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A los bebés, debido a que ya se les ha realizado un cribado neonatal durante los primeros días de vida, no se les suelen realizar muchas pruebas de cribado, excepto en el caso de que presenten síntomas que sugieran una enfermedad.

En el apartado de “Recomendaciones” se describen las enfermedades en las que se explica la posibilidad de realizar el cribado de las mismas, indicando las recomendaciones de los diferentes organismos. Sin embargo, en muchos casos no existe un consenso claro. Por este motivo, es importante que las decisiones acerca de estas pruebas de cribado las tome su médico considerando la situación de la salud individual del bebé y los factores de riesgo existentes en cada caso, ya que no todos los bebés precisan realizarse todas las pruebas descritas posteriormente.

Si desea más información acerca de la prevención de enfermedades y de los pasos necesarios para mantener un buen estado de salud para su familia, acceda a este artículo: Bienestar y prevención en la era de la responsabilidad del paciente por su salud.

Recomendaciones
  • Anemia por déficit de hierro

    Los bebés crecen muy rápidamente y necesitan hierro en la dieta para desarrollarse correctamente. Durante los 4 a 6 primeros meses, el bebé depende de sus propias reservas de hierro. Pasado este tiempo, si el bebé no recibe un aporte de hierro suficiente, existe el riesgo de que presente una deficiencia de hierro.

    Cuando sucede esto, los hematíes se alteran y también se afecta la velocidad de crecimiento. La deficiencia de hierro puede producir anemia, que puede causar alteraciones del desarrollo mental, motor y de la conducta e incluso crear problemas que persistirán durante más tiempo, aunque el hierro alcance su valor adecuado. Las habilidades motoras pobres, los problemas de conducta en casa y en la escuela, y el bajo rendimiento escolar pueden ser las consecuencias que se producen a largo plazo, si el niño no recibe suficiente hierro para su edad (de 0 a 3 años de edad).

    La utilización temprana de leche de vaca es una causa bastante común que agrava el déficit de hierro en los bebés. Con menor frecuencia, el problema se debe a una pérdida grave de sangre o a alguna interferencia en la correcta absorción del hierro, como podría ser la ingesta de algún tipo de medicación o tener una enfermedad crónica que afecte al aparato digestivo. Los bebés prematuros y los de bajo peso tienen mayor riesgo de presentar un déficit de hierro. Los bebés que se alimentan con leche materna suelen obtener suficiente hierro, excepto si la dieta de la madre es pobre en este mineral.

    Recomendaciones

    La mayoría de las sociedades pediátricas y organismos sanitarios no recomiendan realizar las pruebas de cribado de déficit de hierro a los bebés. Sí que lo recomiendan en aquellos bebés con factores de riesgo conocidos y en los de alto riesgo.

    Sin embargo, algunos médicos prefieren realizar el cribado de una anemia por déficit de hierro a todos los bebés y niños pequeños. La edad a la cual se realiza la prueba para detectar una anemia por déficit de hierro depende de los factores de riesgo presentes. Si el bebé nació prematuro, con bajo peso o está alimentado con leche artificial no enriquecida con hierro, sus reservas de hierro pueden disminuir antes de los 6 meses. En otras circunstancias, es más apropiado realizar esta prueba entre los 9 y los 12 meses, o entre los 15 y los 18 meses. Puede ser necesario repetir esta prueba 6 meses más tarde.

    Entre los factores de riesgo de encontrar un déficit de hierro en bebés y en niños se incluyen la disminución del aporte, el aumento de las necesidades o el aumento de las pérdidas de sangre por hemorragia, y las que se citan a continuación:

    • Parto prematuro o bajo peso al nacer.
    • Exposición al plomo.
    • Padres inmigrantes, refugiados recién llegados o provenientes de países en vías de desarrollo.
    • Niños de familias con ingresos bajos o que viven en la pobreza.
    • Retraso de crecimiento.
    • Problemas de alimentación, nutrición inadecuada.
    • Dieta:
      • Leche de vaca antes de los 12 meses de edad o toma de más de 800 gramos al día de leche de vaca después de los 12 meses.
      • Lactancia artificial no enriquecida con hierro durante más de 2 meses.
      • Lactancia materna durante más de 6 meses, teniendo la madre un hierro bajo.
    • Historia de:
      • Medicación que interfiere en la absorción del hierro.
      • Grandes pérdidas de sangre.
      • Infección o inflamación crónica.
      • Dieta restrictiva.

    Enlaces

    Asociación Española de Pediatría. Anemia por falta de hierro.

    Pediatría integral: Anemia ferropénica

    Organización Mundial de la Salud (OMS). 10 datos sobre la lactancia materna

    La Liga de la Leche, España

    Iniciativa para la Humanización de la Asistencia al nacimiento y la lactancia (iHAN)

    Alba Lactancia Materna

    Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades: Desarrollo infantil

    MedlinePlus. Anemia causada por bajo nivel de hierro en los niños

    Mayo Clinic. Iron deficiency in children - Prevention tips for parents


    Bibliografía

    Lab Tests Online. Screening Tests for Infants. Actualizado en julio de 2020. Disponible online en https://labtestsonline.org/screenings/infants. Último acceso el 10/01/2021.

    U.S. Preventive Services Task Force. Iron Deficiency Anemia in Young Children: Screening. Release Date: September 2015. Disponible online en https://www.uspreventiveservicestaskforce.org/Page/Document/UpdateSummaryFinal/iron-deficiency-anemia-in-young-children-screening. Último acceso el 10/01/2021

    Baker RD and Greer FR, The Committee on Nutrition. Diagnosis and Prevention of Iron Deficiency and Iron-Deficiency Anemia in Infants and Young Children (0-3 Years of Age). Pediatrics November 2010, Volume 126 / Issue 5. Disponible online en http://pediatrics.aappublications.org/content/126/5/1040.full. Último acceso el 10/01/2021.

     

     

  • Intoxicación por plomo

    El plomo es un metal que se utilizaba habitualmente como un aditivo en las pinturas, gasolina, tuberías y en la fabricación de las latas para comida envasada. Aunque todos estos usos están actualmente prohibidos, en el interior de muchas casas construidas antes del año 1978 existen tuberías y también pintura con trazas de plomo. El suelo alrededor de las casas y en las carreteras cercanas puede estar contaminado con plomo. Los niños que viven, juegan o pasan tiempo en estos ambientes están en riesgo y pueden incorporar plomo en su organismo por inhalación o ingesta de polvo, agua, pintura o comida contaminada. Otras fuentes de plomo se pueden encontrar en las zonas próximas a ciertas fábricas e industrias.

    La exposición al plomo en los niños pequeños puede dañar el cerebro y otros órganos y provocar problemas de comportamiento y retraso en el desarrollo. La intoxicación por plomo suele ocurrir durante la primera infancia. En la mayoría de los casos, la exposición no provoca síntomas y la disminución de las funciones cognitivas puede no ser evidente hasta que el niño empieza a asistir al colegio.

    Si se realiza una medida del plomo en sangre, unos niveles elevados indican exposición significativa a este mineral. Un simple cuestionario ayuda a los pediatras a identificar a los niños que pueden tener un alto riesgo. A pesar de esto, a algunos niños con un riesgo elevado de exposición no se les ha realizado nunca el cribado. Los Centers for Disease Control and Prevention (CDC) y la Asociación Española de Pediatría (AEP) estiman el valor de 5 µg/dL como valor de cautela indicativo de la exposición al plomo.


     

    Recomendaciones

    Actualmente, los niveles de plomo se controlan a nivel local, basándose en los estándares nacionales. Cada país ha desarrollado su propio programa de cribado. En algunos lugares se realiza esta determinación en todos los niños por lo menos una vez, mientras que otros concentran sus esfuerzos en los niños que habitan en barrios viejos que están considerados de alto riesgo. Los CDC y la American Academy of Pediatrics recomiendan el cribado en niños de alto riesgo a los que nunca se les haya realizado este cribado. También puede ser de interés en los niños que viven o visitan con frecuencia casas o apartamentos antiguos, y en niños con amigos o familiares que han sufrido o sufren una intoxicación por plomo.

    También se recomienda este cribado a los niños cuyos padres trabajan con plomo, así como a inmigrantes, adoptados o refugiados.


    Enlaces

    Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. Prevenga la exposición de los niños al plomo

    Centers for Disease Control and Prevention. Lead - Prevention Tips

    UNICEF. Un tercio de los niños del mundo está intoxicado por plomo, según un nuevo análisis innovador

    Kids Health. Intoxicación por plomo para padres

    Asociación Española de Pediatría. Intoxicación por plomo - Lo que pediatras y otros profesionales en Atención Primaria deben saber y pueden hacer


    Bibliografía

    Lab Tests Online. Screening Tests for Infants. Actualizado en julio de 2020. Disponible online en https://labtestsonline.org/screenings/infants. Último acceso el 10/01/2021.

    Centers for Disease Control and Prevention. Low Level Lead Exposure Harms Children: A Renewed Call of Primary Prevention. PDF. Disponible online en http://www.cdc.gov/nceh/lead/acclpp/final_document_030712.pdf. Último acceso el 10/01/2021.

    (Actualizado el 28/05/2020) Centers for Disease Control and Prevention. What Do Parents Need to Know to Protect Their Children? Disponible online en http://www.cdc.gov/nceh/lead/acclpp/blood_lead_levels.htm. Último acceso el 10/01/2021.

    (April 2015) Centers for Disease Control and Prevention. Educational Interventions for Children Affected by Lead. Disponible online en http://www.cdc.gov/nceh/lead/publications/educational_interventions_children_affected_by_lead.pdf. Último acceso el 10/01/2021.

    American Academy of Pediatrics. Detection of Lead Poisoning. Disponible online en https://www.aap.org/en-us/advocacy-and-policy/aap-health-initiatives/lead-exposure/Pages/Detection-of-Lead-Poisoning.aspx?nfstatus=401&nftoken=00000000-0000-0000-0000-000000000000&nfstatusdescription=ERROR:+No+local+token. Último acceso el 10/01/2021.

     

  • Tuberculosis

    La tuberculosis en una enfermedad causada por la bacteria Mycobacterium tuberculosis. La tuberculosis afecta principalmente al pulmón aunque puede afectar a cualquier otro tejido u órgano. La enfermedad puede transmitirse entre personas por el aire a través de pequeñas gotitas procedentes de secreciones respiratorias, o esputo o aerosoles liberados al toser, estornudar, reir o respirar.

    La tuberculosis (TB) es una enfermedad infecciosa causada por la bacteria Mycobacterium tuberculosis. La tuberculosis afecta principalmente al pulmón, aunque puede afectar a cualquier otro tejido u órgano del cuerpo. La enfermedad puede transmitirse entre personas por el aire a través de pequeñas gotitas procedentes de las secreciones respiratorias como el esputo o aerosoles liberados al toser, estornudar, reír o respirar.

    La mayoría de las personas que se infectan con Mycobacterium tuberculosis consiguen confinar la micobacteria en unas pocas células pulmonares, en las que el microorganismo permanece en una forma viva, aunque inactiva. Esta situación se conoce como tuberculosis latente, y el individuo no está enfermo ni contagia la enfermedad; además, la mayoría de las veces no progresa a una tuberculosis activa. No obstante, en algunos individuos, especialmente en inmunodeprimidos o inmunocomprometidos, la enfermedad puede pasar directamente de la infección inicial a la forma activa. Las personas infectadas por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) tienen más probabilidad de desarrollar tuberculosis en el caso de que contraigan la infección por esta micobacteria. Por otra parte, es importante recordar que existen formas de tuberculosis resistentes a los antibióticos prescritos habitualmente para tratar la enfermedad.

    La tuberculosis es una de las enfermedades con mayor mortalidad a nivel mundial y constituye un problema sanitario de primer orden, especialmente en la población de riesgo.

    Recomendaciones

    Debido a que su sistema inmune todavía no está totalmente desarrollado, los bebés pueden ser especialmente susceptibles a esta infección. Se recomienda una prueba de cribado de TB en:

    • Bebés expuestos a personas con TB activa o con sospecha de tenerla.
    • Bebés procedentes de países en los que la TB es endémica o si han viajado a esos países.
    • Bebés con hallazgos clínicos y pruebas complementarias (radiografía de tórax) sugerentes de TB.

    Enlaces

    Asociación Española de Pediatría. Tuberculosis.

    Asociación Española de Pediatría. Vacuna frente a la tuberculosis (BCG)

    Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. Tuberculosis (TB)

    Organización Mundial de la Salud. Tuberculosis

    MedlinePlus. Tuberculosis Pulmonar

    Healthy Children. La tuberculosis en los niños

    Kids Health. Tuberculosis

    CDC: Tuberculosis (TB) in Children in the United States


    Bibliografía

    Lab Tests Online. Screening Tests for Infants. Actualizado en julio de 2020. Disponible online en https://labtestsonline.org/screenings/infants. Último acceso el 10/01/2021.

    U.S. Centers for Disease Control and Prevention. Tuberculosis (TB) in Children in the United States. Disponible online en http://www.cdc.gov/tb/topic/populations/tbinchildren/default.htm. Último acceso el 10/01/2021.

    HealthyChildren.org. La tuberculosis en los niños. Disponible online en https://www.healthychildren.org/English/health-issues/conditions/chest-lungs/Pages/Tuberculosis.aspx?nfstatus=401&nftoken=00000000-0000-0000-0000-000000000000&nfstatusdescription=ERROR%3a+No+local+token. Último acceso el 10/01/2021.

     

Bibliografía

Lab Tests Online. Screening Tests for Infants. Actualizado en julio de 2020. Disponible online en https://labtestsonline.org/screenings/infants. Último acceso el 10/01/2021.

American Academy of Pediatrics. 2014 Recommendations for Pediatric Preventive Health Care. Pediatrics March 2014, VOLUME 133 / ISSUE 3. Disponible online en http://pediatrics.aappublications.org/content/133/3/568. Último acceso el 10/01/2021.