19/04/2026
También conocido como: FA, ALP
Nombre sistemático: fosfatasa alcalina
Aspectos generales
¿Por qué hacer el análisis?
Para evaluar o monitorizar las enfermedades hepáticas u óseas. Para detectar colestasis, que es la obstrucción o disminución del flujo de la bilis desde el hígado al intestino, así como para detectar enfermedades relacionadas con la vesícula biliar.
¿Cuándo hacer el análisis?
Cuando se quiere evaluar la función hepática, o cuando haya síntomas de enfermedad hepática, ósea o de la vesícula biliar.
¿Qué muestra se requiere?
La determinación se realiza a partir de una muestra de sangre venosa.
¿Es necesario algún tipo de preparación previa?
Para esta prueba se recomienda hacer ayuno aunque no es imprescindible.
¿Qué es lo que se analiza?
La fosfatasa alcalina (FA) es una enzima que está presente en varios tejidos del organismo, como hígado, hueso, riñón, intestino y placenta de las mujeres embarazadas. No obstante, sus concentraciones más elevadas se observan en las células óseas y hepáticas. Esta prueba mide la cantidad de fosfatasa alcalina en sangre.
En el hígado, la fosfatasa alcalina se encuentra en los bordes de las células que se unen para formar los conductos biliares, tubos diminutos que drenan la bilis del hígado al intestino donde es necesaria para facilitar la digestión de las grasas. La fosfatasa alcalina ósea es producida por los osteoblastos, células implicadas en la formación del hueso. Cada uno de estos tejidos u órganos produce distintas formas de fosfatasa alcalina, que se conocen como isoenzimas.
Las concentraciones elevadas de fosfatasa alcalina en sangre suelen asociarse a los trastornos hepáticos u óseos. Los valores de la enzima pueden aumentar considerablemente, por ejemplo, cuando existe colestasis u obstrucción de uno o varios conductos biliares. Esto puede ocurrir como resultado de la inflamación de la vesícula biliar (colecistitis) o debido a la presencia de cálculos biliares. Los aumentos no tan marcados se observan en el cáncer de hígado, en la cirrosis, en la hepatitis y por el uso de fármacos tóxicos para el hígado.
Cualquier situación que suponga una formación ósea excesiva, como la enfermedad de Paget, también puede acompañarse de un aumento de los valores de fosfatasa alcalina en sangre. En los niños y adolescentes es característico hallar concentraciones de fosfatasa alcalina aumentadas, debido a que sus huesos todavía están formándose. Por este motivo, los resultados de la determinación de la fosfatasa alcalina deben interpretarse de manera diferente en niños y adultos.
Se pueden diferenciar los distintos tipos de formas o isoenzimas de la fosfatasa alcalina producidos por el organismo. Si los síntomas y signos clínicos no permiten conocer el origen del aumento de la fosfatasa alcalina (hueso o hígado), se puede realizar una prueba para determinar cuál es la isoenzima que contribuye a su elevación en sangre y asegurar que la causa es ósea o hepática.
¿Cómo se obtiene la muestra para el análisis?
Extracción de la muestra por punción de una vena del antebrazo.
¿Se requiere algún tipo de preparación para garantizar la calidad de la muestra?
Se recomienda estar en ayunas, aunque no es imprescindible. Después de una comida, es posible que los valores de fosfatasa alcalina se mantengan moderadamente elevados durante unas horas. Por este motivo, se recomienda realizar la prueba después de haber mantenido el ayuno durante toda la noche.
Preguntas comunes
¿Cómo se utiliza?
La fosfatasa alcalina es útil para detectar las enfermedades óseas o hepáticas.
Cuando existe daño hepático, las células lesionadas liberan cantidades importantes de fosfatasa alcalina hacia la sangre. Por este motivo, esta prueba a menudo se utiliza para detectar colestasis, que es la obstrucción de los conductos biliares, ya que la fosfatasa alcalina se encuentra en concentraciones elevadas en los márgenes de las células que limitan los conductos. Si existe obstrucción de uno o varios conductos, por ejemplo, debido a la presencia de un tumor, a menudo la concentración de fosfatasa alcalina en sangre está elevada.
Cualquier situación que repercuta sobre el crecimiento óseo o genere un aumento de la actividad de las células óseas puede hacer aumentar los valores de fosfatasa alcalina en sangre. La determinación de fosfatasa alcalina puede orientar, por ejemplo, sobre cánceres que se han extendido hacia el hueso, o también para diagnosticar la enfermedad de Paget; en esta enfermedad en la que los huesos se deforman, así como en los déficits de vitamina D, la fosfatasa alcalina puede ser útil para monitorizar el tratamiento.
Si existe un aumento de fosfatasa alcalina, pero no resulta claro si el origen de este aumento es hepático u óseo, la determinación de las isoenzimas de la fosfatasa alcalina puede ser de utilidad; también puede ayudar la determinación de la gamma-glutamil transferasa (GGT) como parte del perfil hepático ya que la GGT también es un marcador de colestasis.
¿Cuándo se solicita?
La fosfatasa alcalina suele formar parte del perfil de rutina del laboratorio, y a menudo forma parte de una serie de pruebas conocidas como perfil hepático, especialmente si la persona presenta síntomas o signos de enfermedad hepática u ósea.
Entre los síntomas y signos de afectación hepática se incluyen:
- Debilidad, fatiga.
- Pérdida del apetito.
- Náuseas, vómitos.
- Distensión y/o dolor abdominal.
- Orinas oscuras, heces descoloridas.
- Picor (prurito).
Algunos ejemplos de signos y síntomas sugestivos de enfermedad ósea son:
- Dolor óseo o articular.
- Fracturas frecuentes.
- Deformidades óseas.
Se puede solicitar una prueba de fosfatasa alcalina cuando se observan síntomas de una obstrucción del conducto biliar (por ejemplo: cálculo biliar), como:
- Dolor abdominal intenso, especialmente en la parte superior derecha o en el centro del abdomen.
- Dolor que se extiende a la espalda o al omoplato derecho.
- Náuseas que se presentan al mismo tiempo que el dolor abdominal.
- Dolor abdominal tras ingerir comida rica en grasas,
- Normalmente, el dolor intenso dura al menos 30 minutos, pero comienza a remitir en una hora. Un ataque de cólico biliar suele durar menos de 6 horas.
¿Qué significa el resultado?
Los resultados de la prueba de fosfatasa alcalina generalmente se interpretan junto con los resultados de la GGT y con otras pruebas que pueden haberse realizado al mismo tiempo, como un perfil hepático, así como en el contexto de su historial médico y examen físico.
- Si también se detecta un aumento de los valores de otras pruebas hepáticas como bilirrubina, aspartato aminotransferasa (AST) o alanina aminotransferasa (ALT), el aumento de fosfatasa alcalina podrá seguramente atribuirse al hígado. Si además la GGT también está aumentada, las probabilidades de que la causa sea hepática aumentan. Una fosfatasa alcalina significativamente elevada puede indicar obstrucción del conducto biliar y / o inflamación de la vesícula biliar.
- Contrariamente, si los resultados de estas pruebas son normales, es más probable que la afectación sea ósea. De manera similar, si el calcio y el fosfato (fósforo) están alterados, es más probable que el aumento de la fosfatasa alcalina sea por una causa ósea.
Si la determinación de fosfatasa alcalina o la de otras pruebas no permiten conocer si la causa puede ser hepática u ósea, resulta de utilidad determinar las isoenzimas de la fosfatasa alcalina.
Fosfatasa alcalina en enfermedad hepática
Los valores de fosfatasa alcalina suelen interpretarse conjuntamente con los de otras pruebas específicas de enfermedad hepática. En las hepatitis, la fosfatasa alcalina está mucho menos aumentada que las transaminasas (AST y ALT). Cuando existen obstrucciones de la vía biliar (normalmente por cálculos biliares, o por problemas anteriores que han dejado cicatrices o estrecheces, o por intervenciones quirúrgicas o por cánceres), los aumentos de fosfatasa alcalina y de bilirrubina son muy superiores a los de las transaminasas. La fosfatasa alcalina puede aumentar en el cáncer de hígado.
Fosfatasa alcalina en enfermedad ósea
La fosfatasa alcalina puede estar elevada en algunas enfermedades, como la enfermedad de Paget, en la que los huesos se ensanchan y se deforman, o en algunos cánceres que se extienden hacia el hueso.
Si el tratamiento de la enfermedad de Paget es efectivo, los valores de fosfatasa alcalina se normalizarán o disminuirán. De manera similar, si el tratamiento de un cáncer óseo o hepático resulta efectivo, los valores de fosfatasa alcalina tenderán a disminuir.
Otros trastornos como el linfoma de Hodgkin, la insuficiencia cardiaca congestiva, la colitis ulcerosa y ciertas infecciones bacterianas pueden producir un aumento de los valores de fosfatasa alcalina en sangre.
Pueden observarse valores disminuidos de fosfatasa alcalina de manera transitoria, después de una transfusión sanguínea o de un by-pass cardíaco. Los déficits de zinc pueden también hacer disminuir los valores de fosfatasa alcalina. Pueden existir disminuciones muy marcadas de fosfatasa alcalina en un trastorno genético raro del metabolismo óseo, conocido como hipofosfatasia. Otras causas de disminución de los valores de fosfatasa alcalina pueden ser la malnutrición, un déficit proteico o la enfermedad de Wilson.
¿Hay algo más que debería saber?
La concentración de fosfatasa alcalina puede aumentar durante el embarazo, y también durante el proceso de reparación de las fracturas óseas.
Los niños y los adolescentes tienen valores de fosfatasa alcalina más elevados porque sus huesos están creciendo y la concentración de la misma suele ser muy elevada durante el "estirón", que se da a diferentes edades en chicos y chicas.
Algunos fármacos pueden alterar los valores de fosfatasa alcalina. Por ejemplo, los anticonceptivos orales pueden hacerlos disminuir, mientras que los antiepilépticos los pueden hacer aumentar.
¿Qué otras pruebas se utilizan para evaluar las enfermedades hepáticas?
Otras pruebas comúnmente usadas incluyen enzimas que se encuentran en las células hepáticas, como la ALT y la AST. También puede evaluarse la bilirrubina, sustancia procedente de la rotura de los glóbulos rojos o hematíes que se metaboliza en el hígado. Estas pruebas, junto con la GGT, lactato deshidrogenasa (LDH) y el tiempo de protrombina (TP) suelen solicitarse en un perfil hepático.
¿Quiénes corren el riesgo de sufrir una enfermedad o daño hepático?
Algunas de las personas con riesgo de padecer una enfermedad hepática son:
- Personas que han estado expuestas a los virus de las diferentes hepatitis.
- Consumo habitual de alcohol.
- Personas que toman medicamentos que pueden ser tóxicos para el hígado o que están expuestas a otras toxinas hepáticas.
- Personas obesas, con síndrome metabólico o resistencia a la insulina.
- Pacientes coninsuficiencia cardiaca congestiva.
- Personas con un trastorno hereditario que afecta al hígado, como la enfermedad de Wilson o la hemocromatosis.
¿Qué otras pruebas de laboratorio se pueden hacer si tengo un trastorno óseo?
Dependiendo de la causa, su afección puede diagnosticarse y / o controlarse mediante otras pruebas, como el calcio, fósforo, la hormona paratiroidea, vitamina D a formación y resorción ósea.
Enlaces
Pruebas relacionadas:
Aspartato aminotransferasa (AST)
Alanina aminotransferasa (ALT)
Gamma-glutamil transferasa (GGT)
Estados fisiológicos y enfermedades:
En otras webs:
National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases (NIH): Enfermedades del hígado
Medline: Enfermedades del hígado
KidsHealth. Análisis de sangre: función hepática (hígado)
MayoClinic: Estudios de la función hepática
American Liver Foundation (ALF)
National Organization for Rare Disorders (NORD): Hypophosphatasia
National Organization for Rare Disorders (NORD): Paget's Disease
Valoración y manejo de la colestasis: Documento de consenso.
También conocido como: HSV-1, HSV-2, HHV1, HHV2, VHS, herpes oral, herpes labial, herpes genital
Nombre sistemático: virus del herpes simple tipo 1 y tipo 2
Aspectos generales
¿Por qué hacer el análisis?
Para hacer un cribado o un diagnóstico de la infección por el virus del herpes simple (VHS).
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