Este artículo fue modificado por última vez el 24.02.2021.
Niños

Si no hay síntomas de enfermedad, lo habitual es no realizarles pruebas a los niños. Sin embargo, se les debe ayudar a desarrollar hábitos de vida saludables, como llevar una adecuada alimentación y una vida activa, con el objeto de prevenir los problemas de salud graves y costosos cuando se hagan mayores. Por ejemplo, ayudar a perder peso a un niño con sobrepeso u obeso puede prevenir la diabetes y la enfermedad cardíaca en los años posteriores.

La siguiente sección proporciona información del cribado de algunas enfermedades que se suelen hacer a los niños. Se explican las recomendaciones de los diferentes expertos sobre las pruebas de cribado aplicables a los niños y realmente hay consenso en algunas áreas, pero no en todas. Por lo tanto, cuando tomes con tu médico las decisiones al respecto, es importante que consideres el estado de salud del niño y sus factores de riesgo, ya que no todos los niños precisan realizarse todas las pruebas descritas posteriormente.

Si deseas más información acerca de la prevención de enfermedades y de los pasos necesarios para mantener un buen estado de salud para tu familia, acceda a este artículo: Bienestar y prevención en la era de la responsabilidad del paciente por su salud.

Recomendaciones
  • Obesidad

    Última revisión el 16.01.2021

    La obesidad infantil constituye una preocupación de las autoridades sanitarias en los países desarrollados. Las consecuencias de la obesidad en la salud del futuro adulto son diversas e incluyen un aumento del riesgo de desarrollar diabetes de tipo 2, de tener hipertensión arterial junto con un aumento de los niveles de colesterol en sangre, problemas articulares, apnea del sueño y trastornos de índole psicológica y social. Los niños que siguen siendo obesos durante la adolescencia y la edad adulta presentan mayor riesgo de tener problemas graves de salud, como infarto agudo de miocardio, accidente vascular cerebral y algunos cánceres.

    Recomendaciones

    La obesidad infantil constituye una preocupación de las autoridades sanitarias en los países desarrollados. 

    Se estima que el 8,5% de los españoles con edades entre 2 y 17 años presenta obesidad y el 18,2% tiene sobrepeso.

    Los diversos estudios con los que cuenta el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social (Encuesta Nacional de Salud o Estudio EnKid) estiman que el 6,2% de la población infantil y juvenil española no desayuna habitualmente y que existe una relación clara entre este mal hábito alimenticio y la obesidad.

    Sólo el 7,5% de los niños toman un desayuno equilibrado, compuesto por leche, fruta o zumo e hidratos de carbono, los expertos coinciden en la importancia de la primera comida del día para prevenir la obesidad infantil.

    Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la obesidad y el sobrepeso han alcanzado caracteres de epidemia a nivel mundial. Más de mil millones de personas adultas tienen sobrepeso y, de ellas, al menos 300 millones son obesas, por lo que es imprescindible una prevención en las edades tempranas de la vida. Recientemente, ha elaborado unas “Directrices de la OMS sobre la actividad física y hábitos sedentarios” con el objetivo de promocionar las políticas nacionales para la realización del ejercicio físico, adaptándolo a la situación o edad de cada persona.

    En España se ha realizado el estudio ALADINO 2019 que forma parte de la iniciativa de la Organización mundial de la Salud (OMS) para la vigilancia armonizada de la obesidad infantil en Europa. Los resultados indican una tendencia descendente del exceso de peso desde el año 2011 y una estabilización respecto al año 2015, pero la prevalencia de sobrepeso y obesidad de los escolares de 6 a 9 años en España sigue siendo elevada.

    Las consecuencias de la obesidad en la salud del futuro adulto son diversas e incluyen un aumento del riesgo de desarrollar diabetes de tipo 2, de tener hipertensión arterial, junto con un aumento de los niveles de colesterol en sangre, problemas en las articulaciones, apnea del sueño y trastornos de tipo psicológico y social. Los niños que siguen siendo obesos durante la adolescencia y la edad adulta presentan un mayor riesgo de tener problemas graves de salud, como infarto agudo de miocardio, accidente vascular cerebral y algunos cánceres.

    El IMC (índice de masa corporal) es una herramienta de cribado útil para conocer la cantidad de grasa corporal. Esta medida se puede usar para determinar si un niño o un adolescente tiene obesidad o sobrepeso. El cuerpo de los niños y adolescentes cambian con la edad y difiere entre chicos y chicas. Por lo tanto, para calcular el IMC se debe considerar en un niño o en un adolescente el peso y la altura, así como la edad y sexo.

    • Sobrepeso: se considera que un niño o tiene sobrepeso cuando su IMC se sitúa entre el percentil 85 y el 94 de las curvas estandarizadas de desarrollo.
    • Obesidad: se considera que un niño es obeso cuando su IMC supera el percentil 95 de las curvas estandarizadas de desarrollo.

    Los cálculos del índice de masa corporal en los adolescentes tienen que ser muy precisos y relacionados con las tablas de crecimiento. Por ello, la visita con el pediatra es la que genera la información más fiable.

    Como una primera aproximación, puedes calcular tu índice de masa corporal (IMC) aquí:

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    Recomendaciones de cribado

    Las diferentes organizaciones de salud recomiendan realizar el cribado en niños y adolescentes, pero difieren con respecto al comienzo de la edad de cribado.

    La American Academy of Pediatrics (AAP) aconseja a los pediatras controlar la obesidad en los niños a partir de los dos años de edad. El profesional sanitario debería evaluar el peso del niño como mínimo una vez al año. Se deben controlar los cambios del IMC en cada visita. Si el niño o el adolescente comienza a aumentar el percentil del IMC, el pediatra debería indicar un cambio de estilo de vida, incluyendo la dieta y la realización de ejercicio físico, e incluso un tratamiento médico, antes de que se acerque al percentil 85 y 95.

    La Canadian Task Force on Preventive Health recomienda que los niños y adolescentes con una edad menor o igual a 17 años deben tener controlado su crecimiento en las diferentes visitas de salud.

    Según las recomendaciones del U.S. Preventive Services Task Force (USPSTF) se debe realizar un cribado de la obesidad a los niños con 6 años y mayores de 6, y ofrecerles los programas de control de peso, si lo precisan. Dicha organización considera que el IMC es una medida aceptable para determinar el exceso de peso.

    La American Academy of Family Physicians establece las mismas recomendaciones que la U.S. Preventive Services Task Force (USPSTF).

    Por lo tanto, estaría muy indicado que en cada control médico se revisen y discutan aspectos referentes a: los patrones de alimentación del niño, nivel de actividad física y tendencia al sedentarismo. También merece la pena dedicar una especial atención a los antecedentes familiares de obesidad, diabetes de tipo 2 e hipertensión junto con otras medidas físicas que el médico le pueda indicar. El objetivo final es prevenir y corregir los problemas de sobrepeso y obesidad a partir de su identificación y de una intervención precoz por parte del pediatra (en resumen, dieta y ejercicio para alcanzar un peso saludable y un IMC correcto).


    Contenido relacionado

    En esta web
    Noticias
    Uno de cada cinco españoles tendrá obesidad en 2030 según la OCDE. (23.04.2018)
    Embarazo y sobrepeso. (13.03.2014)

    En otras webs
    Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social: campaña 2007-Prevención de la obesidad infantil
    Ministerio de consumo: estudio Aladino 2019
    Ministerio de Sanidad Consumo y Bienestar Social. Porcentaje de personas con obesidad, por sexo según comunidad autónoma
    DKV.Salud y seguros médicos. Estudio sobre la situación de la obesidad infantil en España
    Sociedad Española de Obesidad (SEEDO)
    Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN)
    Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación
    Organización Mundial de la Salud (OMS). Obesidad y sobrepeso
    Organización Mundial de la Salud (OMS). Directrices de la OMS sobre actividad física y hábitos sedentarios.
    En familia AEP. Obesidad y sobrepeso
    HealthyChildren.org: Obesity


    Bibliografía

    (Actualizado en julio de 2020) Lab Tests Online. Screening Tests for Children (Ages 2 to 12) - Obesity. Disponible online en https://labtestsonline.org/screenings/children. Último acceso el 13/01/2021.

    (Actualizado el 11 de setiembre de 2018) Centers for Disease Control and Prevention. Calculadora del percentil del IMC para niños y adolescentes Disponible online en https://www.cdc.gov/healthyweight/spanish/bmi/calculator.html. Último acceso el 13/01/2021.

    (Actualizado el 20 de junio de 2017) U.S. Preventive Services Task Force. Obesity in Children and Adolescents: Screening. Disponible online en https://www.uspreventiveservicestaskforce.org/uspstf/recommendation/obesity-in-children-and-adolescents-screening. Último acceso el 13/01/2021.

    Commitee on Practice and Ambulatory Medicine; Bright Futures Periodicity Schedule Workgroup. 2020 Recommendations for Preventive Pediatric Health Care. Pediatrics March 2020, 145 (3) e20200013; DOI: https://doi.org/10.1542/peds.2020-0013. Último acceso el 13/01/2021.

    Canadian Task Force on Preventive Health Care. Recommendations for growth monitoring, and prevention and management of overweight and obesity in children and youth in primary care. CMAJ. 2015;187(6):411-21.

    Bright Futures Guidelines for Health Supervision of Infants, Children, and Adolescents, Promoting Healthy Weight. Disponible online en  https://brightfutures.aap.org/Bright%20Futures%20Documents/BF4_HealthyWeight.pdf. Último acceso el 13/01/2021.

     

     

  • Hipertensión

    Última revisión el 23.01.2021

    HIPERTENSIÓN ARTERIAL

    La presión arterial es la fuerza que ejerce la sangre al empujar contra las paredes de las arterias. La presión arterial elevada, también conocida como hipertensión, se produce cuando la sangre constantemente empuja con demasiada fuerza las paredes arteriales.

    La presión arterial elevada en niños es rara, pero puede ser un grave problema. Aproximadamente el 3,5% de los niños y adolescentes tienen la presión arterial elevada. El mismo porcentaje de niños tiene una presión arterial mayor que lo que se considera óptimo, pero que no es lo suficientemente elevada como para establecer el diagnóstico de hipertensión. En el caso de los niños que tienen obesidad o sobrepeso el porcentaje de ellos con presión arterial elevada es del 25%.

    La detección de la presión arterial elevada en los niños es importante porque con el tiempo la hipertensión produce daños en el sistema circulatorio del niño y contribuye al desarrollo de síndrome coronario agudo, accidente vascular cerebral, y posteriormente otros problemas de salud con los años. En general, cuanto más elevada es la presión arterial en el niño, mayor es el daño potencial para el corazón del niño y para otros órganos como los riñones, el cerebro o los ojos.

    El cribado de la hipertensión en los niños es también importante, porque podría ser el indicador de que existieran algunas enfermedades subyacentes como diabetes o enfermedad renal.

    La mayoría de las personas con presión arterial elevada no son conscientes de ello, porque no presentan síntomas obvios. El único medio de conocer si un niño tiene la presión arterial elevada es haberla medido.

    ¿Cómo se mide la presión arterial?

    La presión arterial se medía tradicionalmente en las instalaciones sanitarias utilizando un brazalete con un medidor de presión (esfingomanómetro). El brazalete se coloca alrededor de la parte superior del brazo y se llena de aire evitando su salida. Después se van liberando pequeñas cantidades del aire del brazalete, de modo que el flujo de la sangre retorna lentamente al brazo. La presión que se mide en el interior del brazalete será la misma que hay en el interior de las arterias.

    En la presión arterial se dan dos cifras. La presión arterial sistólica es la que tiene el corazón al latir. La presión arterial diastólica es la que tiene el corazón al relajarse entre dos latidos. En conjunto, se escribe la sistólica por encima de la diastólica. Por ejemplo, una presión arterial de 120/80 mm Hg (milímetros de mercurio) corresponde a una presión sistólica de 120 y a una diastólica de 80.

    El esfingomanómetro se considera todavía el mejor método, pero habitualmente se emplean dispositivos que combinan un brazalete de presión arterial con sensores electrónicos que se usan para medir dicha presión arterial. Otro método es utilizar un dispositivo para los niños que monitoriza y registra la presión arterial a intervalos regulares durante el día para evaluar la presión arterial a lo largo del tiempo. Este sistema es muy útil durante el proceso diagnóstico y permite descartar la hipertensión de “bata blanca”, que son las medidas elevadas que se producen cuando el niño está en la consulta médica, pero no en otros momentos.

    Una simple medición de la presión arterial no es suficiente para diagnosticar la hipertensión. Habitualmente se deben tomar múltiples lecturas y en distintos días. El diagnóstico de hipertensión se establece si las medidas son consistentemente elevadas.

    La presión arterial del niño puede variar mucho entre las visitas médicas o incluso en la misma visita. Por eso es importante tener muchas medidas a lo largo del tiempo antes de diagnosticar y tratar la hipertensión en el niño.

    ¿Cuál es la presión arterial normal?

    La presión arterial alta en los niños entre 1 y 18 años se define de forma diferente a los adultos. En el año 2017 las guías de práctica clínica de la American Academy of Pediatrics recomiendan que se comparen las presiones arteriales de los niños con las tablas de datos publicadas para niños sanos del mismo sexo y altura. Si el niño tiene una presión arterial mayor que el 90 ó 95 % de los niños de su misma edad y altura, entonces puede tener una presión arterial elevada. 

    La Fundación Española del Corazón ha elaborado un vídeo sobre la hipertensión en el que explica, entre otras cosas, cómo se mide la presión arterial, por qué es necesario medirla, cuáles son sus causas más frecuentes y cómo puede afectar al organismo.

    Recomendaciones de cribado

    En el año 2017 las guías de práctica clínica de la American Academy of Pediatrics (AAP), aprobadas por la American Heart Association recomiendan los 3 años como el momento adecuado para el comienzo de la medición de la presión arterial en los niños sanos, controlando dicha presión anualmente. A los niños menores de 3 años se les debería medir la presión arterial en cada consulta médica de salud si tienen un riesgo alto de desarrollar una hipertensión. Algunos de estos riesgos son:

     

    La AAP recomienda que a los niños que tienen ciertas enfermedades o situaciones médicas se les debería medir la presión arterial en cada consulta médica de salud. Entre ellas se incluyen

    • Obesidad.
    • Tratamiento de la hipertensión con medicamentos.
    • Diabetes.
    • Enfermedad renal.
    • Estrechamiento grave de la arteria aorta, que es la mayor arteria que transporta la sangre oxigenada por el cuerpo.

     

    Las guías clínicas de hipertensión en los niños del año 2015 de la American Heart Association y la American Thoracic Society reconocen que las causas de hipertensión en los niños, a menudo son diferentes que las de los adultos. Ambas sociedades insisten en la importancia de clasificar el tipo de hipertensión en el niño y establecer un tratamiento.

    Contenido relacionado

    En esta web
    Estados fisiológicos y enfermedades
    Hipertensión
    Noticias
    Hipertensión arterial: nuevo enfoque. (25.09.2018)
    Nuevos biomarcadores en orina para detectar el daño renal incipiente en la hipertensión. (09.09.2018)
    La hipertensión es el factor de riesgo modificable más importante. (30.04.2017)

    En otras webs
    Fundación Española del Corazón: Presión arterial
    Clínica Mayo: presión arterial alta en niños.
    Healthychildren.org: Evaluación y tratamiento de niños con presión arterial alta: explicación del informe de la AAP.
    MedlinePlus: presión arterial alta en niños.
    Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria: El niño o adolescente con hipertensión arterial.
    Stanford Children’s Health: Presión arterial alta en niños y adolescentes.

    Bibliografía

    (Actualizado en abril de 2019) Lab Tests Online. Screening Tests for Children (Ages 2 to 12) - High Blood Pressure. Disponible online en https://labtestsonline.org/screenings/children. Último acceso el 21/01/2021.

    Lurbe y Ferrer E. La hipertensión arterial en niños y adolescentes a examen: implicaciones clínicas de las diferencias entre la Guía Europea y la Americana. An de Pediatr (Barc) 2018; 89 (4): 255.e1-255.e5. doi: 10.1016/j.anpedi.2018.08.004.

    (Actualizado el 24 de febrero de 2020). Centers for Disease Control and Prevention. Family History and Other Characteristics That Increase Risk for High Blood Pressure. Disponible online en https://www.cdc.gov/bloodpressure/family_history.htm. Último acceso el 21/01/2021.

    (Actualizado el 1 de enero de 2015) Abman, S. et al. Pediatric Pulmonary Hypertension: Guidelines From the American Heart Association and American Thoracic Society. Disponible online en https://www.ahajournals.org/doi/10.1161/CIR.0000000000000329. Último acceso el 21/01/2021.

    U.S. Preventive Services Task Force. Screening for primary hypertension in children and adolescents: recommendation statement. Disponible online en https://www.aafp.org/afp/2015/0215/od1.html. Último acceso el 21/01/2021.

    (Actualizado el 31 de octubre de 2016) The American Heart Association. High blood pressure in children. Disponible online en  https://www.heart.org/en/health-topics/high-blood-pressure/why-high-blood-pressure-is-a-silent-killer/high-blood-pressure-in-children. Último acceso el 21/01/2021.

    (Actualizado el 31 de octubre de 2016) American Heart Association. What is high blood pressure? Disponible online en https://www.heart.org/en/health-topics/high-blood-pressure/the-facts-about-high-blood-pressure/what-is-high-blood-pressure. Último acceso el 21/01/2021.

    American Academy of Pediatrics. Clinical Practice Guideline for Screening and Management of High Blood Pressure in Children and Adolescents. Disponible online en http://pediatrics.aappublications.org/content/140/3/e20171904. Último acceso el 21/01/2021.

    (Actualizado el 30 de noviembre de 2017) American Heart Association. Monitoring your blood pressure at home. Disponible online en https://www.heart.org/en/health-topics/high-blood-pressure/understanding-blood-pressure-readings/monitoring-your-blood-pressure-at-home. Último acceso el 21/01/2021.

    (Actualizado el 30 de noviembre de 2017) American Heart Association. Monitor your blood pressure. Disponible online en https://www.heart.org/en/health-topics/high-blood-pressure/the-facts-about-high-blood-pressure. Último acceso el 21/01/2021.

    (Actualizado el 30 de noviembre de 2017) American Heart Association. DUnderstanding blood pressure readings. isponible online en https://www.heart.org/en/health-topics/high-blood-pressure/understanding-blood-pressure-readings. Último acceso el 21/01/2021.

    (Actualizado el 24 de febrero de 2020) Centers for Disease Control and Prevention. High blood pressure during childhood and adolescence. Disponible online en https://www.cdc.gov/bloodpressure/youth.htm. Último acceso el 21/01/2021.

    (Actualizado en el año 2019). Stanford Children’s Health. High blood pressure in children and adolescents. Disponible online en https://www.stanfordchildrens.org/en/topic/default?id=high-blood-pressure-in-children-and-adolescents-90-P01609. Último acceso el 21/01/2021.

    (Actualizado el 22 de octubre de 2020) Centers for Disease Control and Prevention. Disponible online eHigh blood pressure. n  https://www.cdc.gov/bloodpressure/index.htm. Último acceso el 21/01/2021.

    (Actualizado el 22 de marzo de 2019) American Heart Association. Heart health screenings. Disponible online en https://www.heart.org/en/health-topics/consumer-healthcare/what-is-cardiovascular-disease/heart-health-screenings. Último acceso el 21/01/2021.

    (Actualizado el 13 de noviembre de 2017) American Heart Association. Highlights from the 2017 guideline for the prevention, detection, evaluation and management of high blood pressure in adults. Disponible online en https://healthmetrics.heart.org/highlights-from-the-2017-guideline/. Último acceso el 21/01/2021.

    (Actualizado el 8 de mayo de 2020) National Heart, Lung, and Blood Institute. High blood pressure. Disponible online en https://www.nhlbi.nih.gov/health-topics/high-blood-pressure. Último acceso el 21/01/2021.

  • Diabetes

    La mayoría de casos de diabetes tipo 1 se diagnostica antes de los 30 años de edad. Los signos y síntomas suelen desarrollarse rápidamente y por ello el diagnóstico suele realizarse en contexto de urgencias. Por otra parte, personas jóvenes pueden desarrollar diabetes tipo 2 sin que se presenten signos ni síntomas, especialmente en las fases iniciales de la enfermedad; por esta razón se considera útil su cribado. A pesar de que la diabetes tipo 2 es rara en menores de 10 años, según la American Diabetes Association, su incidencia ha aumentado significativamente en la última década.

    El hecho de desarrollar la enfermedad cuando se es joven aumenta el riesgo de sufrir problemas graves de salud en la edad adulta, tales como enfermedad cardíaca, insuficiencia renal, ceguera y amputaciones de pies debidas a daño de tipo neurológico.

     

    Factores de riesgo
    El sobrepeso, la obesidad y la falta de ejercicio físico contribuyen al desarrollo de la diabetes, y además se han convertido también en problemas de salud a nivel nacional. Al mismo tiempo que los expertos en salud pública trabajan para educar a la población acerca de lo que se debe hacer para evitar esta enfermedad y sus complicaciones, los padres deberían favorecer cambios en los hábitos alimentarios y de actividad física de sus hijos para así poder disminuir el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 y sus posteriores complicaciones..

    Según la American Diabetes Association, un niño con sobrepeso -definido por un índice de masa corporal (IMC) superior al percentil 85 para su edad y sexo, peso por edad superior al percentil 85, o sobrepeso de más del 120% respecto a lo ideal para su talla- con tan solo 2 factores de riesgo adicionales presenta un riesgo sustancial de desarrollar diabetes tipo 2. Entre los factores de riesgo se incluyen:

    • Tener un familiar directo con diabetes tipo 2
    • Tener signos o problemas asociados a resistencia insulínica, acantosis nigricans, hipertensión, dislipidemia o síndrome del ovario poliquístico.
    • Ser hijo de una madre diabética o que desarrolló durante el embarazo una diabetes gestacional

     

    Recomendaciones
    La American Diabetes Association recomienda lo siguiente:

    • Realizar un cribado de la enfermedad cada 3 años en cualquier niño con sobrepeso y dos o más factores de riesgo para desarrollar diabetes; el cribado debería iniciarse a los 10 años o al inicio de la pubertad si ésta se produce antes de los 10 años.
    • Realizar el cribado con alguna de las siguientes pruebas:
      • Glucosa en ayunas - para evaluar el nivel de glucosa en sangre después de un período de ayuno de entre 8 y 12 horas
      • Hemoglobina glicada (HbA1c, glicohemoglobina) - para evaluar el nivel promedio de glucosa en sangre durante los últimos 2 o 3 meses; se trata de una recomendación reciente
      • Tolerancia a una sobrecarga oral de glucosa - se toma una primera muestra de sangre en ayunas para medir los niveles de glucosa y a continuación el individuo ingiere un preparado con 75 gramos de glucosa. Al cabo de dos horas se toma una nueva muestra de sangre para determinar nuevamente los niveles de glucosa

     

    Si el resultado inicial es anómalo, debe repetirse la prueba al cabo de unos días. Si el resultado vuelve a ser anómalo, se establece el diagnóstico de diabetes.


    Enlaces 
    KidsHealth.org: Kids – Diabetes Center
    American Diabetes Association
    CDC: Diabetes Public Health Resource


    Bibliografía

    Centers for Disease Control and Prevention. National Diabetes Fact Sheet, 2011. http://www.cdc.gov/diabetes/pubs/pdf/ndfs_2011.pdf

    American Diabetes Association. Standards of Medical Care in Diabetes – 2012. Diabetes Care. http://care.diabetesjournals.org/content/35/Supplement_1/S11.full.pdf+html

    National Diabetes Education Program. Overview of Diabetes in Children and Adolescents. http://www.niddk.nih.gov/health-information/health-communication-programs/ndep/pages/index.aspx

    National Diabetes Statistics Report, 2014. Centers for Disease Control and Prevention. http://www.cdc.gov/diabetes/pubs/statsreport14/national-diabetes-report-web.pdf

    Standards of Medical Care in Diabetes 2014. Diabetes Care Volume 37, Supplement 1. http://care.diabetesjournals.org/content/37/Supplement_1/S14.full.pdf+html

     

  • Colesterol elevado

    Ya en la niñez, el colesterol y otras sustancias grasas conocidas como lípidos empiezan a acumularse en las arterias, convertiéndose en placas que estrechan la luz arterial. Durante la edad adulta, la acumulación de placas y los problemas de salud derivados no sólo se dan en las arterias que llevan sangre al corazón sino también en todas las arterias del organismo (se trata de un problema conocido como aterosclerosis). Las enfermedades de tipo cardiovascular (cardíaca y del sistema circulatorio) representan la primera causa de muerte en España y la cantidad de colesterol en la sangre se relaciona directamente con la la probabilidad de sufrirlas.

    La evidencia científica demuestra que los procesos biológicos que preceden al infarto agudo de miocardio y a la enfermedad cardiovascular se empiezan a desarrollar durante la infancia, a pesar de que los signos y síntomas no aparezcan hasta al cabo de unas décadas. Los expertos recomiendan actividad física y hábitos dietéticos saludables desde la infancia y la adolescencia -limitando apropiadamente la ingesta de colesterol, de grasas saturadas y de grasas trans- para así proteger al niño frente a problemas de tipo cardiovascular en su etapa de adulto.

     

    Recomendaciones
    Con el objetivo de empezar más precozmente la prevención de la enfermedad cardiovascular, la American Academy of Pediatrics (AAP) editó unas guías en el 2011 en las que recomendaba en niños un cribado rutinario de dicha enfermedad con la realización de un perfil lipídico. El perfil lipídico incluye la medida de colesterol total, colesterol HDL, colesterol LDL y triglicéridos. Se puede calcular la cantidad de colesterol no-HDL sustrayendo el colesterol HDL del colesterol total.

    La AAP recomienda específicamente:

    • Entre 2 y 8 años de edad
      • No es necesario el cribado rutinario a menos que existan factores de riesgo
      • Si el niño presenta un incremento del riesgo - perfil lipídico en ayunas en dos ocasiones durante el período en cuestión
    • Entre 9 y 11 años de edad
      • Cribado universal - aunque no existan factores de riesgo, se debe realizar un perfil lipídico durante este período de la vida
      • Si alguno de los resultados es motivo de preocupación, debe repetirse el cribado en dos ocasiones durante el período en cuestión
    • Para niños mayores de 12 años - refiérase a Adolescentes

     

    En caso de que el perfil lipídico esté alterado, la AAP recomienda como primera medida introducir cambios en la alimentación y en el estilo de vida, incluyendo más ejercicio físico. A veces es necesario realizar un tratamiento farmacológico. El pediatra es quien podrá aconsejar acerca de la mejor medida a tomar.

     

    Factores de riesgo

    • Historia familiar - los niños presentan mayor riesgo si sus padres, abuelos, tíos o hermanos tienen un aumento del colesterol en sangre o si existen antecedentes familiares (personas menores de 55 años si son varones, o menores de 65 años si son mujeres) de enfermedad cardiovascular
    • Historia médica personal - el riesgo también es mayor en las siguientes situaciones
      • Sobrepeso u obesidad
      • Dieta rica en grasas, especialmente si son saturadas o trans
      • Ejercicio físico insuficiente
      • Diabetes o hipertensión
      • Tener alguna otra enfermedad que predisponga a mayor riesgo
      • Consumo de tabaco

    Enlaces
    American Heart Association: Children and Cholesterol
    KidsHealth.org: Cholesterol and Your Child


    Bibliografía

    CDC. FASTSTATS – Leading Causes of Death. http://www.cdc.gov/nchs/fastats/leading-causes-of-death.htm

    Kavey R-EW, et al. Expert panel on integrated guidelines for cardiovascular health and risk reduction in children and adolescents: Summary report. Pediatrics 2011; 128: DOI:10.1542/peds.2009-2107C. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22084329

    KidsHealth.org. Cholesterol and Your Child. http://kidshealth.org/parent/medical/heart/cholesterol.html#

     

  • Intoxicación por plomo

    El plomo es un metal que se usaba como aditivo en pinturas, gasolina y también para fabricar tuberías de agua y como soldadura en latas de comida. Aunque todos estos usos están actualmente prohibidos, muchas casas construidas antes de 1978 contienen tuberías de plomo y también pintura con trazas de plomo. El suelo alrededor de las casas y en las carreteras cercanas puede estar contaminado. Los niños que viven, juegan o pasan tiempo en estos ambientes están en riesgo y pueden incorporar plomo en su organismo ya sea por inhalación o por ingesta de polvo, agua, pintura o comida contaminada. La industria relacionada con el plomo constituye otra fuente de contaminación ambiental.

    En niños, la exposición a plomo puede dañar el cerebro y otros órganos, y puede provocar problemas de comportamiento y retrasos en el desarrollo. El envenenamiento por esta sustancia suele ocurrir durante la primera infancia. En la mayoría de los casos, la exposición no provoca síntomas y la disminución de las funciones cognitivas puede no ser evidente hasta que el niño empieza el colegio.

    Para realizar un cribado de la intoxicación o exposición excesiva se determina el plomo en sangre. Un aumento de los niveles de plomo en sangre constituye un signo de una exposición excesiva y significativa a plomo. Un simple cuestionario ayuda a los pediatras a identificar a los niños que pueden estar en alto riesgo. A pesar de esto, hay muchos niños con un riesgo elevado a los que nunca se les ha realizado cribado alguno. El Advisory Committee on Childhoood Lead Poisonning Prevention (ACCLPP) de los Centers for Disease Control and Prevention (CDC) recomienda desde 2012 establecer el umbral de plomo en sangre en 5 µg/L (microgramos) debido a la evidencia creciente del efecto perjudicial de incluso mínimas cantidades de plomo.

    Recomendaciones
    Actualmente, los niveles de plomo se controlan a nivel local, basándose en estándares nacionales. Cada país ha desarrollado su propio programa de cribado. Algunos países realizan esta determinación en todos los niños por lo menos una vez, mientras que otros concentran sus esfuerzos en niños que habitan en barrios viejos y considerados de alto riesgo.


    Enlaces
    Centers for Disease Control and Prevention: Lead - Prevention Tips


    Bibliografía

    Centers for Disease Control and Prevention. CDC Response to Advisory Committee on Childhood Lead Poisoning Prevention Recommendations in "Low Level Lead Exposure Harms Children: A Renewed Call of Primary Prevention." http://www.cdc.gov/nceh/lead/ACCLPP/CDC_Response_Lead_Exposure_Recs.pdf

    Report of the Advisory Committee on Childhood Lead Poisoning Prevention of the Centers for Disease Control and Prevention, Low Level Lead Exposure Harms Children: A Renewed Call for Primary Prevention. http://www.cdc.gov/nceh/lead/ACCLPP/Final_Document_010412.pdf

    Centers for Disease Control and Prevention. Lead. http://www.cdc.gov/nceh/lead/

    HealthyChildren.org. Lead Poisoning. http://www.healthychildren.org

    American Academy of Pediatrics. Lead Exposure in Children: Prevention, Detection, and Management. Pediatrics Vol. 116 No. 4 October 1, 2005, Pp 1036 -1046.

    MayoClinic.com. Lead poisoning. http://www.mayoclinic.com/health/lead-poisoning/FL00068/DSECTION=tests%2Dand%2Ddiagnosis

    Anne M. Wengrovitz, MPH, Mary Jean Brown, ScD. Recommendations for Blood Lead Screening of Medicaid-Eligible Children Aged 1--5 Years: an Updated Approach to Targeting a Group at High Risk. MMWR August 7, 2009. http://www.cdc.gov/mmwr/preview/mmwrhtml/rr5809a1.htm

     

  • Tuberculosis

    La tuberculosis (TB) es una enfermedad infecciosa causada por el microorganismo Mycobacterium tuberculosis. La TB afecta principalmente al pulmón aunque puede afectar a cualquier otro tejido del organismo. Se propaga entre individuos a través de gotitas y aerosoles procedentes de secreciones respiratorias expelidos con el esputo o al toser, estornudar, reir o respirar.

    La mayor parte de personas infectadas por M. Tuberculosis es capaz de confinar el agente infeccioso en algunas pocas células del ordanismo, en las que permanece en un estado latente (forma viva pero inactiva). Esta infección TB latente no se traduce en enfermedad y la persona no resulta infecciosa ni siente malestar; normalmente esta forma no progresa a una forma activa de tuberculosis. No obstante, algunas personas pueden evolucionar directamente desde la infección inicial hacia una forma activa de tuberculosis; esto sucede especialmente cuando el sistema inmunitario está debilitado (inmunosupresión). Las personas VIH-positivas tienen mayor probabilidad de desarrollar la tuberculosis cuando quedan expuestas al microorganismo. La aparición de formas de tuberculosis resistentes a los fármacos normalmente prescritos para combatir la infección reviste especial importancia.

    La tuberculosis constituye una de las enfermedades con mayor mortalidad a nivel mundial. Como representa un problema de salud importante entre poblaciones de elevado riesgo, se recomienda en esos subgrupos poblacionales la realización del cribado de la infección.

     

    Recomendaciones

    La American Academy of Pediatrics (AAP) recomienda la realización en niños de la prueba cutánea de la tuberculina en las siguientes situaciones:

    • Exposición a una persona con tuberculosis activa o con sospecha de TB
    • Inmigrantes de países en los que la TB es endémica
    • Existencia de signos y síntomas o radiografía de tórax sugerentes de TB

     

    Además, en niños VIH-positivos o en los que viven con alguien VIH-positivo está recomendada la prueba cutánea de la tuberculina con carácter anual. También se recomiendan las pruebas de cribado de la TB cada 2 o 3 años si los niños han quedado en contacto con personas con elevado riesgo o bien entre los 4 y 6 años de edad si pertenecen a poblaciones con elevada prevalencia de la infección, o han realizado viajes hacia áreas con elevada prevalencia, o en el caso de que los padres procedan de países con elevada prevalencia de TB.


    Enlaces
    U.S. Centers for Disease Control and Prevention: Tuberculosis (TB) Fact Sheet
    HealthyChildren.org (AAP): Tuberculosis


    Bibliografía

    American Academy of Pediatrics. Recommendations for Preventive Pediatric Health Care. http://pediatrics.aappublications.org/content/suppl/2007/12/03/120.6.1376.DC1/Preventive_Health_Care_Chart.pdf

    Batra V. Pediatric Tuberculosis. Medscape. http://emedicine.medscape.com/article/969401-overview#aw2aab6c10

     

  • Anemia por déficit de hierro

    El hierro es un elemento imprescindible para el correcto desarrollo del niño. Cuando un niño no consume la suficiente cantidad de hierro puede desarrollar una anemia por déficit de hierro (anemia ferropénica). Esta anemia a su vez puede ocasionar un retraso mental y motor así como trastornos del comportamiento que pueden persisitir una vez ya se han restablecido a la normalidad los niveles de hierro. Las consecuencias a largo plazo del déficit de hierro en un niño se pueden traducir en disminución de las habilidades motoras, problemas de la conducta en casa y en la escuela, así como en un bajo rendimiento escolar.

    Existen otras causas de deficiencia de hierro: pérdidas importantes de sangre, enfermedades genéticas, infecciones crónicas o cualquier situación que impida la correcta absorción de hierro a nivel intestinal (por ejemplo, por el efecto de una medicación o por enfermedades crónicas como la celiaquía).

    Recomendaciones

    La American Academy of Pediatrics (AAP) y otras instituciones científicas como los Centers for Disease Control and Prevention (CDC) recomiendan realizar un cribado del déficit de hierro en niños si presentan factores de riesgo o si pertenecen a alguna población de elevado riesgo.

    Para diagnosticar una anemia ferropénica (por déficit de hierro) se emplean varias pruebas. Se puede realizar el cribado con la hemoglobina y el hematocrito (hemograma), y posteriormente solicitar pruebas más específicas relacionadas con el metabolismo férrico.

    En niños, los factores de riesgo para el desarrollo de una anemia ferropénica incluyen:

    • Padres inmigrantes procedentes de países en vías de desarrollo
    • Entorno familiar con pocos ingresos económicos o lindando la pobreza
    • Antecedentes de:
      • Toma de fármacos que interfieren con la absorción del hierro a nivel intestinal
      • Pérdidas masivas de sangre
      • Dieta pobre en hierro

     

    En función del entorno, el cribado del déficit de hierro puede realizarse de manera sistemática a todos los niños. En otros casos, el cribado depende de la edad, de los signos y síntomas o de la presencia de factores de riesgo.


    Enlaces
    Mayo Clinic: Iron deficiency in children - Prevention tips for parents


    Bibliografía

    American Academy of Pediatrics. Periodicity Schedule. http://www.aap.org/en-us/professional-resources/practice-support/Pages/PeriodicitySchedule.aspx

    American Academy of Pediatrics. Recommendations for Preventive Pediatric Health Care. http://www.aap.org/en-us/professional-resources/practice-support/Periodicity/Periodicity%20Schedule_FINAL.pdf

    Baker, RD and Greer, FR, The Committee on Nutrition. Diagnosis and Prevention of Iron Deficiency and Iron-Deficiency Anemia in Infants and Young Children (0-3 Years of Age). From the American Academy of Pediatrics. http://pediatrics.aappublications.org/content/126/5/1040.full

    Centers for Disease Control and Prevention. Recommendations to Prevent and Control Iron Deficiency in the United States. MMWR April 03, 1998. http://www.cdc.gov/mmwr/preview/mmwrhtml/00051880.htm

    Centers for Disease Control and Prevention. Iron and Iron Deficiency. http://www.cdc.gov/healthyschools/nutrition/facts.htm

Bibliografía

(Actualizado en agosto de 2020) Lab Tests Online. Screening Test for Children (Ages 2 to 12). Disponible online en https://labtestsonline.org/screenings/children. Último acceso el 10.01.2021.

(Actualizado en abril de 2019) Manual MSD. Revisones médicas preventivas en los niños. Disponible online en https://www.msdmanuals.com/es-es/hogar/salud-infantil/supervisi%C3%B3n-de-la-salud-en-los-ni%C3%B1os-sanos/revisiones-m%C3%A9dicas-preventivas-en-los-ni%C3%B1os. Último acceso el 13.01.2021

American Academy of Pediatrics. 2020 Recommendations for Preventive Pediatric Health Care. Pediatrics 2020; 145 (3) e20200013; DOI: https://doi.org/10.1542/peds.2020-0013. Último acceso el 10.01.2021.