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05.03.2018.
¿En qué consiste?

La malabsorción acontece por la disminución de la capacidad de absorber y/o digerir nutrientes. Se observa en una gran variedad de enfermedades y puede ocasionar una malnutrición o bien síntomas y signos asociados con deficiencias específicas de ciertos nutrientes.

El organismo requiere un suministro constante de nutrientes para desarrollarse, repararse, mantenerse, producir energía, enzimas, hormonas, proteínas, células, tejidos, huesos y para combatir las infecciones. Los nutrientes proceden de la dieta e incluyen vitaminas y minerales esenciales (micronutrientes).

Los alimentos ingeridos se digieren en tres etapas:

  • Las proteínas, grasas y azúcares compuestos (carbohidratos) se degradan por la acción de los ácidos del estómago, por los enzimas producidos en el páncreas y con la bilis procedente del hígado.
  • Los nutrientes se absorben principalmente en las células del intestino delgado, y así se incorporan a la sangre
  • La sangre transporta y distribuye los nutrientes por todo el organismo; en los órganos y tejidos los nutrientes se utilizan o se almacenan.

Una disrupción o interferencia con este proceso puede conducir a una malabsorción. El tipo y severidad de las deficiencias y de los síntomas o signos observados dependen de si el problema radica en la digestión general y la absorción o de si afecta a uno o varios nutrientes específicos.

Problemas digestivos
Las proteínas, grasas y carbohidratos no pueden digerirse correctamente sin la acción de la bilis y de los enzimas pancreáticos. Puede existir una falta de bilis o de enzimas pancreáticos en enfermedades hepáticas o en enfermedades pancreáticas, ya que se limita su producción; también en trastornos como la fibrosis quística, en la que los enzimas pancreáticos no pueden alcanzar el tracto gastrointestinal.

Problemas de absorción
Si el intestino no puede absorber nutrientes, estos se eliminan por las heces. Esto puede suceder si existe lesión de las células y tejidos intestinales, o cuando el intestino es corto (a consecuencia por ejemplo de una intervención quirúrgica), reduciéndose así el área o superficie de contacto con los alimentos y el tiempo en el que los nutrientes transitan por el intestino.

La deficiencia de vitamina B12 es una deficiencia específica. Para la absorción de la vitamina B12 es necesario que exista el factor intrínseco y que se conserve la acidez del estómago. El factor intrínseco es una sustancia producida por las células parietales del estómago. El ácido del estómago separa la vitamina B12 de las proteínas, y el factor intrínseco fija a la vitamina B12 liberada. La falta de cualquiera de los dos (factor intrínseco o acidez del estómago) impide la absorción intestinal de B12 y conduce a un déficit de vitamina B12. Puede ser consecuencia de la edad (avanzada), de fármacos que disminuyen o inhiben la producción ácida del estómago, de intervenciones quirúrgicas gástricas, de enfermedades que afectan a las células parietales u otras enfermedades.

Problemas de transporte
Una vez absorbidos por el intestino, pueden existir obstáculos al transporte de los nutrientes por el organismo. Esto puede ser debido a problemas del sistema linfático como por ejemplo un linfoma, o por enfermedades raras como la abetalipoproteinemia.

En resumen, y formando parte de estas tres grandes categorías, son muchos los trastornos y enfermedades que pueden ocasionar malabsorción. Algunas de ellas se listan a continuación:

  • Ausencia, obstrucción o estrechamiento de las vías biliares (atresia biliar) u obstrucción al flujo normal de la bilis (colestasis), lo que resulta en una falta de bilis para la digestión
  • Cánceres, como cáncer de páncreas, cáncer de estómago, linfoma
  • Enfermedad celíaca - enfermedad autoinmune en la que se produce una lesión del revestimiento interior de los intestinos (vellosidades intestinales)
  • Fibrosis quística - enfermedad genética que afecta al páncreas y al transporte de enzimas pancreáticos hacia la luz intestinal donde se efectúa la digestión
  • Lesiones o daño del intestino, por ejemplo a consecuencia de radioterapia
  • Disminución de la producción de factor intrínseco
  • Trastornos que afectan a la circulación sanguínea, como insuficiencia cardíaca congestiva
  • Intolerancias alimentarias y deficiencias enzimáticas
  • Infección por VIH y SIDA
  • Hipertiroidismo
  • Enfermedad inflamatoria intestinal (enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa)
  • Enfermedades hepáticas
  • Fármacos, como fenitoína y otros que inhiben la producción ácida del estómago
  • Enfermedades pancreáticas e insuficiencia pancreática - pueden ocasionar una disminución de la cantidad de enzimas pancreáticos
  • Infecciones parasitarias del tracto digestivo, como por Giardia lamblia o por tenias
  • Esclerodermia
  • Cirugía, por ejemplo resecciones intestinales o by-pass gástrico
  • Síndrome de Zollinger-Ellison - enfermedad rara en la que se producen tumores en el páncreas o en el intestino
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Acerca de Malabsorción
  • Signos y síntomas

    Los signos y síntomas de malabsorción dependen de la causa subyacente así como del tipo y severidad de las deficiencias nutricionales. Pueden hacerse evidentes rápidamente o desarrollarse lentamente y empeorar con el tiempo. El organismo puede almacenar algunos nutrientes, como la vitamina B12, y por este motivo los síntomas y signos solo se manifiestan cuando se han consumido las reservas. Los signos y síntomas asociados a una insuficiente producción de enzimas pancreáticos pueden no hacerse evidentes hasta que el organismo ha perdido un 90% de su capacidad de producción.

    Entre los signos y síntomas más frecuentes observados en la malabsorción se incluyen:

    • Diarrea persistente
    • Heces grasientas, desligadas y malolientes (esteatorrea)
    • Retraso del desarrollo (niños)
    • Dolor, calambres, hinchazón y gases abdominales

    Otros signos y síntomas como los que se citan a continuación pueden ser debidos a deficiencias específicas o a afectación del estado general:

    • Debilidad, cansancio
    • Acumulación de líquido en el abdomen (ascitis)
    • Piel seca y con escamas, erupciones
    • Inflamación de la lengua (glositis)
    • Pérdida de masa muscular, pérdida de peso inexplicable
    • Náuseas y vómitos
    • Hinchazón de las manos, piernas y pies (edema periférico)
    • Inflamación de la cavidad bucal (estomatitis)
    • Hematomas de fácil aparición, sangrados de las encías
    • Entumecimiento y hormigueo en pies y manos
    • Palidez
    • Dolor muscular u óseo

    En casos de malabsorción crónica, pueden desarrollarse los siguientes signos y síntomas:

    • Anemia
    • Retraso del desarrollo en niños
    • Dificultad para concentrarse, confusión y a veces cambios de la personalidad
    • Malnutrición
    • Osteoporosis
    • Deficiencias vitamínicas de vitamina A, vitamina D, vitamina K y deficiencias de elementos (minerales) traza
  • Pruebas relacionadas

    Los objetivos de estas pruebas consisten en:

    • Realizar un cribado en las personas que presentan mayor riesgo de malabsorción, debido a algún trastorno subyacente como por ejemplo una fibrosis quística
    • Detectar la malabsorción, identificar su causa y evaluar los tipos y severidad de las deficiencias nutricionales
    • Detectar complicaciones como anemia
    • Monitorizar la eficacia del tratamiento

    No existe una única prueba que sirva para detectar una malabsorción ni para identificar su causa. El médico considera múltiples variables como el examen físico, la historia familiar y los signos y síntomas. Las pruebas suelen realizarse por etapas, y a medida que se obtienen resultados, se descartan posibles causas y se afina el diagnóstico. Normalmente se solicita:

    • Una seria de pruebas iniciales para evaluar la función de células y órganos, la digestión, y para hallar explicación por ejemplo a una diarrea persistente o a los signos y síntomas más frecuentes en la malabsorción
    • Pruebas específicas útiles para detectar o excluir enfermedades asociadas a malabsorción y para identificar deficiencias específicas y complicaciones

    Pruebas de laboratorio

    Entre las pruebas iniciales se incluyen:

    • Hemograma - para detectar anemia o infecciones
    • Perfil hepático, pruebas de función renal como urea o creatinina, glucosa, proteínas, albúmina, electrolitos
    • Prealbúmina
    • Proteína C reactiva y velocidad de sedimentación globular - para detectar inflamación, por ejemplo atribuible a una enfermedad inflamatoria intestinal
    • Grasas en heces - para evaluar si está afectada la digestión de las grasas
    • Cultivo de heces - para detectar infecciones bacterianas o sobrecrecimientos bacterianos que podrían ser los responsables de diarreas persistentes
    • Parásitos en heces - para detectar parásitos que podrían ser los responsables de diarreas persistentes
    • TSH - para detectar enfermedades tiroideas

    En función de los resultados de las pruebas anteriores, de las manifestaciones clínicas y de la sospecha médica, se pueden solicitar también:

    • Sangre oculta en heces - para detectar sangrados digestivos
    • Vitamina B12, vitamina A, vitamina D - para detectar deficiencias
    • Tiempo de protrombina (TP) - para detectar deficiencias de vitamina K
    • Pruebas de la enfermedad celíaca
    • Pruebas específicas para la fibrosis quística
    • Elastasa fecal (o en heces), tripsina, tripsinógeno, amilasa, lipasa - para evaluar la función pancreática

    Otras pruebas menos frecuentes incluyen:

    • Ácido metilmalónico - para detectar un déficit de vitamina B12 en sus primeras fases
    • Prueba del hidrógeno espirado - para detectar intolerancias a la lactosa y sobrecrecimientos bacterianos del tracto gastrointestinal (malabsorción de carbohidratos)
    • Prueba de absorción de xilosa - para evaluar la digestión de carbohidratos
    • Prueba de absorción de lactosa - a pesar de que esta prueba se emplea para detectar deficiencias de la enzima lactasa, también puede solicitarse en el caso de malabsorción
    • Biopsia del intestino

    Otras pruebas ajenas al laboratorio

    • Ecografía abdominal
    • Tomografía axial computarizada (TAC, escáner)
    • Endoscopia
    • Pancreatografía retrógrada endoscópica (CREP)
  • Tratamiento

    Es importante seguir los consejos del médico o de un nutricionista. El tratamiento incluye:

    • Corrección de la causa subyacente para minimizar los síntomas derivados de la malabsorción y reducir al máximo la afectación intestinal
    • Reponer los nutrientes que faltan - puede suponer la toma de enzimas pancreáticos por vía oral, de suplementos de minerales y vitaminas A, D, E, K, vitamina B12 y folato, etc.
    • Ingerir alimentos ricos en nutrientes; en algunas personas puede recomendarse una dieta baja en grasas y rica en proteínas; en otros casos las modificaciones dietéticas son significativas, por ejemplo, suprimir el gluten de la dieta
    • Consensuar con el médico un plan de tratamiento ajustado a las necesidades de cada uno
    • Monitorización del estado de salud; a menudo supone la determinación regular de pruebas de laborario como hemograma, perfil hepático, glucosa, proteínas, urea, creatinina, electrolitos, etc.
Bibliografía

NOTA: Este artículo está basado en las fuentes bibliográficas que se citan a continuación, así como en la propia experiencia del Comité de expertos y revisores de Lab Tests Online. Además, este apartado es revisado periódicamente por el Consejo Editorial, con el fin de mantenerlo actualizado.

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