Este artículo fue revisado por última vez el
Este artículo fue modificado por última vez el
11.12.2017.
¿En qué consiste?

También conocido como: Infección del tracto respiratorio bajo; Neumonía adquirida en la comunidad; Neumonía adquirida en el hospital; Neumonía ambulatoria; Neumonía doble; Neumonía lobar; Neumonía atípica.

La neumonía es una infección del tracto respiratorio inferior causada por bacterias, virus u hongos. Esta infección puede causar síntomas de moderados a muy graves, pudiendo llegar a comprometer la vida de la persona afectada. De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), más de un millón de niños y adultos son hospitalizados cada año en los Estados Unidos por esta razón. A nivel mundial, la neumonía causa un mayor número de muertes que cualquier otra enfermedad infecciosa, unos 3.1 millones de personas cada año, y según la Organización Mundial de la Salud es la principal causa de muerte en niños menores de 5 años. La neumonía puede producirse en cualquier momento del año, pero el mayor número de casos se produce de forma estacional coincidiendo con el período de la gripe, generalmente desde finales de otoño hasta principios de la primavera.

Aunque la neumonía puede afectar a personas de todas las edades, principalmente afecta a niños y mayores de 65 años, así como personas con el sistema inmunitario débil (inmunocomprometido). También presentan un riesgo elevado de padecer neumonía las embarazadas y las personas con otra enfermedad subyacente, como la fibrosis quística o daño en los pulmones producido por el tabaco (afectación pulmonar debida al tabaco). También se incluyen las personas con ventilación mecánica, en tratamiento con quimioterapia, o que han recibido un trasplante de algún órgano. Las personas con SIDA son altamente susceptibles de padecer una neumonía.

Las bacterias, los virus y los hongos son microorganismos que pueden causar infecciones del tracto respiratorio inferior. La neumonía generalmente está causada por un microorganismo que ha escapado de las defensas inmunitarias del organismo y se ha establecido en la parte más profunda de los pulmones, en unas estructuras diminutas llamadas sacos alveolares. Las bacterias son la principal causa, seguidas por los virus.

Estos microorganismos pueden transmitirse a otras personas a través de gotas microscópicas de secreciones respiratorias que se producen cuando la persona afectada tose o estornuda. Estas gotas pueden ser inhaladas directamente por otra persona o depositarse en superficies como encimeras, teclados, y alrededor de los auriculares de los teléfonos. El microorganismo se transmite cuando otra persona toca el material contaminado y a continuación se toca sus propios ojos o boca u otras membranas mucosas. Las bacterias que forman parte de la flora normal de la saliva, comida o vómito, también pueden provocar una neumonía cuando una persona se atraganta y, accidentalmente, respira sus propios fluidos.

Aparte de la exposición al potencial patógeno, son necesarios otros factores para que se produzca una neumonía. Los microorganismos siempre están presentes en el medio ambiente, y las fuentes de infección son diariamente posibles. En la mayoría de los casos, los pulmones manejan de forma satisfactoria la presencia de estos microorganismos. El sistema respiratorio dispone de diferentes líneas de defensa inmunitaria, por ejemplo secreciones mucosas y estructuras ciliadas (pelos) que atrapan y eliminan muchos patógenos de las vías respiratorias. Los patógenos que consiguen saltar estas defensas iniciales son objeto de un ataque por células del sistema inmunitario, las cuales identifican y engullen los patógenos identificados como extraños. La neumonía se produce cuando estas defensas están debilitadas o dañadas, o cuando los patógenos invasores son suficientemente virulentos como para superar estas barreras.

La neumonía puede estar causada por una gran variedad de virus, bacterias y, con menos frecuencia, hongos; sin embargo, la mayoría de los casos se deben a unos pocos de ellos. El microorganismo específico responsable de la neumonía dependerá de la edad y el estado de salud de la persona afectada, y en cierta medida, la época del año. Las personas inmunodeprimidas o aquellas que han viajado a algunas regiones determinadas del planeta, pueden desarrollar neumonía  por microorganismos menos habituales.

Los siguientes términos describen algunos tipos generales de neumonía:

  • Neumonía ambulatoria, se refiere a una forma leve de la enfermedad que generalmente no requiere reposo en cama. A menudo es causada por un virus o por Mycoplasma pneumoniae.
  • Neumonía lobar, describe una forma de la enfermedad que afecta a una parte (lóbulo) de un pulmón.
  • Neumonía doble, es una infección que afecta ambos pulmones.
  • Neumonía por aspiración, o neumonía causada por la inhalación de alimento, saliva, líquidos o vómito hacia los pulmones o las vías respiratorias Puede ser más difícil de tratar. En estos casos, puede ser más difícil de identificar los patógenos que causan la infección, por lo que puede ser necesario realizar un número superior de pruebas a fin de prescribir el antibiótico correcto. Las personas con reflujo gastroesofágico o aquellas que presentan dificultades para tragar debido a otras condiciones, presentan mayor riesgo de padecer este tipo de neumonía. En algunas ocasiones, la neumonía por aspiración se conoce como neumonía anaeróbica, al estar generalmente producida por bacterias  que habitan en el tracto digestivo y que no necesitan oxígeno para vivir.

El entorno en el que se adquiere la neumonía determinará la causa más probable, la mejor manera de prevenir su propagación, y servirá de ayuda para determinar el tratamiento más adecuado.

  • Neumonía adquirida en la comunidad, cuando una persona se infecta durante las actividades diarias, fuera del entorno médico.
  • Neumonía adquirida en el hospital, cuando se produce una infección, por ejemplo, después de una cirugía cuando se está conectado a un ventilador, en una unidad de cuidados intensivos.
  • Neumonía asociada a centros sanitarios, cuando una persona se infecta en centros sanitarios, como una residencia de la tercera edad o una clínica de diálisis.

Los microorganismos asociados a las neumonías adquiridas en el hospital y en centros sanitarios generalmente son más resistentes a los antimicrobianos de primera línea. La neumonía adquirida en la comunidad se debe, con gran probabilidad, a bacterias que son susceptibles a los antibióticos prescritos habitualmente, o a virus estacionales para los que el tratamiento antibacteriano no es un tratamiento adecuado.

Accordion Title
Acerca de Neumonía
  • Síntomas

    Los síntomas de la neumonía varían en función de la edad y el estado de salud de la persona así como de los microorganismos responsables de la infección. Los niños muy pequeños pueden presentar ronquidos al respirar y sibilancias, una respiración rápida, irritación y letargia. Las personas ancianas pueden experimentar confusión. La neumonía bacteriana puede aparecer después de una infección vírica y puede confundirse con la persistencia o empeoramiento de un estado gripal.

    Algunos de los síntomas más frecuentes asociados a neumonía son:

    • Tos
    • Fiebre y escalofríos
    • Fatiga
    • Dificultad para respirar
    • Dolor de cabeza
    • Dolores musculares
    • Dolor en el pecho
    • Náuseas y vómitos

    Complicaciones

    Algunas de las complicaciones asociadas a la neumonía son la acumulación de líquido en los pulmones, la cicatrización del tejido pulmonar (que puede conducir a infecciones recurrentes), insuficiencia respiratoria, sepsis, y en raras ocasiones, abscesos pulmonares (acumulaciones de pus en el tejido pulmonar).

  • Causas

    La neumonía puede estar causada por una gran variedad de virus y bacterias, con menos frecuencia por hongos, y raramente es debida a otros microorganismos o parásitos.  Las posibles causas de neumonía dependen de la edad, la estación del año, el estado de salud de la persona afectada, y el lugar donde se contrajo la infección.

    Algunos ejemplos de causas de neumonía son:

    Causas bacterianas
    Las bacterias son la causa más frecuente de neumonía en adultos, pero raramente en niños pequeños. Hay muchos tipos de bacteria que pueden causar neumonía, algunos más comunes que otros. En algunas ocasiones, especialmente en personas de edad avanzada o con otros problemas de salud, se desarrolla una neumonía bacteriana después de padecer una infección respiratoria vírica.

    Algunos tipos de neumonías son relativamente poco frecuentes, pero pueden presentarse en ciertas poblaciones o zonas geográficas. Viajeros y emigrantes  de determinados países pueden infectarse por bacterias menos comunes que las de nuestro país. Además, personas con enfermedades pre-existentes, como una disminución de la función pulmonar, o inmunocomprometidas pueden ser más vulnerables a bacterias que generalmente no afectan a la población general.

    La causa más frecuente de neumonía bacteriana adquirida fuera de un hospital o centro de salud (adquirida en la comunidad) es:

    • Streptococcus pneumoniae – estas bacterias causan neumonía neumocócica y se propagan con gran facilidad a través del contacto social normal; se dispone de una vacuna para ayudar a prevenir la neumonía y otras infecciones graves, incluyendo meningitis e infecciones de la sangre (septicemia)

    Otras causas menos frecuentes incluyen:

    • Haemophilus influenzae tipo B (Hib) – aunque generalmente causa neumonía, también puede causar otras infecciones invasivas como meningitis y septicemia. Sin embargo, actualmente las infecciones son menos frecuentes gracias a la vacuna contra la HiB
    • Moraxella catarrhalis– típicamente causa infecciones del oído medio en niños
    • Staphylococcus aureus – recientemente se ha convertido en una de las causas más comunes en ambientes hospitalarios debido a cepas resistentes a los medicamentos, como S. aureus resistente a la meticilina (MSRA) o a consecuencia de una gripe
    • Klebsiella pneumoniae – puede ser causa de neumonía en personas ya débiles por alguna enfermedad, por lo general en un ambiente hospitalario
    • Streptococcus agalactiae (Strep grupo B) – generalmente coloniza la vagina de las mujeres y puede transmitirse de una mujer embarazada al bebé durante el parto
    • Pseudomonas aeruginosa – a menudo afecta a personas con una disminución de la función pulmonar debido a fibrosis quística

    Las neumonías atípicas son infecciones pulmonares bacterianas que no responden a los antibióticos prescritos comúnmente. Entre ellas se incluyen:

    • Mycoplasma pneumoniae – es una causa frecuente de infecciones del tracto respiratorio superior, responsable de entre un 15 – 20% de los casos de neumonía adquirida en la comunidad. Causa una infección menos grave conocida como “neumonía ambulatoria”
    • Chlamydophila pneumoniae – causa alrededor de un 10% de las neumonías adquiridas en la comunidad
    • Legionella pneumophila – causa la enfermedad del legionario. Generalmente se adquiere por respirar vapor de agua que contiene bacterias. Esta infección no se propaga de una persona a otra. Una infección por Legionella a menudo requiere hospitalización y tiene una tasa de mortalidad relativamente elevada

    Mycobacterium tuberculosis y las micobacterias no tuberculosas (M. avium-intracelular, M. kansasii) son poco frecuentes en nuestro país, pero las tasas de infección aumentan en otros países. En nuestro país, infecciones de este tipo pueden observarse en personas que han viajado a otros países, presos, y personas con SIDA.

    Causas víricas
    Los virus que causan infecciones del sistema respiratorio son responsables de alrededor de un tercio de todos los casos de neumonía cada año, y son la causa más frecuente de neumonía en bebés, lo que representa aproximadamente el 90% de todas las infecciones de las vías respiratorias inferiores. Menos del 20% de las neumonías que se dan en adultos menores de 60 años son de tipo vírico. En las personas mayores de 60 – 65 años, las causas virales se vuelven cada vez más comunes.

    La neumonía vírica generalmente es una infección moderada que sólo requiere medidas de soporte. Sin embargo, puede ser necesaria la hospitalización en casos más graves. En algunas ocasiones, puede producirse una neumonía bacteriana secundaria tras una infección vírica primaria.

    Las causas más frecuentes de neumonía vírica son:

    • Virus de la gripe (influenza) – la causa más frecuente de neumonía vírica en adultos
    • Virus parainfluenza – generalmente causa infecciones respiratorias en lactantes y niños pequeños, que pueden progresar a neumonía
    • Virus respiratorio sincitial (VRS) – la causa más frecuente en niños menores de 1 año

    Otras causas menos frecuentes incluyen:

    • Adenovirus – virus comunes que a menudo causan enfermedades respiratorias, pero por lo general no son graves
    • Metapneumovirus humano – fue identificado por primera vez en 2001. Se estima que es el responsable de entre el 5 – 15% de las hospitalizaciones debidas a infecciones pulmonares en niños
    • Citomegalovirus (CMV) – puede causar graves problemas físicos y de desarrollo fetal cuando una mujer se infecta por primera vez durante el embarazo (infección primaria) y transmite el virus al feto a través de la placenta
    • Rubéola – es una infección vírica muy contagiosa que se transmite a través de las secreciones respiratorias. La mayoría de las personas se recuperan a las dos semanas, pero hasta un 20% de los casos desarrolla complicaciones entre las que se incluye la neumonía
    • Varicela – causada por una infección del virus varicela zóster, un miembro de la familia de los virus del herpes. La mayoría de casos se resuelven sin complicaciones. La neumonía es una complicación poco frecuente
    • Rinovirus – son los virus que causan el resfriado común en niños y adultos. Ocasionalmente pueden infectar las vías respiratorias inferiores y causar neumonía en niños y personas de edad avanzada

    Causas por hongos
    Las neumonías causadas por hongos son poco frecuentes. Algunos hongos sólo causan neumonía en personas inmunocomprometidas, como personas que tras un trasplante de órganos reciben tratamiento inmunosupresor, personas en tratamiento con quimioterapia, y personas con SIDA. Estos hongos se conocen como “oportunistas”. Entre algunos de ellos se encuentra:

    • Pneumocystis jiroveci – es el más frecuente en personas con SIDA. Antiguamente se conocía como P. carinii, por lo que la neumonía causada por este microorganismo a veces todavía se conoce como neumonía por Pneumocystis carinii (PCP)
    • Asperigillus sp–puede causar aspergilosis y masas fúngicas en los senos y pulmones
    • Candida sp – son levaduras que forman parte de la flora normal en humanos. Pueden producir infecciones en las mucosas del organismo
    • Cryptococcus neoformans – aunque cualquier persona puede infectarse, mayoritariamente afecta a las personas con VIH/SIDA

    Algunos hongos son patogénicos, lo que significa que pueden causar infecciones en cualquier persona independientemente de su estado de salud. La infección se produce al respirar esporas de los hongos. Estas formas sólo se encuentran en áreas específicas:

    • Histoplasma capsulatum – causa histoplasmosis, y se encuentra en suelos contaminados con excrementos de aves o murciélagos
    • Coccidioides immitis – causa coccidioidomicosis (también llamada fiebre del Valle); es típica de la zona de Arizona y algunas partes de California
    • Blastomyces dermatididis – se encuentra en el centro sur, sureste y medio oeste de los Estados Unidos, en medios húmedos, y madera y hojas en descomposición

    Para más información acerca de este tipo de infecciones, puede consultar Infecciones por hongos y Hongos.

    Causas poco frecuentes y graves
    Algunas causas más exóticas y raras de neumonía pueden infectar a personas sanas, pudiendo llegar a causar la muerte. Algunos ejemplos incluyen:

    • Hantavirus – se contrae a partir de excrementos de roedores infectados. En 2012, el National Park Service informó que diez personas que habían visitado el Yosemite National Park en California, fueron infectadas por hantavirus. De ellos, tres murieron y siete se recuperaron
    • La bacteria Bacillus anthracis (ántrax) – raramente debida a la exposición a una fuente natural como animales infectados o productos animales
    • La bacteria Yersinia pestis (peste) – puede ocurrir a partir de la inhalación de secreciones respiratorias de una persona infectada por la peste, o cuando la peste bubónica o septicémica se extienden a los pulmones
    • Síndrome Respiratorio de Oriente Medio por Coronavirus (MERS-CoV) – es un virus descubierto recientemente en 2012 responsable de graves infecciones respiratorias de vías bajas en personas que viven o viajaron a países de la península arábiga. Alrededor de un tercio de los infectados murió debido a esta enfermedad. Sin embargo, a partir de 2014, no hay evidencia que el virus se haya propagado fácilmente dentro de las comunidades, y la mayor parte de transmisiones de persona a persona se han producido entre trabajadores del ámbito sanitario y otros contactos cercanos, como familiares y cuidadores de enfermos de MERS.
  • Pruebas relacionadas

    El objetivo de realizar las pruebas es conocer el microorganismo que causa la neumonía, limitar su propagación a otras personas, determinar la gravedad de la neumonía, y servir de guía para el tratamiento. En un número significativo de casos, no es posible determinar la causa exacta de la neumonía, y el tratamiento se basa en los signos y síntomas que presenta la persona, en su historia clínica, en la experiencia del médico, los microorganismos más probables que se encuentran en la comunidad en este momento, como el virus de la gripe (influenza), y en las guías existentes sobre el tratamiento de las infecciones de las vías respiratorias inferiores. Si los síntomas de una persona no se resuelven, pueden realizarse pruebas adicionales para ayudar a diagnosticar casos de neumonía menos frecuentes.

    Pruebas no relacionadas con el laboratorio

    El examen inicial para encontrar la causa de los síntomas generalmente incluye un examen físico. Como parte de este examen, el médico ausculta los pulmones en busca de sonidos respiratorios anormales que puedan indicar una infección pulmonar. Este examen con frecuencia es seguido por estudios de imagen. Estos pueden incluir:

    • Radiografía de tórax – se utiliza para detectar y ayudar a evaluar la gravedad de una infección pulmonar
    • CT (Tomografía computarizada) – en algunas ocasiones se utiliza para detectar y evaluar una infección pulmonar y para buscar otras causas no infecciosas responsables de los síntomas de la persona

    Pruebas de laboratorio

    En función de la historia clínica de la persona afectada y de los signos y síntomas presentes  en el momento del examen físico, se pueden realizar diferentes pruebas para ayudar a establecer el diagnóstico. Entre las pruebas generales de laboratorio se incluye:

    • Hemograma – evalúa el tipo y número de leucocitos; los resultados pueden indicar si existe una infección
    • Electrolitos – se puede analizar la concentración de sodio y potasio para conocer la gravedad de la infección
    • Gases en sangre – mide el pH y la cantidad de oxígeno (O2) y dióxido de carbono (CO2) presentes en sangre, generalmente en una arteria, para evaluar la función pulmonar

    Algunos ejemplos de pruebas que pueden realizarse cuando se sospecha de una neumonía bacteriana incluyen:

    • Cultivo de esputo bacteriano y tinción de gram – son las principales pruebas que se solicitan para detectar e identificar la causa de una neumonía bacteriana
    • Antibiograma (prueba de susceptibilidad a antibióticos) – se realiza en cultivos positivos para bacterias patógenas identificadas; se utiliza como guía para el tratamiento
    • Cultivo de micobacterias – se solicita cuando se sospecha una infección tuberculosa o por micobacterias no tuberculosas
    • Hemocultivo – se utiliza para detectar una septicemia cuando se sospecha que la infección se ha extendido de los pulmones hacia la sangre o al revés
    • Pruebas para micoplasma – prueba en sangre o un cultivo especial para ayudar a diagnosticar una infección por micoplasma
    • Pruebas para la legionella – análisis de sangre para un antígeno específico, cultivo o prueba molecular para el diagnóstico de infección por Legionella

    Algunos ejemplos de pruebas cuando se sospecha una neumonía vírica, incluyen:

    • Pruebas de la gripe – se utilizan como ayuda para diagnosticar una infección por influenza (gripe) y a veces para ayudar a documentar la presencia de influenza en la comunidad.  Estas pruebas también pueden realizarse para ayudar a identificar el tipo y/o cepa de influenza responsable de la infección
    • Pruebas para virus respiratorio sincitial (VRS) – se utilizan durante la temporada del (VRS) para ayudar a diagnosticar la infección en personas que presentan síntomas de moderados a graves con afectación del tracto respiratorio inferior. Se solicitan principalmente en niños (entre 6 meses y 2 años), ancianos, y personas inmunocomprometidas, y en aquellas con enfermedad pulmonar pre-existente o que han recibido un trasplante de órganos
    • Cultivo vírico
    • Pruebas moleculares – estas pruebas se utilizan para identificar la presencia de bacterias y/o virus en una muestra respiratoria a través de la detección del material genético (ADN, ARN) de los microorganismos. Generalmente, estas pruebas son muy sensibles y específicas, y son especialmente útiles para detectar microorganismos que son difíciles de cultivar
      • Algunas pruebas buscan un único microorganismo, como Mycoplasma pneumoniae. Un método frecuentemente utilizado es la reacción en cadena de la polimerasa (PCR)
      • Métodos más recientes pueden analizar de forma simultánea la presencia de diferentes bacterias, hongos y/o virus. Algunos ejemplos de estos métodos incluyen la PCR “multiplexed” y los microarrays de ADN

    Otras pruebas que pueden realizarse en función de los signos y síntomas de la persona afectada y de su historia clínica, son:

    • Análisis del líquido pleural – se puede analizar el posible líquido acumulado en el espacio entre los pulmones y la pared torácica, para determinar la causa de la infección
    • Pruebas para hongos – se solicitan cuando se sospecha una infección por hongos. Puede ser tanto un cultivo, una detección de antígenos o pruebas de anticuerpos, o bien una prueba molecular
  • Prevención y tratamiento

    Las personas pueden protegerse frente a la exposición de bacterias, virus y hongos que causan neumonía a través de unas buenas pautas de higiene. Estas pautas incluyen:

    • Lavado de manos frecuente y minucioso
    • Toser o estornudar en un pañuelo o en la manga
    • Usar desinfectante para limpiar superficies que se tocan regularmente con las manos, como los pomos de las puertas, teclados, controles remotos y otros dispositivos
    • Evitar tocarse la cara, ojos, nariz y boca sin lavarse las manos
    • Evitar el contacto cercano con personas con infecciones respiratorias

    Están disponibles diferentes vacunas que pueden ayudar a proteger contra o reducir el riesgo de ciertas causas de neumonía, incluyendo Streptococcus pneumoniae (neumococo), Haemophilus influenzae tipo b (Hib), gripe estacional, y otros. Las personas deberían hablar con el médico acerca de estas opciones.

    Generalmente, el tratamiento para las neumonías bacterianas y por micoplasma se basa en el uso de antibióticos. Las infecciones fúngicas se tratan con fármacos antifúngicos.  En algunas infecciones puede ser necesario aplicar el tratamiento durante un período de tiempo prolongado.

    En la neumonía vírica pueden administrarse fármacos antivíricos en función de la causa de la neumonía vírica y de la duración de los síntomas antes de visitar al médico. Sin embargo, generalmente sólo se aplica un tratamiento  de soporte.

    En casos de neumonía muy grave puede ser necesaria la hospitalización, el tratamiento con oxígeno u otra asistencia respiratoria, así como fármacos antimicrobianos administrados por vía intravenosa.

Bibliografía

Este artículo está basado en las fuentes bibliográficas que se citan a continuación, así como en la propia experiencia del Comité de expertos y revisores de LabTests Online. Además, este apartado es revisado periódicamente por el Consejo Editorial, con el fin de mantenerlo actualizado.

Los enlaces dirigidos a páginas web pueden no estar disponibles por causas ajenas a nuestra voluntad, por lo que pedimos disculpas y agradeceremos que nos informe de estas anomalías para poder subsanarlas.

Burillo, A., Bouza, E. Chlamydophila pneumonia. March 2010. Infectious Diseases Clinicians of North America. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20171546

Cunha, Burke A. April 3, 2014. Community-Acquired Pneumonia. http://emedicine.medscape.com/article/234240-overview

Kamangar, Nader. November 18, 2013. Bacterial Pneumonia: Practice Essentials. http://emedicine.medscape.com/article/300157-overview

Kelland, Kate. Oct. 23, 2013. Rising drug resistance threatens global progress against TB. Reuters. http://www.reuters.com/article/2013/10/23/us-tuberculosis-global-idUSBRE99M07P20131023

Mosenifar, Zab. March 17, 2014. Viral Pneumonia.Medscape. http://emedicine.medscape.com/article/300455-overview

Rubinstein, Ethan, Kollef, Marin H., Nathwani, Dilip. 2008. Pneumonia Caused by Methicillin-Resistant Staphylococcus aureus. Infectious Disease Society of America.Oxford University Press. http://cid.oxfordjournals.org/content/46/Supplement_5/S378.full

Klebsiella pneumonia in Healthcare Settings.Centers for Disease Control and Prevention. http://www.cdc.gov/HAI/organisms/klebsiella/klebsiella.html

Mycoplasma pneumonia Infection. February 2014. Centers for Disease Control and Prevention. http://www.cdc.gov/pneumonia/atypical/mycoplasma/index.html

Pneumonia: Also called Bronchopneumonia. April 2014. MedlinePlus. http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/pneumonia.html

What is Pneumonia? March 2011. U.S. Department of Health and Human Services.National Heart, Lung and Blood Institute. http://www.nhlbi.nih.gov/health/health-topics/topics/pnu/

Centers for Disease Control and Prevention.Pneumonia. http://www.cdc.gov/pneumonia/

Centers for Disease Control and Prevention.Adenovirus. http://www.cdc.gov/adenovirus/about/overview.html

Centers for Disease Control and Prevention. Outbreaks of Human Metapneumovirus in Two Skilled Nursing Facilities — West Virginia and Idaho, 2011–2012. MMWR, 62(46);909-913. http://www.cdc.gov/mmwr/preview/mmwrhtml/mm6246a1.htm?s_cid=mm6246a1_w

Bousbia S, Raoult D, La Scola B. Pneumonia Pathogen Detection and Microbial Interactions in Polymicrobial Episodes.Future Microbiol. 2013;8(5):633-660. http://www.medscape.com/viewarticle/804600_1

Manual of Clinical Microbiology, 10th edition, Volume 2, Pg 1401. 2011. ASM Press, Washington DC.

World Health Organization. Media Centre. Top 10 Causes of Death. http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs310/en/

World Health Organization.Pneumonia Factsheet. http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs331/en/

Centers for Disease Control and Prevention.Pneumonia Faststats. http://www.cdc.gov/nchs/fastats/pneumonia.htm

Centers for Disease Control and Prevention.Pneumococcal Disease. http://www.cdc.gov/pneumococcal/clinicians/clinical-features.html

Centers for Disease Control and Prevention.About Haemophilusinfluenzae Disease. http://www.cdc.gov/hi-disease/about/index.html

Centers for Disease Control and Prevention.Plague. http://www.cdc.gov/plague/

Understanding Pneumonia, American Lung Association. http://www.lungusa.org/lung-disease/pneumonia/understanding-pneumonia.html

Cunha, B. Pneumonia, Community-Acquired.eMedicine. http://emedicine.medscape.com/article/234240-overview

Kuhn, G. Pneumonia, Viral. eMedicine. http://emedicine.medscape.com/article/808013-overview

Stephen, J. Bacterial Pneumonia eMedicine. http://emedicine.medscape.com/article/807707-overview

Mayo Clinic Staff (2009 May 9). Pneumonia. MayoClinic.com. http://www.mayoclinic.com/health/pneumonia/DS00135

Polverino, E. and Torres, A. (2009 July 31). Diagnostic Strategies for Healthcare-associated Pneumonia. Medscape from SeminRespirCrit Care Med. 2009;30(1):36-45. http://www.medscape.com/viewarticle/705200

Bennett, N. et. al. Pneumonia. eMedicine Pediatrics. http://emedicine.medscape.com/article/967822-overview

Wallace, D. et. al. Pneumonia, Immunocompromised. eMedicine. http://emedicine.medscape.com/article/807846-overview

Bartlett, J. Pneumonia Introduction. Merck Manual for Healthcare Professionals. http://www.merck.com/mmpe/sec05/ch052/ch052a.html?qt=Pneumonia&alt=sh

Bartlett, J. Aspiration Pneumonitis and Pneumonia.Merck Manual for Healthcare Professionals.  http://www.merck.com/mmpe/sec05/ch052/ch052f.html

Bartlett, J. Community-Acquired Pneumonia. Merck Manual for Healthcare Professionals. http://www.merck.com/mmpe/sec05/ch052/ch052b.html

Bartlett, J. Hospital-Acquired Pneumonia. Merck Manual for Healthcare Professionals. http://www.merck.com/mmpe/sec05/ch052/ch052c.html

Bartlett, J. Nursing Home–Acquired Pneumonia. Merck Manual for Healthcare Professionals. http://www.merck.com/mmpe/sec05/ch052/ch052d.html

Bartlett, J. Pneumonia in Immunocompromised Patients. Merck Manual for Healthcare Professionals. http://www.merck.com/mmpe/sec05/ch052/ch052e.html

Forbes, B. et. al. (© 2007). Bailey & Scott's Diagnostic Microbiology, 12th Edition: Mosby Elsevier Press, St. Louis, MO. Pp 802-806.

Kasper DL, Braunwald E, Fauci AS, Hauser SL, Longo DL, Jameson JL eds (2005). Harrison's Principles of Internal Medicine, 16th Edition, McGraw Hill, Pp 1528-1540.