También conocido como
Apo A
Nombre sistemático
Apolipoproteína A-I
Este artículo fue revisado por última vez el
Este artículo fue modificado por última vez el 03.04.2022.
Aspectos Generales

¿Por qué hacer el análisis?

Para conocer si se tiene o no una concentración adecuada de Apo A-I, especialmente cuando hay concentraciones bajas de colesterol HDL, y para ayudar a establecer el riesgo de desarrollar una enfermedad cardiovascular (ECV).

¿Cuándo hacer el análisis?

Cuando la concentración de colesterol HDL está disminuida, y se observan concentraciones elevadas de colesterol y de triglicéridos (hiperlipemia) y/o existe una historia familiar de ECV; cuando el médico pretende establecer el riesgo de desarrollar enfermedades cardíacas y cuando se está monitorizando la eficacia del tratamiento hipolipemiante y/o del cambio de estilo de vida.

¿Qué muestra se requiere?

La determinación se realiza a partir de una muestra de sangre venosa; en niños, también puede obtenerse la muestra pinchando en el dedo o en el talón.

¿Es necesario algún tipo de preparación previa?

Para esta prueba no se necesita ninguna preparación especial. Sin embargo, como esta prueba suele solicitarse con otras del perfil lipídico que requieren un ayuno de 12 horas, seguramente se le dirá que respete este tiempo de ayuno.

¿Qué es lo que se analiza?

La apolipoproteína A-I (Apo A-I) es una proteína que juega un papel específico en el metabolismo de los lípidos, siendo el principal componente proteico de las lipoproteínas de alta densidad (HDL, el colesterol "bueno"). Esta prueba mide la cantidad de apolipoproteína A1 (Apo-A1) en la sangre.

Las apolipoproteínas se combinan con los lípidos para transportarlos por todo el torrente circulatorio, también proporcionan integridad estructural a las lipoproteínas y protegen a los lípidos que repelen el agua (hidrofóbicos) situándolos en su centro.

La mayor parte de las lipoproteínas son ricas en colesterol o triglicéridos y transportan los lípidos por el organismo para que puedan ser capturados por las células. La lipoproteína de alta densidad (HDL, el colesterol “bueno”) es como un taxi libre. Va a los tejidos y captura el exceso de colesterol, transportándolo de nuevo al hígado. En el hígado, el colesterol es reciclado para un posterior uso o bien es excretado hacia la bilis. El transporte reverso del HDL es el único mecanismo por el cual las células pueden eliminar el exceso de colesterol. El colesterol HDL ayuda a proteger las arterias y, si hay suficiente cantidad, puede incluso revertir el proceso de formación de placas de grasa; estas placas son depósitos debidos a la aterosclerosis que pueden provocar el desarrollo de la enfermedad cardiovascular.

La apolipoproteína A es el conductor del taxi. Activa las enzimas que cargan el colesterol de los tejidos a la HDL y permite que, al final del transporte, la HDL sea reconocida por los receptores del hígado y se una a ellos. Existen dos formas de apolipoproteína A: Apo A-I y Apo A-II. La Apo A-I se encuentra en mayor proporción que la Apo A-II (relación de 3 a 1). La concentración de Apo A-I se puede medir directamente y tiene tendencia a aumentar y disminuir al mismo tiempo que la concentración de HDL. El déficit de Apo A-I parece correlacionar bien con un aumento del riesgo de desarrollar la enfermedad cardiovascular.

Preguntas comunes

¿Cómo se utiliza?

La apolipoproteína A-I (Apo A-I) se puede solicitar junto con otros estudios de lípidos o como parte de un perfil para establecer el riesgo de desarrollar enfermedad cardiovascular (ECV). Puede emplearse como alternativa al colesterol HDL aunque no se considera que sea mejor ni proporcione más información que este.

La Apo A-I es una proteína que juega un papel específico en el metabolismo de los lípidos, siendo el principal componente proteico de la lipoproteína de alta densidad (HDL, o colesterol "bueno"). La HDL recoge el exceso de colesterol de las células y lo transporta hacia el hígado para reciclarlo o eliminarlo. La concentración de Apo A-I tiende a variar en el mismo sentido que la del colesterol HDL, y las deficiencias de Apo A-I se correlacionan con un mayor riesgo de desarrollar ECV.

A veces se solicita la Apo A-I para:

  • Contribuir al diagnóstico de las deficiencias hereditarias o adquiridas de Apo A-I.
  • Evaluar a personas con antecedentes familiares o personales de enfermedad cardíaca y/o aumento de colesterol o de triglicéridos (hiperlipemia).
  • Monitorizar la eficacia del cambio de estilo de vida y/o del tratamiento hipolipemiante.

Puede solicitarse la determinación de Apo A-I junto con la de apolipoproteína B (Apo B) para establecer el cociente (Apo B/Apo A-I). Este cociente se utiliza a veces como alternativa al cociente (colesterol total/colesterol HDL), en la evaluación del riesgo cardiovascular.

¿Cuándo se solicita?

La Apo A-I puede solicitarse en las personas con historia personal o familiar de hiperlipemia y/o enfermedad cardiovascular (ECV) prematura. También puede solicitarse cuando se quiere establecer la causa de la hiperlipemia o del aumento de colesterol (hipercolesterolemia) y/o se sospecha que puede ser debida a una alteración que provoca un déficit de Apo A-I.

La Apo A-I puede solicitarse junto con la Apolipoproteína B para calcular el cociente (Apo A-I/Apo B) (usado a veces como indicador del riesgo de ECV, básicamente por ser un indicador del cociente entre el colesterol “bueno” y “malo”).

También se solicita la Apo A-I, junto con otras pruebas, para monitorizar la eficacia del tratamiento con fármacos hipolipemiantes, o de los cambios en el estilo de vida como una disminución de la ingesta de grasas de la dieta y el ejercicio realizado de manera regular.

¿Qué significa el resultado?

Una concentración baja de Apo A-I suele asociarse a una concentración baja de HDL y a una alteración de la capacidad de eliminación del exceso de colesterol en el organismo. Valores bajos de Apo A-I junto con valores elevados de Apo B se asocian a un aumento del riesgo de enfermedad cardiovascular (ECV). Las concentraciones altas de Apo A-I se consideran protectoras y pueden ser independientes de las concentraciones de HDL.

Algunas alteraciones genéticas conducen a un déficit de Apo A-I (y por consiguiente a concentraciones bajas de colesterol HDL). Las personas con estas alteraciones tienden a tener hiperlipemia y concentraciones más elevadas de lipoproteína de baja densidad (colesterol LDL o colesterol “malo”); con frecuencia sufren aterosclerosis avanzada. Estos trastornos genéticos constituyen las causas primarias de deficiencias de la Apo A-I.

Las alteraciones de las concentraciones de Apo A-I se asocian también a otros factores. Algunas de las situaciones que contribuyen a las disminuciones o a los aumentos de Apo A-I se describen a continuación.

La Apo A-I puede encontrarse disminuida en:

La Apo A-I puede encontrarse elevada en:

¿Hay algo más que debería saber?

La concentración de Apo A-I refleja la cantidad de HDL en suero. Como las mujeres suelen tener valores más elevados de HDL, tienen también valores más elevados de Apo A-I.

La Apo A-I no es una prueba solicitada rutinariamente. Queda todavía por establecer cuáles son los mejores usos de la Apo A-I y de otros marcadores emergentes de riesgo cardíaco (tales como Apo B, proteína C reactiva ultrasensible y lipoproteína (a), que ofrecen información adicional en situaciones específicas, sin que ello signifique que sustituyan a los estudios de lípidos disponibles rutinariamente.

¿Cómo se puede hacer aumentar la concentración de apolipoproteína A (Apo A-I)?

Las enfermedades que tienden a elevar el HDL también elevan la apo A-I. El ejercicio regular es una de las mejores formas de aumentar el colesterol HDL y la Apo A-I. Se puede disminuir el riesgo de desarrollar enfermedades cardíacas disminuyendo la ingesta de grasas saturadas, manteniendo un peso saludable y haciendo ejercicio regular.

¿Pueden medirse las concentraciones de Apo A-I en la propia consulta médica?

No. Para medir la Apo A-I se requiere de una metodología determinada y por este motivo la muestra se envía a un laboratorio de referencia.

Bibliografía

Este artículo está basado en las fuentes bibliográficas que se citan a continuación, así como en la propia experiencia del Comité de expertos y revisores de Lab Tests Online. Además, este apartado es revisado periódicamente por el Consejo Editorial, con el fin de mantenerlo actualizado.

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(Actualizado el 13 de febrero de 2022) APOA1 apolipoprotein A1 [ Homo sapiens (human) ], Gene ID: 335 Disponible online  en:  https://www.ncbi.nlm.nih.gov/gene/335. Último acceso el 26 de febrero de 2022.

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