También conocido como
Sarampión alemán
Sarampión de los tres días
IgM/IgG anti-rubéola
Nombre sistemático
Anticuerpos (IgM, IgG) contra el virus de la rubéola
Este artículo fue revisado por última vez el
Este artículo fue modificado por última vez el 30.11.2020.
Aspectos Generales
¿Por qué hacer el análisis?

Para conocer si se poseen suficientes anticuerpos que protejan frente al virus de la rubéola; para confirmar una infección antigua o detectar una infección reciente.

¿Cuándo hacer el análisis?

Antes de un embarazo o al inicio del mismo para confirmar el estado inmunitario; cuando una mujer embarazada presenta síntomas de rubéola, como fiebre y erupción cutánea; cuando un recién nacido muestra signos de un desarrollo anormal o defectos congénitos que pueden atribuirse a una infección intrauterina; cuando existe la necesidad de confirmar una infección reciente por rubéola o de comprobar el estado inmunitario.

¿Qué muestra se requiere?

La determinación se realiza a partir de una muestra de sangre venosa; a veces, a partir de sangre obtenida por punción del talón o del cordón umbilical en el recién nacido.

¿Es necesario algún tipo de preparación previa?

Para esta prueba no se necesita ninguna preparación especial.

Quizás pueda encontrar los resultados de los análisis que se le han realizado en la página web de su laboratorio. Sin embargo, actualmente está en Lab Tests Online. Es posible que haya sido dirigido aquí por el sitio web de su laboratorio para que así pueda conseguir información útil sobre la (s) prueba (s) que se realizó.

Lab Tests Online es un sitio web de educación para el paciente que ofrece información sobre pruebas de laboratorio y que fue galardonado en el año 2009 con el Premio a las Mejores Iniciativas de Servicio al Paciente que convoca la Fundación Farmaindustria en el apartado correspondiente a sociedades científicas y profesionales.

El contenido de esta página ha sido revisado por especialistas del laboratorio. En ella, se proporcionan explicaciones generales de lo que podrían significar los resultados para cada una de las pruebas aquí desarrolladas. Por ejemplo, lo que podría significar obtener un valor alto o bajo en el contexto de su estado de salud.

Para conseguir los resultados de su análisis, deberá dirigirse al sitio web de su laboratorio o comunicarse con su médico.

Los rangos de referencia de las pruebas que se le han realizado los encontrará seguramente en su informe de laboratorio. Normalmente se encuentran a la derecha de los resultados.

Si no dispone del informe de laboratorio y desea obtener un rango de referencia, consulte a su médico o al laboratorio que realizó los análisis. Los resultados de las pruebas de laboratorio no tienen sentido por sí mismos. Toman significado cuando se comparan con los rangos de referencia. Los rangos de referencia son los valores esperados para una persona sana. A veces se les llama también valores "normales". Al comparar el resultado de una prueba con los valores de referencia, se puede ver si el resultado se encuentra fuera del rango de valores esperados. Los valores que están fuera de los rangos esperados pueden proporcionar pistas para ayudar a identificar posibles enfermedades o trastornos. Si bien la precisión de las pruebas de laboratorio ha evolucionado significativamente en las últimas décadas, puede existir cierta variabilidad entre laboratorios debido a las diferencias en los reactivos químicos empleados, las técnicas de medida y los analizadores o instrumentos que se utilizan. Esta es la razón por la que se proporcionan tan pocos rangos de referencia en esta página web. Es importante saber que, para evaluar si los resultados están "dentro de los límites normales", se debe aplicar el rango de referencia proporcionado por el laboratorio que realizó el análisis. Si desea obtener más información, refiérase al artículo Intervalos de referencia y su significado.

¿Qué es lo que se analiza?

La rubéola es una infección vírica leve que se caracteriza porque se tiene fiebre y una erupción cutánea que suele durar de 2 a 3 días. La infección es altamente contagiosa, aunque puede prevenirse con una vacuna. La prueba de la rubéola detecta y mide en sangre los anticuerpos que el sistema inmunitario del organismo produce en respuesta a la infección por el virus de la rubéola. Las pruebas de medición de los anticuerpos son los métodos más comunes para confirmar el diagnóstico de rubéola.

En general, el virus de la rubéola provoca una infección leve caracterizada por una fina erupción cutánea rojiza que aparece en el rostro y en el cuello, extendiéndose luego por el tronco y las extremidades antes de su desaparición, que se produce unos pocos días después. El virus se transmite a través de las secreciones respiratorias y nasales, y puede producir síntomas como fiebre, inflamación de los ganglios linfáticos, aumento de mucosidad nasal, enrojecimiento de los ojos y dolores articulares. Los síntomas pueden ser tan leves, especialmente en los niños, que ni nos hagan pensar que exista una enfermedad vírica. En la mayoría de las personas, la rubéola desaparece en un par de días sin tratamiento médico especial y sin producir otros efectos sobre la salud.

La principal preocupación con respecto a la infección por el virus de la rubéola se produce cuando una mujer embarazada la contrae por primera vez durante el primer trimestre del embarazo. En este período, el feto en desarrollo es muy vulnerable al virus y, si este pasa al feto a través de la madre, puede provocar un aborto, nacimiento de un feto muerto y/o el síndrome de rubéola congénito (SRC), caracterizado por un grupo de graves defectos de nacimiento que afectarán permanentemente al niño. El SRC puede causar retraso en el desarrollo, retraso mental, sordera, cataratas, cabeza anormalmente pequeña, y alteraciones hepáticas y cardíacas.

Debido a las graves consecuencias que tiene la infección en los fetos en desarrollo, en el año 1969 se iniciaron las primeras campañas para vacunar a todos los niños, inicialmente en los Estados Unidos y después en todo el mundo. Anteriormente a esas campañas, las infecciones por rubéola surgían en forma de brotes cíclicos que duraban varios años. Gracias a los esfuerzos de vacunación, las infecciones por el virus de la rubéola han disminuido drásticamente.

En España los primeros esfuerzos para prevenir la rubéola congénita se realizaron en el año 1978, con el programa de vacunación de las adolescentes. Poco después, en 1981, se introdujo la vacuna triple vírica (sarampión, rubéola y parotiditis) en el calendario infantil y en 1996 se incorporó una segunda dosis.

Las coberturas de vacunación mejoraron rápidamente consiguiendo una drástica reducción de los casos y brotes de rubéola. Como la vacuna de la rubéola es altamente efectiva y se administra conjuntamente con la vacuna del sarampión, la Organización Mundial de la Salud (OMS) lidera una iniciativa para eliminar conjuntamente las dos enfermedades. España se sumó a esa iniciativa en 2008 ampliando el plan de eliminación del sarampión e incluyendo el objetivo de interrumpir la transmisión de la rubéola. En el año 2016 la OMS declaró a España país "libre de transmisión endémica de rubéola" reconociendo que los pocos casos que se identifican son consecuencia de importaciones desde otros países y no de la circulación sostenida del virus en nuestro territorio. La rubéola congénita es extremadamente rara y los últimos niños con síndrome de rubéola congénita eran hijos de mujeres no vacunadas que procedían de otras zonas del mundo.

Por otra parte, se sigue comprobando con las pruebas adecuadas que todas las mujeres embarazadas o con deseo de quedarse embarazadas tengan anticuerpos frente al virus de la rubéola en cantidad suficiente para conferir inmunidad.

 

¿Cómo se obtiene la muestra para el análisis?

Extracción de la muestra por punción de una vena del antebrazo; en los recién nacidos se extrae la sangre mediante una punción en el talón o del cordón umbilical.

¿Se requiere alguna preparación previa para asegurar la calidad de la muestra?

Para esta prueba no se requiere ninguna preparación especial.

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Preguntas Comunes
  • ¿Cómo se utiliza?

    El análisis de los anticuerpos contra el virus de la rubéola se utiliza para:

    • Confirmar la existencia de una protección adecuada frente al virus (inmunidad).
    • Detectar una infección reciente o antigua.
    • Identificar aquellas personas que nunca han estado expuestas al virus y aquellas que no han sido vacunadas.
    • Verificar si todas las mujeres embarazadas o que planifiquen un embarazo tienen una cantidad suficiente (título) de anticuerpos frente al virus de la rubéola, que las proteja de una infección.

    Se debe realizar el análisis de los anticuerpos, tanto IgM como IgG, en cualquier persona, embarazada o no, con síntomas sospechosos de una infección por rubéola. También debe realizarse en un recién nacido si se sospecha que ha adquirido la infección durante el embarazo o si al nacimiento presenta defectos congénitos que hagan pensar que pueden ser debidos a una infección por rubéola.

    Existen dos tipos de anticuerpos frente a la rubéola, IgM e IgG:

    • El primero que aparece en la sangre después de la exposición al virus es el anticuerpo frente a la rubéola de tipo IgM. La concentración de esta proteína en la sangre aumenta y alcanza su pico máximo aproximadamente entre 7 y 10 días después de la infección y, a partir de ese momento, disminuye progresivamente hasta desaparecer algunas semanas después, excepto en las infecciones en los recién nacidos, en los que puede detectarse durante varios meses o hasta un año.
    • Los anticuerpos de tipo IgG frente a la rubéola tardan un poco más en aparecer que los de tipo IgM pero, cuando lo hacen, permanecen en la sangre durante toda la vida, proporcionando protección frente a las reinfecciones. La presencia de anticuerpos IgM contra rubéola en la sangre indica una infección reciente, mientras que la presencia de anticuerpos IgG puede indicar una infección reciente o antigua por el virus, o también que se ha administrado la vacuna contra la rubéola (triple vírica: sarampión, rubéola y parotiditis), y está proporcionando una protección adecuada.
  • ¿Cuándo se solicita?

    El análisis de la IgG contra el virus de la rubéola se pide a las mujeres embarazadas, a las que planifican quedarse embarazadas, o siempre que se requiera una comprobación del estado de inmunidad frente a la rubéola. Las pruebas para detectar anticuerpos IgM e IgG contra el virus de la rubéola se solicitan cuando una mujer embarazada presenta signos y síntomas que hacen sospechar una infección por rubéola.

    Entre los signos y síntomas se incluyen:

    • Fiebre moderada.
    • Erupción de color rosado que empieza en la cara y el cuello, y posteriormente se extiende hacia tronco, brazos y piernas; al mismo tiempo que la erupción se extiende por el cuerpo, va desapareciendo de la cara.
    • Congestión nasal.
    • Enrojecimiento o inflamación de los ojos.
    • Dolor de las articulaciones.
    • Inflamación de los ganglios linfáticos.

    Como muchas enfermedades pueden presentar síntomas parecidos, el médico necesitará solicitar estas pruebas para poder confirmar el diagnóstico.

    Las pruebas para detectar los anticuerpos IgM e IgG contra la rubéola deben solicitarse en un recién nacido cuando a la madre se le diagnosticó una infección por rubéola durante el embarazo o cuando un recién nacido presenta defectos congénitos como pérdida de audición, anomalías cardiovasculares, cataratas y/o afectación del sistema nervioso central, que podrían ser debidos al síndrome de la rubéola congénito (SRC).

    Como los anticuerpos IgM e IgG contra la rubéola tardan cierto tiempo en aparecer después de la infección, las pruebas pueden repetirse después del día 5 del inicio de la enfermedad (IgM) y de 7 a 21 días después de la primera muestra (IgG) para comprobar si la concentración del anticuerpo es detectable (en el caso de que inicialmente no lo fuera) y para determinar si la concentración aumenta o disminuye con el tiempo.

  • ¿Qué significa el resultado?

    Adultos o niños

    La ausencia de anticuerpos IgG frente a la rubéola significa, en un adulto o en un niño, que la persona probablemente no ha estado expuesta al virus de la rubéola ni ha sido vacunada, y por lo tanto no está protegida frente a él.

    La presencia de anticuerpos IgG, sin anticuerpos IgM, indica una historia de exposición anterior al virus o vacunación, y significa que la persona examinada debería presentar inmunidad frente al virus de la rubéola.

    La presencia de anticuerpos IgM, acompañados o no de anticuerpos IgG indica una infección reciente por el virus de la rubéola.

    Recién nacidos

    En un recién nacido, la presencia de anticuerpos IgG sin anticuerpos IgM significa que los anticuerpos IgG de la madre han pasado al feto durante el embarazo, y que estos anticuerpos pueden protegerlo de una infección por rubéola, aunque deberían disminuir de cuatro a ocho veces en los tres primeros meses de vida y deberían desaparecer a los 6 y 12 meses.

    La presencia de anticuerpos IgM en un recién nacido indica que contrajo la infección durante el embarazo, ya que los anticuerpos IgM de la madre no pueden pasar al feto a través del cordón umbilical.

    La tabla siguiente es un resumen de los resultados que se pueden encontrar:

    Edad

    IgM

    IgG

    Interpretación

    Adulto/niño

    Positivo

    Positivo o negativo

    Infección reciente

    Adulto/niño

     

    Positivo

    Infección previa o vacunación, inmunidad

    Recién nacido

    Positivo

     

    Infección congénita

    Recién nacido

     

    Positivo

    Inmunidad materna, inmunidad pasiva hasta un máximo de 12 meses

    Cualquier edad

    Negativo

    Negativo

    Sin infección actual o previa; no inmune; respuesta inmune baja o nula debido a un sistema inmunitario débil.

     

     

    A veces, se pueden dar resultados falsamente positivos en el análisis de los anticuerpos de tipo IgM contra el virus de la rubéola, porque los componentes de la determinación analítica presentan reacción cruzada con otras proteínas del organismo. Para confirmar el resultado de la IgM, el médico podrá solicitar la IgG para establecer la concentración basal de anticuerpo y repetir otra vez la IgG a las 2-3 semanas para determinar si ha habido un aumento significativo en su concentración (título), lo cual sería indicativo de la presencia de una infección reciente por rubéola.

  • ¿Hay algo más que debería saber?

    Para confirmar una infección reciente por rubéola se puede examinar el material genético (ARN) del virus directamente en una muestra o cultivar una muestra de fluido corporal, tal como un frotis de garganta. Debido a que estos procedimientos son complejos y caros, la mayoría de los laboratorios de diagnóstico deriva estos estudios a un laboratorio de referencia.

    Los Centers for Disease Control and Prevention (CDC) mantienen un registro del número de casos de rubéola y de rubéola congénita para hacer un seguimiento de la efectividad de la vacuna contra la rubéola y detectar cualquier brote de la enfermedad.

  • ¿Cuáles son las recomendaciones para la vacunación contra la rubéola?

    La vacuna contra la rubéola es una vacuna combinada llamada triple vírica (TV), que significa sarampión, rubéola y parotiditis. Como las tres son enfermedades víricas frecuentes, están incluidas en una vacuna. Todos los niños deben recibir dos dosis de TV, la primera dosis a los 12 meses de edad y la segunda dosis a los 3-4 años de edad.

  • ¿Deben vacunarse contra la rubéola las mujeres embarazadas?

    La vacuna de la rubéola no debe ser administrada a una mujer embarazada. Además, debe evitarse el embarazo al menos durante el primer mes tras la vacunación.

  • ¿Tiene la vacuna algún riesgo?

    La vacuna contiene virus vivos que han sido alterados de manera que provocan una respuesta del sistema inmunitario con producción de anticuerpos pero sin causar una infección por rubéola. Algunas personas pueden presentar una erupción cutánea durante las 2-3 semanas posteriores a la vacunación y, también, dolor en las articulaciones, especialmente en las manos y muñecas. Pocas veces se han observado efectos secundarios en los niños que han recibido la vacuna. Los pacientes con un sistema inmunitario deprimido, como aquellos infectados por el VIH  o con SIDA, o pacientes con cáncer sometidos a quimioterapia, deben consultar a su médico antes de recibir la vacuna de la rubéola.

  • ¿Cuánto tiempo transcurre entre la exposición al virus y el desarrollo de la enfermedad?

    En el caso de que se presenten síntomas, la erupción cutánea empieza generalmente entre 12 y 23 días después de entrar en contacto con una persona infectada. Normalmente, una persona puede transmitir la infección desde una semana antes de que se manifieste la erupción hasta una o dos semanas después. Un recién nacido que contrajo la infección durante el embarazo puede transmitir la enfermedad  durante varios meses.

Bibliografía

Este artículo está basado en las fuentes bibliográficas que se citan a continuación, así como en la propia experiencia del Comité de expertos y revisores de Lab Tests Online. Además, este apartado es revisado periódicamente por el Consejo Editorial, con el fin de mantenerlo actualizado.

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