También conocido como
ITU
infección de vejiga
infección renal
cistitis
pielonefritits
uretritis
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Este artículo fue modificado por última vez el 26.07.2021.
¿En qué consiste?

La infección del tracto urinario (ITU) se produce cuando las bacterias u otros microorganismos entran en dicho tracto y comienzan a crecer, produciendo habitualmente signos y síntomas como dolor e inflamación.

El aparato urinario está formado por dos riñones, dos uréteres, la vejiga y la uretra. Los riñones son unos órganos con forma de judía que se localizan en la parte inferior de la espalda, por debajo de la caja torácica y a ambos lados de la columna vertebral. Los riñones filtran en la sangre aquellos residuos que no interesan, y producen orina para eliminar dichos residuos y el exceso de líquido fuera del organismo. 

La orina es transportada a través de los uréteres, desde los riñones hasta la vejiga. La vejiga es un órgano muscular hueco donde se almacena la orina durante un período corto de tiempo. La vejiga se adapta al incremento del volumen de la orina, y cuando se llena manda la señal al organismo, que transmite la necesidad de aliviar la presión creada en su interior. En este momento, una válvula muscular (esfínter) localizada en la apertura de la vejiga se abre, y la vejiga se contrae para enviar la orina a través de la uretra hacia el exterior.

En condiciones normales, la orina contiene pocos o ningún microorganismo. La mayoría de las infecciones urinarias se deben a las bacterias que penetran por la uretra, donde se multiplican y avanzan hacia la vejiga. La mayoría de las ITU se localizan en la parte más baja del aparato urinario (uretra o vejiga), causando síntomas muy molestos, como la necesidad urgente de orinar o bien escozor al hacerlo, pero estas infecciones tienen un fácil tratamiento. Sin embargo, si no se trata adecuadamente, la infección puede extenderse hacia los uréteres y los riñones. 

La infección de la vejiga es la más frecuente, pero también se pueden infectar otras partes del tracto urinario. En algunas ocasiones, las ITU se clasifican o se denominan en función de la parte del aparato urinario afectada:

  • Inflamación y/o infección de la uretra: uretritis.
  • Infección de la vejiga: cistitis.
  • Infección de uno o ambos riñones: pielonefritis.

La infección renal es más grave que la infección del tracto urinario inferior, porque puede evolucionar y provocar un daño renal permanente. En algunos casos, una infección del tracto urinario puede extenderse hacia la circulación sanguínea (septicemia) pudiendo producir una sepsis, que puede comprometer la vida del individuo. Es más raro que una infección producida en otras partes del organismo pueda infectar a los riñones.

Las infecciones del tracto urinario son frecuentes. Según la American Urological Association (AUA), las ITU causan más de 8.1 millones de visitas médicas al año. Aunque estas infecciones pueden afectar a cualquier persona y a cualquier edad, es más probable que se produzcan en mujeres, y en hombres por encima de los 50 años.

Los niños también pueden tener una ITU, pero es menos frecuente que en los adultos. Según la AUA, un 8% de las niñas y un 2% de los niños la pueden desarrollar. Los niños más pequeños tienen un riesgo aumentado de tener un daño renal, comparado con el riesgo de los niños más mayores y los adultos.

Según el informe nº 30 del Estudio de la Prevalencia de la Infección Nosocomial en España (EPINE-2019), las ITU son la tercera causa (16,02%) de infección relacionada con la asistencia sanitaria (IRAS), después de las infecciones respiratorias y las infecciones quirúrgicas. La incidencia de las ITU varía en función del sexo y la edad. A partir de los 3 meses de vida y hasta los 50-65 años, las mujeres tienen mayor frecuencia de ITU que los hombres. Aproximadamente un 20% de las mismas la padecerá a lo largo de su vida. En España unas 4.000.000 de mujeres con edades entre 20 y 44 años desarrollan al año una cistitis aguda. A partir de los 65 años, la incidencia aumenta por igual en los dos sexos. Habitualmente, en los varones se debe a causas prostáticas.

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Acerca de Infección del tracto urinario
  • Causas

    Las ITU pueden estar causadas por una gran variedad de bacterias, sin embargo, la mayoría se deben al Eschericia coli (E.coli), una bacteria habitual en el tracto gastrointestinal y que se encuentra de forma rutinaria en las heces y alrededor del ano. Otras bacterias que pueden causar una ITU son las especies de Proteus, Klebsiella, Enterococcus y Staphylococcus. Ocasionalmente, estas infecciones pueden estar causadas por hongos (levaduras), como la Candida albicans.

    La inflamación e infección de la uretra (uretritis) puede estar ocasionada por las enfermedades de trasmisión sexual (ETS) como el herpes, la clamidia o la gonorrea. El tratamiento y prevención de las ETS es diferente de la típica ITU y no se explicarán en este artículo. Para tener más información acerca de ese tema, consultar el artículo de las Enfermedades de trasmisión sexual.

    Riesgo

    Las mujeres tienden a desarrollar la ITU con más frecuencia que los hombres. Aproximadamente un 60% de mujeres y un 12% de varones desarrollarán una ITU en algún momento de su vida. Se cree que ello es debido, en parte, a la propia anatomía de la mujer, ya que su uretra es más corta que la de los hombres, y así las bacterias y los microorganismos pueden extenderse con mayor facilidad desde la uretra a la vejiga.

    Cualquier factor que reduzca o bloquee el paso de la orina, o favorezca la entrada de bacterias en el tracto urinario puede aumentar el riesgo de que el individuo tenga una ITU. Algunas de las actividades, factores y enfermedades que pueden aumentar el riesgo de desarrollar esta infección son:

    • Relaciones sexuales, especialmente en las mujeres jóvenes.
    • Uso de espermicidas, especialmente si se combina con diafragmas y condones.
    • En el caso de las mujeres, limpiarse desde atrás hacia adelante después de defecar.
    • Aguantar el acto de orinar cuando se tiene necesidad de hacerlo.
    • Infecciones urinarias previas.
    • Problemas anatómicos, como el estrechamiento de la uretra o los uréteres.
    • Retención urinaria (la vejiga no se vacía completamente).
    • Reflujo vesículo-uretral (flujo anormal de la orina en el sentido opuesto, de la vejiga a los uréteres).
    • Cálculos renales.
    • Cateterismo de la vejiga, especialmente si es de larga duración. Un catéter vesical es un tubo largo, fino y flexible que se inserta a través de la uretra en la vejiga, permitiendo el flujo de la orina al exterior. 
    • Lesiones de la médula espinal o alteraciones nerviosas que involucran a la vejiga.
    • Diabetes, que puede afectar al sistema inmunitario, causar daño renal y  producir la aparición de glucosa (azúcar) en la orina, fomentando el crecimiento de bacterias y levaduras; algunos medicamentos para tratar la diabetes pueden aumentar la glucosa en la orina y aumentar el riesgo de padecer una ITU.
    • Enfermedad renal o trasplante renal.
    • Cualquier enfermedad que produzca una supresión del sistema inmunitario.
    • Menopausia femenina, porque produce un adelgazamiento de la mucosa vaginal y un descenso de las hormonas estrogénicas, lo cual puede favorecer el desarrollo de una ITU.

    Complicaciones e ITU de repetición

    • Si las infecciones del tracto urinario no se tratan se pueden extender a los riñones produciendo un daño renal permanente, especialmente en los ancianos y en los niños pequeños.
    • Las infecciones que duran mucho tiempo o las de repetición pueden causar daño renal, e incluso en ocasiones un fallo renal.
    • Las infecciones del tracto urinario, a veces se pueden extender a la sangre (septicemia) y provocar una sepsis, que puede comprometer la vida del paciente. En estos casos se precisa un tratamiento rápido, y a veces incluso un ingreso hospitalario.
    • En las mujeres embarazadas, la ITU puede provocar un parto prematuro y causar un aumento de la presión arterial (preeclampsia).
    • Las infecciones de repetición suponen un problema para el 20 al 40% de las mujeres después de tener su primera infección.
    • Las ITU son raras en las mujeres menores de 50 años, pero puede ocurrir cuando se tiene alguna ETS. También es más común en hombres sin circuncidar, en aquellos con un estrechamiento anormal de la uretra, y después de mantener relaciones sexuales anales. Con el aumento de la edad, los hombres tienen más probabilidades de tener su primera ITU y después es más probable que tengan infecciones de repetición. Las bacterias también pueden infectar la próstata y ser difíciles de tratar. La próstata es una pequeña glándula que rodea la parte superior de la uretra en los hombres.
  • Signos y síntomas

    La sintomatología de las ITU es variable, pero los signos y síntomas típicos incluyen:

    • Deseo persistente de orinar, a pesar de eliminar una pequeña cantidad de orina.
    • Dolor o sensación de escozor durante la micción.
    • Orina turbia y con un fuerte olor.
    • Orina con color rojo, rosa brillante o color similar a la Coca-Cola.
    • Dolor en la parte baja del abdomen o en la pelvis.

    Si la ITU es más grave y/o se ha extendido hasta los riñones puede causar dolor en el costado, fiebre alta, temblores, escalofríos, náuseas y/o vómitos. La aparición de fiebre también sucede cuando la infección se propaga a la sangre (septicemia, que puede producir una sepsis). 

    Los niños más mayores que pueden explicar los síntomas, solo describirán signos vagos cuando tengan una ITU. Pueden sentirse inquietos o no encontrarse bien, no comer o tener fiebre. La orina recogida en el pañal puede tener mal olor. Si tu hijo tiene fiebre y está enfermo sin una razón aparente, debes llamar a tu pediatra.

  • Pruebas relacionadas

    Las pruebas de laboratorio se realizan para diagnosticar la ITU, identificar las bacterias (u otros microorganismos) que causan la infección, y poder tratar y curar la infección. 

    Las pruebas habituales de laboratorio para diagnosticar la ITU incluyen:

    • Urianálisis: la mayoría de las ITU se detectan mediante un urianálisis, que busca encontrar la evidencia de que exista una infección, investigando la presencia de bacterias y glóbulos blancos en la muestra de orina. La presencia de un test positivo para la esterasa de los leucocitos o de los nitritos en orina, apoyaría el diagnóstico de una ITU.
    • Urinocultivo: identificará el microbio específico que produce la infección, aunque no siempre se realiza esta prueba. Si es la primera ITU no complicada del tracto urinario inferior, el médico puede asumir que la causa es el microbio más frecuente (E. coli) y la tratará sin realizar el cultivo. Sin embargo, el urinocultivo será necesario para confirmar un resultado positivo en el urianálisis, sobre todo en el caso de los pacientes con ITU de repetición o los que se encuentran hospitalizados.
    • Antibiograma: si el cultivo de orina es positivo, habrá que realizar esta prueba para establecer cuales son los medicamentos (antibióticos o antifúngicos) más efectivos para tratar la ITU.

    En ciertos casos se pueden necesitar otras pruebas de laboratorio:

    Pruebas diagnósticas que no son de laboratorio

    Si se tienen una ITU de repetición, puede interesar la realización de estudios radiológicos especiales, en el caso de querer evaluar la existencia de alteraciones anatómicas, bloqueos y/o buscar signos de enfermedades subyacentes. Las pruebas de imagen se solicitan con frecuencia en los niños con ITU de repetición, adultos con ITU recurrentes o personas que tienen sangre en la orina (hematuria).

    Algunos ejemplos de las pruebas de imagen son:

    • Ecografía de los riñones y la vejiga: se utilizan ondas acústicas para determinar las estructuras de la vejiga y de los riñones.
    • Cistouretrograma miccional seriado (CUMS): prueba de imagen para examinar la uretra y la vejiga en tiempo real, mientras se llena y vacía.
    • Pruebas de medicina nuclear: consiste en inyectar en vena un contraste radiactivo, que al alcanzar la vejiga y los riñones, permiten la visualización de cualquier anomalía estructural o bien que exista un bloqueo.
    • Cistoscopia: consiste en la inserción de una sonda flexible por la uretra hasta la vejiga, lo que permite al médico examinar la superficie interior de ambas, facilitando la identificación de posibles obstrucciones y anomalías. En el caso de existir un cálculo renal, en el curso de la misma cistoscopia pueden insertarse otros dispositivos, que permiten su eliminación o fragmentación en porciones más pequeñas mediante un láser (litotricia). A través de la cistoscopia también pueden recogerse muestras de orina y tejido.
    • Urografía utilizando un pielograma intravenoso, tomografía computarizada (TC) o resonancia magnética nuclear (RM): se utiliza para el examen global de todo el tracto urinario. Se inyecta un contraste por vía intravenosa, que es transportado por la sangre hasta los riñones y la vejiga. Se van tomando imágenes seriadas conforme el contraste pasa a través del tracto urinario, revelando posibles obstrucciones o anormalidades estructurales.

    Para obtener más información se puede consultar los artículos sobre: Hematuria, Cálculos renales y de vejiga, Insuficiencia renal.

  • Prevención

    Si ya has tenido una ITU, hay algunas precauciones que puedes considerar para evitar la repetición de la infección:

    • Debes orinar cuando sientas la necesidad, sin retener la orina durante largos períodos de tiempo.
    • Beber agua en cantidad suficiente cada día para permitir la dilución de la orina, un correcto drenaje del sistema urinario y dificultar la adhesión de las bacterias a las paredes de la uretra y la vejiga.
    • Las relaciones sexuales se asocian con las ITU de repetición, especialmente en las mujeres jóvenes. Orinar después de mantener las relaciones sexuales puede prevenirlas. Evitar el uso de espumas espermicidas y gelatinas, los productos (como los condones) conteniendo espermicidas, y los métodos de barrera como control (tales como el diafragma) pueden reducir la frecuencia de aparición de las ITU. Es conveniente que hables con tu médico acerca de los métodos de control de embarazo que te produzcan con menor probabilidad una ITU.
    • Las mujeres postmenopáusicas pueden beneficiarse de la utilización de geles o cremas con estrógenos.
    • En las mujeres, las ITU se producen cuando las bacterias del ano entran en la uretra. Para disminuir el riesgo, se recomienda limpiar el área genital desde delante hacia atrás después de la defecación, evitando el contacto de las bacterias fecales con la uretra.
    • Algunas personas beben zumo de arándanos o toman suplementos que contengan arándanos para prevenir las ITU, pero los estudios al respecto no son concluyentes. Puedes elegir tomarlos si lo consideras útil y no te causarán ningún daño. Sin embargo, las personas con diabetes deberán evitar las bebidas azucaradas.
  • Tratamiento

    En general, si tu estado de salud es bueno (por ejemplo: tienes un tracto urinario inferior normal) y se trata de una ITU no complicada, el tratamiento habitual será tomar antibióticos durante 3 a 5 días. Los síntomas, como el dolor y la necesidad urgente de orinar, desaparecen después de 1 ó 2 días con el tratamiento antibiótico. Sin embargo, es muy importante que tomes el tratamiento completo, para asegurarte de que la infección se ha curado y reducir el riesgo de tener infecciones de repetición.

    Las mujeres con ITU de repetición pueden comentar con su médico las diferentes opciones de tratamiento:

    • Un tratamiento largo (6 meses o más) a dosis baja de antibióticos.
    • Una dosis simple de antibiótico después de las relaciones sexuales.
    • Tratamiento con estrógenos vaginales en las mujeres postmenopáusicas.

    En una ITU complicada o recurrente, la infección puede estar causada por más de una bacteria y será necesario hallar un antimicrobiano o una combinación de antibióticos, capaces de actuar frente a las bacterias causantes de la infección. La ITU complicada necesita un tratamiento más duradero de antibióticos e incluso el tratamiento se puede iniciar en el hospital por vía intravenosa (IV). Después de un breve tratamiento de antibióticos por vía IV, se puede cambiar a una pauta por vía oral durante varias semanas. 

    Si la infección se ha extendido a los riñones, posiblemente se tratará como una ITU complicada, pudiendo precisar varios meses de tratamiento; esto también se aplicará a los hombres con infección prostática.

    Las ITU complicadas pueden ocurrir en estos casos:

    • Personas con defectos en la estructura o función de su tracto urinario inferior; es una causa frecuente en los niños y hombres jóvenes, y ocasionalmente ocurre en niñas y mujeres.
    • Hombres mayores con aumento del tamaño de la próstata.
    • Personas con diabetes y otras enfermedades crónicas.
    • Mujeres embarazadas: si no se tratan con rapidez las ITU pueden poner en riesgo la vida del niño y de la madre.

    Algunas veces, las ITU recurrentes o crónicas se mantienen hasta que se descubre una alteración estructural, un cálculo renal, una obstrucción, o una enfermedad subyacente, que al corregirla resuelven la ITU. En algunos casos, puede ser necesario recurrir a la cirugía para corregir el problema de base.

    Imágenes: la de la mujer está traducida en Urianálisis. Las otras dos no lo sé si están.

Bibliografía

Este artículo está basado en las fuentes bibliográficas que se citan a continuación, así como en la propia experiencia del Comité de expertos y revisores de Lab Tests Online. Además, este apartado es revisado periódicamente por el Consejo Editorial, con el fin de mantenerlo actualizado.

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