido láctico, cetoácidos y otros ácidos orgánicos, aunque en cantidades menores.

Los principales órganos implicados en la regulación del pH sanguíneo son los pulmones y los riñones.

  • Los pulmones contribuyen a la eliminación de ácidos del organismo expulsando CO2. El organismo puede modificar la frecuencia respiratoria con la finalidad de alterar a su vez la cantidad de CO2 exhalado; este mecanismo permite modificar el pH sanguíneo en unos minutos.
  • Los riñones por su parte excretan ciertas sustancias ácidas por la orina; además, contribuyen a regular la concentración de bicarbonato (HCO3-, una base) en la sangre. Las alteraciones ácido-base debidas a aumentos o disminuciones de HCO3- tienen lugar más lentamente que los cambios en el CO2, de varias horas a semanas.

Ambos mecanismos tienen lugar simultáneamente manteniendo en personas sanas el pH sanguíneo entre unos márgenes muy estrechos y controlados.

Los sistemas tampón son capaces de resistir a las variaciones de pH y contribuyen a regular las concentraciones de ácido y de base del organismo. Los principales sistemas tampón en la sangre son la hemoglobina (en los hematíes), las proteínas plasmáticas, el bicarbonato y los fosfatos.

Las cantidades absolutas de ácidos y bases son menos importantes que el balance que existe entre ellas y que sus efectos en el pH sanguíneo (véase Figura 1).

La acidosis tiene lugar cuando el pH de la sangre se sitúa por debajo de 7.35, y puede obedecer a:

  • Aumento de la producción de ácidos
  • Consumo de sustancias que se metabolizan a ácidos
  • Disminución de la eliminación de ácidos del organismo
  • Aumento de la excreción de bases

La alcalosis tiene lugar cuando el pH es superior a 7.45, y puede ser debida a:

  • Trastornos electrolíticos causados por ejemplo por vómitos prolongados o deshidratación severa
  • Administración o consumo de bases
  • Hiperventilación (con aumento de la eliminación de ácidos en forma de CO2)

Cualquier situación que afecte a los pulmones, riñones, al metabolismo o a la respiración puede potencialmente causar acidosis o alcalosis. En la figura siguiente se representa como se establece el balance normal entre ácidos y bases en el organismo. 

Figura 1: Entradas y Salidas
figura alcalosis-acidosis

Puntos importantes:

El pH de la sangre debe mantenerse entre 7.35 y 7.45.

El objetivo que se fija el organismo es el de mantener un balance constante entre la entrada de ácidos y bases (ya sea incorporados desde el exterior o producidos en el propio organismo) y la eliminación de ácidos y bases.

Las alteraciones de este equilibrio conducen a acidosis (el tanque de ácidos desborda) o a alcalosis (desborda el tanque de bases).

El balance puede restablecerse aumentando la eliminación (vaciado más rápido de los tanques) y/o disminuyendo la entrada a los mismos.

Los trastornos del equilibrio ácido-base se dividen en dos grandes categorías:

Los que afectan al sistema respiratorio y originan cambios en la concentración de CO2, se conocen como acidosis respiratorias (pH disminuido) o alcalosis respiratorias (aumento de pH). Los trastornos del equilibrio ácido-base de tipo respiratorio suelen obedecer a enfermedades pulmonares o a otras enfermedades que repercuten sobre el proceso normal de la respiración.

En los casos en los que se altera la concentración de HCO3- se está ante cuadros de acidosis metabólica (pH bajo) o de alcalosis metabólica (pH alto). Los trastornons ácido-base de tipo metabólico pueden ser debidos, entre otras causas, a enfermedades renales, a trastornos electrolíticos, a vómitos o diarreas severos, a la toma de ciertos fármacos y sustancias tóxicas y a enfermedades que afectan al metabolismo (por ejemplo, la diabetes).

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Acerca de Acidosis y alcalosis
  • Síntomas y causas comunes

    Es posible que una acidosis no cause ninguna sintomatología, o que se asocie a signos y/o síntomas inespecíficos como fatiga, náuseas y vómitos. La acidosis aguda puede originar un aumento de la frecuencia y de la profundidad de los ciclos respiratorios, confusión, dolor de cabeza así como convulsiones, coma e incluso la muerte.

    Los signos y síntomas de una alcalosis son a menudo debidos a pérdidas asociadas de potasio (K+) y suelen consistir en irritabilidad, debilidad y calambres.

    Causas comunes de alteraciones del equilibrio ácido-base

    Acidosis respiratoria
    Disminución de la eliminación de CO2

    • Disminución de la frecuencia respiratoria (debida a fármacos o a trastornos del sistema nervioso central)
    • Disfunción de la función respiratoria por motivos mecánicos, debido por ejemplo a traumatismos o a la presencia de un neumotórax (presencia anómala de aire entre los pulmones y la caja torácica)
    • Enfermedades neuromusculares (miastenia gravis, botulismo, esclerosis lateral amiotrófica, síndrome de Guillain-Barré)
    • Obstrucción de las vías aéreas (por alimentos, por cuerpos extraños)
    • Enfermedades pulmonares

    Alcalosis respiratoria
    Aumento de la eliminación de CO2

    • Hiperventilación, debida a estados de ansiedad, a dolor o a estados de shock
    • Fármacos (aspirina)
    • Neumonías, congestión pulmonar, embolismos pulmonares
    • Ejercicio
    • Fiebre
    • Tumor del sistema nervioso central, traumatismos, infecciones (meningitis, encefalitis)
    • Insuficiencia hepática

    Acidosis Metabólica
    Concentración disminuida de HCO3-, debido a pérdidas de HCO3- o a aumentos en la cantidad de ácido

    • Cetoacidosis alcohólica
    • Cetoacidosis diabética
    • Insuficiencia renal
    • Acidosis láctica
    • De causa tóxica – sobredosis de salicilatos (aspirina), metanol, etilenglicol
    • Pérdidas gastrointestinales de bicarbonato, como puede suceder en diarreas prolongadas

    Alcalosis metabólica
    Concentración aumentada de HCO3-, debida a pérdidas de ácidos o a ganancias de bicarbonato

    • Diuréticos
    • Vómitos prolongados
    • Deshidratación severa
    • Trastornos en los que se pierde potasio
    • Administración de bicarbonato, ingestión de sustancias álcalis
  • Pruebas relacionadas

    El estudio del equilibrio ácido-base tiene como objetivo conocer si un individuo padece un trastorno ácido-base, determinar la severidad del trastorno, y contribuir al diagnóstico de las enfermedades o situaciones que lo están originando (cetoacidosis diabética o ingestión de sustancias tóxicas). También resulta útil el estudio para monitorizar individuos en estado muy crítico o con condiciones que pueden afectar al equilibrio ácido-base, como enfermedades pulmonares crónicas o una enfermedad renal.

    Las pruebas que principalmente se utilizan para identificar, evaluar y monitorizar el equilibrio ácido-base son:

    • Gases en sangre
    • Electrolitos

    Por gases sanguíneos se conoce al conjunto de pruebas realizadas a partir de una misma muestra de sangre arterial (sangre obtenida de una arteria). Proporcionan información del pH sanguíneo, así como de la pO2 (cantidad de oxígeno disuelto en la sangre) y de la pCO2 (cantidad de dióxido de carbono disuelto en la sangre). A partir de los resultados de estas pruebas se puede calcular el bicarbonato (HCO3-).

    En muchos trastornos ácido-base, tanto el HCO3- como la pCO2 están alterados. Esto es así debido a que el organismo intenta mantener el pH siempre muy cercano a los valores normales. Por lo tanto, si una de las dos anteriores sustancias aumenta o disminuye, la otra variará de manera a mantener el pH dentro de los rangos de referencia; a este proceso se le conoce como compensación. En la tabla siguiente se muestran los valores que se espera encontrar en los cuatro principales trastornos del equilibrio ácido-base. 

    Interpretación de los resultados:

    Trastorno ácido-base

    pH

    HCO3-

    pCO2

    Mecanismo de compensación

    Acidosis metabólica

    Inferior a 7.35

    Bajo

    Bajo

    Aumento de la frecuencia respiratoria (hiperventilación) para aumentar la eliminación de CO2

    Alcalosis metabólica

    Superior a 7.45

    Alto

    Alto

    Disminución de la frecuencia respiratoria (hipoventilación) para disminuir la eliminación de CO2

    Acidosis respiratoria

    Inferior a 7.35

    Alto

    Alto

    Aumento, por parte de los riñones, de la retención de HCO3- y de la  excreción de ácido

    Alcalosis respiratoria

    Superior a 7.45

    Bajo

    Bajo

    Disminución, por parte de los riñones, de la retención de HCO3- y de la excreción de ácido

     

    Los electrolitos estudiados hacen referencia básicamente a un grupo de cuatro pruebas: Na+ (sodio), K+ (potasio), Cl- (cloruro) y bicarbonato (normalmente medido como contenido total de CO2). Existe una interconexión entre los fluidos del organismo, las concentraciones de electrolitos y el equilibrio ácido-base, de tal manera que uno o varios electrolitos está aumentado o disminuido en los trastornos ácido-base de tipo metabólico.

    En personas con acidosis metabólica se calcula el anión gap empleando los resultados de ciertos electrolitos; se conoce así cuales pueden ser las causas de la anomalía en el equilibrio ácido-base. Por ejemplo, un aumento del anión gap puede estar indicando una acidosis diabética. (Si desea más información acerca del anión gap, acceda a este enlace).

    Las personas con alcalosis metabólica suelen tener una disminución de los valores de cloruro y de potasio, y éstos aportan información sobre la causa del desequilibrio.

    En función de los resultados, pueden solicitarse pruebas adicionales para ayudar a establecer un diagnóstico; por ejemplo, se solicitan:

    • Glucosa - para detectar y/o monitorizar una diabetes
    • Lactato - un aumento de su concentración indica acidosis láctica
    • Cetonas - un aumento de su concentración indica cetoacidosis
    • Osmolalidad - evalúa el equilibrio hídrico y puede emplearse si se cree que la concentración de sodio está disminuida o en casos de intoxicación con sustancias como metanol y etilenglicol
    • Drogas de abuso - para detectar una o varias sustancias que se hayan consumido
    • Hemograma - un aumento marcado del recuento de leucocitos puede indicar una sepsis
    • Urianálisis - el hecho de detectar un pH urinario alto o bajo puede ser la llave diagnóstica y permite averiguar la causa del desequilibrio ácido-base

    Es posible que en un mismo individuo exista más de un único trastorno ácido-base. Algunos ejemplos podrían ser la ingestión de aspirina (puede producir tanto una alcalosis respiratoria como una acidosis metabólica) y los casos observados en personas con enfermedades pulmonares que se están medicando con diuréticos (acidosis respiratoria y alcalosis metabólica). Se puede determinar si existe un trastorno ácido base mixto empleando algunas fórmulas que permiten calcular el grado de compensación.

     

  • Tratamiento

    El objetivo del tratamiento es el de identificar la causa del desequilibrio ácido-base y tratarla, además de efectuar un tratamiento de soporte a la persona afectada. En la mayoría de los casos, las disminuciones y aumentos de pH no se tratan directamente. No obstante, es posible que a veces el médico decida administrar HCO3- de forma intravenosa cuando el individuo presente unos niveles de pH peligrosamente bajos.

Bibliografía

NOTA: Este artículo está basado en las fuentes bibliográficas que se citan a continuación, así como en la propia experiencia del Comité de expertos y revisores mité de expertos y revisores de Lab Tests Online. Además, este apartado es revisado periódicamente por el Consejo Editorial, con el fin de mantenerlo actualizado.

 

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