También conocido como
Pruebas para el sarampión y las paperas, PCR de sarampión y parotiditis, serología de sarampión y parotiditis
Nombre sistemático
Detección de los virus del sarampión y parotiditis por PCR-RT; Anticuerpos IgM e IgG de sarampión o parotiditis
Este artículo fue revisado por última vez el
Este artículo fue modificado por última vez el 28.10.2021.

Aspectos Generales

¿Por qué hacer el análisis?

Para diagnosticar una infección por el virus del sarampión o por el virus de la parotiditis, para conocer si una persona presenta inmunidad frente al sarampión o a la parotiditis por estar vacunada o haber pasado la enfermedad, para confirmar un caso de sarampión o parotiditis e investigar su origen. 

¿Cuándo hacer el análisis?

Cuando una persona presenta signos, síntomas o complicaciones que puedan ser debidos a sarampión o parotiditis; cuando es necesario determinar el estado de inmunidad de una persona frente al sarampión o la parotiditis; ante un brote de sarampión o de parotiditis, para detectar su presencia en la comunidad y evitar su propagación.

¿Qué muestra se requiere?

Para detectar anticuerpos anti-sarampión o anti-parotiditis, la determinación se realiza a partir de una muestra de sangre venosa. Para detectar el virus puede utilizarse sangre, orina, una muestra de aspirado nasofaríngeo, de frotis faríngeo o de frotis bucal.

¿Es necesario algún tipo de preparación previa?

 Si se va a obtener la muestra mediante un frotis bucal, previamente se realiza un masaje de las glándulas salivales situadas delante y debajo de las orejas (glándulas parótidas). Para el resto de muestras no se necesita ninguna preparación especial.

¿Qué es lo que se analiza?

El sarampión y la parotiditis son enfermedades producidas por virus de la familia Paramyxoviridae. Ambos causan infecciones que generalmente se resuelven en algunos días, aunque en ocasiones pueden tener complicaciones graves. Ambas infecciones pueden prevenirse a través de la vacunación

Entre las pruebas para detectar el sarampión y la parotiditis se incluyen: 

El número de casos de sarampión y parotiditis ha disminuido mucho a lo largo de los años, debido principalmente a los amplios programas de vacunación. Aunque se dispone de vacunas individuales para cada uno de los virus, generalmente se utilizan vacunas combinadas, como la triple vírica, que ofrece protección simultánea contra el sarampión, la rubéola y la parotiditis.

El sarampión es una infección vírica que infecta las células de los pulmones y de la parte posterior de la faringe. Es muy contagiosa y se transmite a través de las secreciones respiratorias, tos, estornudos o al tocar una superficie contaminada y tocarse posteriormente la boca, nariz u ojos. Según los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC), el virus del sarampión puede mantenerse en el aire hasta dos horas después de toser o estornudar. Las personas infectadas son contagiosas desde un par de días antes de que aparezcan los síntomas. 

Cuando una persona se contagia, tras 1-2 semanas de incubación, aparecen signos o síntomas como:

  • Fiebre alta.
  • Tos seca.
  • Enrojecimiento de los ojos.
  • Sensibilidad a la luz.
  • Moqueo nasal.
  • Dolor de garganta.
  • Punteado de color blanco dentro de la boca.
  • Erupción cutánea característica que empieza en la cara y se disemina por el tronco y las extremidades.

La mayoría de las personas se recupera en unas dos semanas, pero hasta un 20% de los casos desarrollan complicaciones como infecciones del oído, bronquitis, neumonía, diarrea, o raramente encefalitis o ceguera. Aunque es raro, hasta 2 de cada 1.000 infectados fallecen de sarampión, sobre todo bebés o niños muy pequeños. Las personas con malnutrición, déficit de vitamina A o inmunocomprometidas generalmente presentan mayor riesgo de afectación grave. Las mujeres embarazadas que contraen el sarampión presentan un mayor riesgo de aborto o de parto prematuro.

La vacunación ha reducido drásticamente el número de personas infectadas por el sarampión, pero la Organización Mundial de la Salud (OMS) todavía clasifica el sarampión como una de las principales causas de muerte en niños pequeños a nivel mundial. Según sus estimaciones, el sarampión ocasiona la muerte de 450 personas al año.

En el año 2017 la OMS declaró a España libre de transmisión endémica de sarampión, reconociendo que los pocos casos y brotes (epidemias) notificados fueron consecuencia de importaciones y no de la circulación sostenida del virus en el territorio. 

El sarampión sigue siendo endémico en muchas áreas geográficas del planeta y siempre existe el riesgo de que las personas que viajan a estas zonas propaguen el sarampión, sobre todo a los niños que no estén todavía vacunados.

La parotiditis es una infección vírica que se transmite a través de las secreciones respiratorias y la saliva, ya sea al toser, estornudar, hablar o tocar superficies contaminadas. Después de un período de incubación de entre 2 y 3 semanas, la persona infectada desarrolla signos y síntomas similares a los de la gripe como:

  • Dolor de cabeza.
  • Dolor muscular.
  • Fiebre.
  • Parotiditis o inflamación de una o ambas glándulas salivales (parótidas), situadas debajo de cada oreja. 

En la mayoría de los casos, la parotiditis es leve y autolimitada, pero en algunas ocasiones pueden aparecer complicaciones como sordera, inflamación de los testículos (orquitis) o de los ovarios (ooforitis), pancreatitis, meningitis o encefalitis.

La parotiditis es más leve que el sarampión y su frecuencia ha disminuido mucho con el tiempo. Sin embargo, sigue siendo endémica en muchas partes del mundo. Se pueden producir brotes en aquellos entornos que favorecen el contacto entre individuos como colegios, equipos deportivos o residencias universitarias.

Preguntas Comunes

¿Cómo se utiliza?

Las pruebas del sarampión y la parotiditis pueden utilizarse para:

  • Confirmar que una persona es inmune a los virus debido a una infección previa o a la vacunación.
  • Diagnosticar un caso activo de sarampión o de parotiditis.
  • Detección, seguimiento y vigilancia de los brotes por motivos de Salud Pública.

Existen diferentes métodos disponibles para detectar las infecciones producidas por el virus del sarampión y por el virus de la parotiditis:

Análisis de anticuerpos (serología)

El análisis de anticuerpos mide la respuesta del sistema inmunitario frente a una infección o vacunación de sarampión o parotiditis. Es útil para confirmar la existencia de inmunidad, detectar un caso activo o vigilar la aparición de brotes. Se producen dos tipos de anticuerpos:

  • Los anticuerpos de tipo IgM son los primeros en aparecer en sangre después de la exposición al virus o tras la vacunación. La producción de IgM aumenta durante unos días hasta un título máximo y después empieza a decaer durante las semanas siguientes. 
  • Los anticuerpos de tipo IgG se producen con un poco más de retraso, pero una vez que aparecen se mantienen en sangre durante toda la vida, proporcionando protección frente a una reinfección. En algunas ocasiones, se realiza el análisis de anticuerpos en dos muestras de sangre obtenidas con algunas semanas de diferencia (muestra en fase aguda y en fase de convalecencia), para diferenciar entre una infección activa y una antigua, comparando las concentraciones de anticuerpos en las dos muestras.
Detección directa del virus

La detección directa del virus se suele realizar mediante una prueba molecular como la PCR. Estas pruebas sólo identifican infecciones activas y no pueden confirmar la presencia de inmunidad. 

La secuenciación del virus mediante RT-PCR permite identificar la cepa concreta que causa la infección. Sin embargo, esta prueba tiene utilidad principalmente epidemiológica y se emplea en los laboratorios de Salud Pública o en los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC).

Las pruebas de detección del virus pueden realizarse para identificar la causa de complicaciones graves que puedan ser debidas al sarampión o la parotiditis. En las personas inmunodeprimidas, la respuesta inmune ante estas infecciones puede estar alterada y ser necesario el uso de estas pruebas para confirmar el diagnóstico, especialmente si los resultados del análisis de anticuerpos no concuerdan con los signos, los síntomas o la sospecha clínica.

¿Cuándo se solicita?

El análisis de anticuerpos IgG anti-sarampión o anti-parotiditis puede solicitarse cuando el médico desea determinar si una persona presenta inmunidad frente a uno de estos virus, ya sea por una infección antigua o por vacunación.

Los anticuerpos IgG e IgM anti-sarampión y anti-parotiditis o la PCR también pueden solicitarse cuando una persona presenta signos o síntomas característicos de estas enfermedades o ha estado en contacto con una persona infectada con estos virus, y presenta fiebre o síntomas inespecíficos. 

Los signos y síntomas del sarampión se desarrollan entre 7 y 18 días después de la exposición y generalmente incluyen uno o más de los siguientes:

  • Erupción característica que típicamente empieza en la cara y se disemina por el tronco y las extremidades.
  • Fiebre alta.
  • Tos seca.
  • Ojos llorosos, con enrojecimiento y picor.
  • Sensibilidad a la luz.
  • Moqueo nasal.
  • Dolor de garganta.
  • Pequeñas manchas blancas dentro de la boca.

Generalmente, los signos y síntomas de la parotiditis se desarrollan después de un período de incubación que dura entre 2 y 3 semanas, con síntomas similares a los de la gripe, como son:

  • Dolor de cabeza.
  • Dolor muscular.
  • Fiebre.
  • Parotiditis o inflamación de una o ambas glándulas salivales (parótidas), situadas debajo de cada oreja. 

Las pruebas también pueden solicitarse en el caso de sospecha o confirmación de un brote, cuando hay varias personas que han estado en contacto con alguien infectado y no están vacunadas o bien presentan alguno de estos síntomas.

¿Qué significa el resultado?

Análisis de anticuerpos

Cuando una persona que no ha sido vacunada recientemente presenta anticuerpos de tipo IgM, es probable que tenga una infección activa. Cuando existen, tanto anticuerpos IgG como IgM, o existe un incremento de cuatro veces en las concentraciones de anticuerpos IgG entre una muestra en fase aguda y una en fase de convalecencia, es probable que la persona tenga una infección activa o la haya tenido recientemente.

La presencia de anticuerpos IgG en una persona vacunada o que no presente signos o síntomas significa que esta persona está protegida frente la infección (inmunizada). Si una persona no presenta anticuerpos IgG, se considera que no está inmunizada frente a estos virus

La siguiente tabla resume los resultados que pueden obtenerse en un análisis de anticuerpos:

IgM

IgG

Posible interpretación

Positivo

Negativo

Infección reciente

Positivo

Positivo (con un aumento de cuatro veces  en el título de anticuerpos entre la muestra en fase aguda y la muestra en fase de convalecencia; solo debe realizarse si la prueba de anticuerpos IgM no está disponible)

Infección activa o reciente

Negativo

Positivo

Inmunidad por una infección anterior o por vacunación

Negativo

Negativo

No existe inmunización; ya sea por falta de contacto con el virus y la vacuna o por alteración de la respuesta inmunitaria debido a un sistema inmunitario deprimido

Detección del virus 

Un resultado positivo en la PCR indica que existe infección actual.

Si se identifica una cepa específica del virus del sarampión o del virus de la parotiditis, la cepa en cuestión será la responsable de la infección. La información genética permite conocer la fuente de la infección, como por ejemplo, un viaje reciente a un país determinado o una exposición reciente a otra persona con una infección activa y la misma cepa del virus. Un resultado positivo a esta prueba facilita las labores de vigilancia, la identificación de brotes y la prevención de nuevas infecciones.

Si el resultado de la PCR es negativo, se considera que no existe infección y que los signos y síntomas son atribuibles a otra causa. No obstante, un resultado negativo no descarta definitivamente la infección activa; podría ser que el virus no estuviera presente en la muestra analizada o bien que la cantidad de virus no fuera suficiente como para poderlo detectar. En el caso de persistir la sospecha de que exista una infección se recomienda repetir la prueba.

¿Si al tener sarampión o parotiditis se desarrollan complicaciones, desaparecerán estas una vez solucionada la infección?

La mayoría de las complicaciones desaparecen, pero algunas de ellas como ceguera, sordera y con menor frecuencia, el daño de tejidos y órganos, puede ser permanente. La inflamación de los testículos (orquitis), que aparece en algunos casos de parotiditis, puede causar infertilidad.

¿Cuándo se suelen administrar las vacunas del sarampión y la parotiditis?

La vacunación completa frente a estas dos enfermedades requiere dos dosis, y se administran junto con la vacuna frente a la rubéola, conformando la denominada vacuna “triple vírica” o MMR. La primera dosis de la vacuna se administra a los 12 - 15 meses de edad, y la segunda dosis aproximadamente a los 4 - 6 años. 

La vacuna triple vírica contiene virus vivos atenuados (debilitados). Las personas inmunodeprimidas, embarazadas o que planeen estarlo no deben recibir la vacuna. 

¿Todo el mundo debería realizarse la prueba de anticuerpos para confirmar su inmunidad ante el sarampión y la parotiditis?

No se recomienda realizar la prueba para medir la respuesta a la vacuna triple vírica a todo el mundo  porque la mayoría de las personas presentan una reacción inmunitaria adecuada frente a los virus incluidos en la vacuna. Puede ser que en algunas circunstancias sea necesario realizar la prueba para comprobar que existea inmunidad frente a estas enfermedades.

¿Hay algo más que debería saber?

Los cultivos víricos para el diagnóstico de sarampión o parotiditis están en desuso actualmente, aunque se pueden realizar en ciertos casos en las muestras de aspirado nasofaríngeo o líquido cefalorraquídeo (LCR) para contribuir al diagnóstico.

Bibliografía

Este artículo está basado en las fuentes bibliográficas que se citan a continuación, así como en la propia experiencia del Comité de expertos y revisores de Lab Tests Online. Además, este apartado es revisado periódicamente por el Consejo Editorial, con el fin de mantenerlo actualizado.

Los enlaces dirigidos a páginas web pueden no estar disponibles por causas ajenas a nuestra voluntad, por lo que pedimos disculpas y agradeceremos que nos informe de estas anomalías para poder subsanarlas.

(Actualizado el 6 de junio de 2019) Measles. Medscape Pediatrics: General Medicine. Disponible online en https://emedicine.medscape.com/article/966220-overview. Último acceso el 25 de octubre de 2021.

(Actualizado el 5 de noviembre de 2020) Frequently Asked Questions about Measles in the U.S. Centers for Disease Control and Prevention. Disponible online en https://www.cdc.gov/measles/about/faqs.html. Último acceso el 25 de octubre de 2021.

(Actualizado el 21 de octubre de 2021) Measles Cases and Outbreaks. Centers for Disease Control and Prevention. Disponible online en https://www.cdc.gov/measles/cases-outbreaks.html. Último acceso el 25 de octubre de 2021.

(Actualizado el 21 de octubre de 2021) Mumps Cases and Outbreaks. Centers for Disease Control and Prevention. Disponible online en https://www.cdc.gov/mumps/outbreaks.html. Último acceso el 25 de octubre de 2021.

(Actualizado en junio de 2020) Couturier, M. and Schlaberg, R. Measles Virus – Rubeola. ARUP Consult. Disponible online en https://arupconsult.com/content/measles-virus. Último acceso el 25 de octubre de 2021.

(Actualizado el 11 de junio de 2021) Mumps Questions and Answers about Lab Testing. Centers for Disease Control and Prevention. Disponible online en https://www.cdc.gov/mumps/lab/qa-lab-test-infect.html. Último acceso el 25 de octubre de 2021.

(Actualizado en octubre de 2020) Couturier, M. et. al. Mumps Virus. ARUP Consult. Disponible online en https://arupconsult.com/content/mumps-virus. Último acceso el 25 de octubre de 2021.

(Actualizado el 17 de enero de 2019) Defendi, G. et. al. Mumps. Medscape Pediatrics: General Medicine. Disponible online en https://reference.medscape.com/article/966678-overview. Último acceso el 25 de octubre de 2021.

(Actualizado el 13 de mayo de 2019) Chapter 7: Measles. Manual for the Surveillance of Vaccine-Preventable Diseases. Centers for Disease Control and Prevention. Disponible online en http://www.cdc.gov/vaccines/pubs/surv-manual/chpt07-measles.html

(Actualizado el 5 de diciembre de 2019) Measles. World Health Organization Fact sheet N°286. Disponible online en http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs286/en/#. Último acceso el 25 de octubre de 2021.

Pagana, K. D., Pagana, T. J., and Pagana, T. N. (© 2015). Mosby’s Diagnostic & Laboratory Test Reference 12th Edition: Mosby, Inc., Saint Louis, MO. Pg 631.

Pregúntenos

*Importante*: No es posible interpretar los resultados de los análisis clínicos fuera del contexto de la historia clínica del paciente. Rogamos no remita resultados para su interpretación, ya que esta debe ser realizada exclusivamente por su médico. Si tiene dudas sobre esta prueba, puede completar un formulario y solicitar interpretación más detallada sobre el análisis en cuestión. Su consulta se tratará de manera confidencial y será respondida por un profesional del laboratorio clínico.

Es usted profesional sanitario?
CAPTCHA This question is for testing whether or not you are a human visitor and to prevent automated spam submissions.