Síndrome de Down

11/2/2026

También conocido como: trisomía 21

¿En qué consiste?

El síndrome de Down (trisomía 21) es una alteración genética causada por la presencia de una copia adicional del cromosoma 21 (total o parcial) en las células del organismo. Este exceso de material genético modifica el desarrollo embrionario y da lugar a un conjunto característico de rasgos físicos, cierto grado de discapacidad intelectual y una mayor predisposición a algunas enfermedades, como las cardiopatías congénitas o los trastornos tiroideos.

Acerca del síndrome de Down

Causas

Ocurre antes o poco después de la concepción y conlleva amplias consecuencias en el desarrollo físico y mental de la persona afectada. El síndrome de Down es una de las anomalías cromosómicas más comunes y mejor conocidas y la principal causa genética de dificultades en el aprendizaje. Es una condición congénita causada por una copia o porción adicional del cromosoma 21 en todas o la mayoría de las células de la persona afectada.

Los cromosomas contienen el código genético del organismo. La mayor parte de las células contienen 22 pares de cromosomas y el par 23 que es XX (en mujeres) o XY (en hombres), sumando un total de 46 cromosomas. Las células reproductivas, óvulos y espermatozoides, contienen una serie única de 23 cromosomas que, cuando se fecunda el óvulo, se combinan para formar un nuevo conjunto de 46 cromosomas (la mitad de cada progenitor).

  • En la mayoría de los casos de síndrome de Down, se debe a no disyunción en meiosis II de un cromosoma 21 en la formación del ovulo o en la formación del espermatozoide.Esta copia extra entra a formar parte del óvulo fecundado y se replica en todas las células embrionarias. Esta forma de síndrome de Down se conoce como trisomía 21 libre (porque el embrión tiene dos copias del cromosoma 21 de un progenitor y una copia del otro), y representa aproximadamente el 95% de casos de síndrome de Down. En un 4% se debe a que el cromosoma 21 está translocado con otro cromosoma acrocéntrico, translocación denominada robertsoniana. En este caso está unido a otro cromosoma y aunque el feto tiene 46 cromosomas, tiene una porción extra de cromosoma 21 en sus células.
  • Menos frecuentemente, puede producirse un error después de la concepción, ya cuando el embrión se está desarrollando. A medida que el feto crece, algunas células presentan 47 cromosomas mientras que otras tienen 46. Esta forma de síndrome de Down es conocida como trisomía 21 en mosaico o mosaicismo. Es la forma más rara de síndrome de Down, supone solamente un 1% de los casos.

En la mayoría de los casos, el síndrome de Down no es hereditario, sino que se origina por un error espontáneo en la división celular durante la formación del óvulo o del espermatozoide, o en las primeras fases del desarrollo embrionario.

Solo una pequeña proporción de casos se debe a una translocación, una forma hereditaria en la que parte del cromosoma 21 se une a otro cromosoma. En estos casos, uno de los padres puede ser portador sano de una translocación equilibrada, sin presentar el síndrome, pero puede transmitir una versión no equilibrada que dé lugar al síndrome de Down en su descendencia.

Factores de riesgo

En España por cada 10.000 recién nacidos vivos hay 4,01 casos de síndrome de Down según el último Boletín del Estudio Colaborativo Español de Malformaciones Congénitas (ECEMC).

El único factor que aumenta significativamente el riesgo de tener un hijo afecto es la edad materna. De acuerdo con el American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG) el riesgo asociado según la edad materna es el siguiente:

Sin embargo, aunque la probabilidad por embarazo sea mayor en edades maternas avanzadas, alrededor del 80 % de los niños con síndrome de Down nacen de madres menores de 35 años, debido a las tasas más altas de natalidad entre mujeres jóvenes.

No hay evidencias de que el síndrome de Down pueda ser causada por algún factor ambiental ni antes ni durante el embarazo. Además, aunque se trate de una condición genética, solo la translocación de la trisomía 21 tiene el potencial de ser heredado.

Signos y síntomas

Existen muchos signos y síntomas característicos asociados a síndrome de Down. No todos los niños los presentarñan, y el grado en que aparezcan puede variar mucho. Estos signos y síntomas incluyen:

  • Cabeza pequeña, con orejas pequeñas y posicionadas más bajas de lo habitual.
  • Cuello corto con exceso de piel en la parte trasera.
  • Ojos achinados, cara ancha y plana, y nariz corta.
  • Boca pequeña y lengua protuberante.
  • Manchas blancas en la parte pigmentada del ojo.
  • Manos y pies anchos y cortos, y con una única línea en la palma.
  • Dedos de las manos cortos y con un hueso anormal en el quinto dedo (meñique).
  • Bajo tono muscular (hipotonía).
  • Articulaciones hiperflexibles.
  • Inestabilidad de la articulación atlantoaxial (malformación de la columna).
  • Retraso mental de leve a moderado.

Los problemas de aprendizaje (deterioro cognitivo) y la discapacidad intelectual varían desde medio hasta moderado e incluyen:

  • Corto periodo de atención.
  • Hiperactividad.
  • Falta de criterio.
  • Comportamiento disruptivo e impulsivo.
  • Retraso en el desarrollo del lenguaje y el habla.
  • Ansiedad.
  • Dificultades para dormir.

La intervención temprana, la terapia ocupacional y los servicios de educación especial pueden ayudar a los niños y adolescentes con síndrome de Down a mejorar en estos ámbitos para que puedan llevar una vida plena.

Enfermedades relacionadas

Las personas con síndrome de Down tienen un riesgo incrementado de padecer ciertas enfermedades en comparación con la población general. Algunas se presentan en el momento del nacimiento y otras durante la niñez, la edad adulta o incluso no llegan nunca a aparecer. Los médicos y familiares de estos pacientes deben prestar atención a estas enfermedades puesto que los afectados puede que no sean capaces de explicarse de manera clara y pueden presentarse como cambios de comportamiento.

Las complicaciones pueden ser:

  • Trastorno del déficit de atención (TDA).
  • Trastorno del espectro autista.
  • Diabetes.
  • Enfermedades dentales.
  • Trastornos gastrointestinales (alergias alimentarias; obstrucciones; riesgo incrementado de padecer enfermedad celíaca, un 16% sufren celiaquía).
  • Pérdida de audición (75%).
  • Defectos cardiacos y cardiopatías (cerca del 50%).
  • Elevada incidencia de infecciones respiratorias y de otitis, resfriados, bronquitis, amigdalitis y neumonía.
  • Riesgo aumentado de padecer trastornos hematológicos (síndrome mielodisplásico, leucemia, etc).
  • Envejecimiento prematuro, pérdida de habilidades cognitivas y síntomas como en la enfermedad de Alzheimer (lo padecen el 30% a la edad de 50 años y un 50% a los 60 años).
  • Convulsiones (epilepsia).
  • Apnea del sueño.
  • Compresión de médula espinal.
  • Enfermedades tiroideas (cerca del 10% en niños y entre un 13 y 50% en adultos).
  • Problemas de la vista, incluidas las cataratas (cerca del 60%).

Pruebas relacionadas

Cribado prenatal

Actualmente el diagnóstico del síndrome de Down se realiza durante el embarazo en la mayoría de los casos, en el periodo prenatal. En España, todas las mujeres embarazadas tienen derecho a un cribado prenatal que incluye, entre otras pruebas de seguimiento de embarazo, el cribado prenatal de aneuploidías.

Este cribado se realiza generalmente en el primer trimestre de embarazo (entre las semanas 9 y 13 de gestación), aunque existe la posibilidad de realizar un cribado en el segundo trimestre en los casos en los que el embarazo no haya sido seguido clínicamente o no se haya dispuesto de la posibilidad de realizar el de primer trimestre.

La estrategia de cribado no es uniforme a lo largo de la geografía española, sin embargo, puesto que la inclusión del cribado prenatal en la cartera básica implica ofrecer a toda la población los mismos recursos, existe un proyecto en curso a nivel ministerial que tiene como fin establecer recomendaciones e indicadores para la homogeneización de las estrategias de las distintas comunidades autónomas.

En cualquier caso, para facilitar el consentimiento informado necesario para la participación, todas las estrategias deben incluir un asesoramiento a los progenitores tanto antes de la realización de la prueba como posteriormente, explicando los resultados obtenidos y las opciones disponibles en función de los resultados.

Cribado prenatal de primer trimestre

Existen dos tipos principales de estrategias de cribado de primer trimestre:

  • Cribado combinado: Se parte del riesgo a priori que tiene la madre debido a su edad y este riesgo se ve modificado en base a los resultados de las pruebas bioquímicas y de la ecografía. En esta estrategia, se tienen en cuenta los siguientes marcadores:

    • Marcadores ecográficos: Se mide ecográficamente la translucencia nucal (TN). Generalmente en casos de síndrome de Down (trisomía 21) se encuentra aumentada, aunque no es específica de esta condición, sino que puede verse aumentada por otras anomalías genéticas (trisomía 18, 13, monosomía X, síndrome de Noonan, etc). La medición se realiza entre la semana 11 y la 13 de gestación y se realiza por personal especializado.
    • Marcadores bioquímicos: Existen distintas combinaciones de marcadores bioquímicos que se pueden realizar en el laboratorio, pero habitualmente se utilizan la proteína plasmática A asociada al embarazo (PAPP-A) y la fracción libre de la beta-HCG(hormona coriónica humana). Esta prueba se realiza entre la semana 9 y la 13+6 de gestación a partir de sangre materna.

Este tipo de estrategia se puede llevar a cabo unificando ambas pruebas en un solo día (ecografía y analítica) o bien en distintos días ajustando tiempos según la idoneidad de cada prueba.

  • Cribado contingente: Consiste en la realización del cribado combinado durante el primer trimestre y en caso de obtenerse en la prueba un riesgo alto para la trisomía 21, 18 o 13, se haría una prueba de segundo nivel analizando el ADN fetal en sangre materna (Ver a continuación).

Cribado de segundo trimestre

Para las pacientes en las que no se haya realizado el cribado durante el primer trimestre, se tendrá en cuenta el riesgo a priori dado por la edad materna y se valorarán los marcadores bioquímicos del segundo trimestre. Se puede realizar el cribado conocido como "triple screening": alfa-fetoproteína (AFP), gonadotropina coriónica humana (hCG)y estriol no conjugado (uE3) o cribado cuádruple en el que se incluyen estos tres marcadores más la inhibina A. Se realiza entre las semanas 15 y 20 del embarazo a partir de sangre materna.

ADN libre circulante (NIPT porsus siglas en inglés)

A partir de la semana 10 degestación se puede analizar el ADN libre circulante procedente de la placenta (no estrictamente fetal) en la sangrematerna para estudiar el riesgo de trisomía 21, 13 y 18. Se trata de una prueba de cribado, que forma parte de la estrategia de cribado contingente cuando la paciente presenta un alto riesgo de trisomía en el cribado combinado. Sin embargo, puede realizarse también en el segundo o tercer trimestre de embarazo si fuera necesario.

En cualquier estrategia o técnica utilizadas es importante tener en cuenta en todo momento que se trata de estrategias de cribado, no son pruebas diagnósticas y los resultados serán emitidos como “riesgo de”, por lo que, en caso de riesgo alto, será preciso llevar a cabo una prueba diagnóstica en una muestra fetal (descritas a continuación).

Diagnóstico prenatal

Se realizan estas pruebas cuando el cribado sale con riesgo superior a la media esperada o cuando existe una sospecha ecográfica durante el embarazo. El personal médico especializado obtiene muestras de fluidos o tejidos que envuelven el feto para determinar si hay una copia adicional del cromosoma 21. El tipo de muestras fetales sedescriben a continuación:

Sobre estas muestras podremos realizar estudio de cariotipo cultivando las muestras de vellosidad corial o de líquido amniótico, o se podrá realizar un estudio de Cadena de la Polimerasa Cuantitativa Fluorescente (QF-PCR de aneuploidías).

La QF-PCR de aneuploidías permite realizar un diagnóstico rápido de trisomía 21, con un estudio de microsatélites, también nos informará sobre otros cromosomas 13, 18 y sexuales. Es una prueba realizada sobre el ADN siendo de muy bajo coste.

El estudio de QF-PCR es complementario al cariotipo, permite dar un diagnóstico rápido y con el estudio del cariotipo se dilucida el origen y se orienta el caso: en el caso de la trisomía 21 libre el riesgo que se repita en otra gestación únicamente se eleva un 1% al que tuviera por edad. Por el contrario, si se debiera a una translocación robertsoniana que afecte al cromosoma 21, el riego de recurrencia aumenta, y se debe de realizar un estudio a los progenitores por si fueran portadores equilibrados de la translocación.

Tanto el cribado como el diagnóstico prenatal son herramientas para detectar de manera precoz una afectación del feto con síndrome de Down y permitir a la embarazada y a su familia poder tomar una decisión sobre el futuro del embarazo.

Diagnóstico tras el nacimiento

Se basa principalmente en el estudio físico de los signos y síntomas característicos, aunque algunos niños pueden presentar algún rasgo característico sin ser síndrome de Down.

Disponemos para su diagnóstico neonatal las mismas pruebas que en el diagnóstico prenatal, solo que en este caso utilizaremos una muestra neonatal, lo más frecuente una muestra de sangre periférica.

  • Cariotipo cromosómico: se cultivan células a partir de una muestra de sangre y se analizan para detectar la presencia de una copia adicional del cromosoma 21. También permite identificar el tipo de síndrome de Down.
  • También se encuentra disponible el estudio de Cadena de la Polimerasa Cuantitativa Fluorescente, QF-PCR de aneuploidías.

Las pruebas que detectan las complicaciones que a menudo se observan en las personas con síndrome de Down se utilizan para ayudar a diagnosticar las afecciones que surgen y controlar la eficacia del tratamiento. Algunas de las complicaciones, como defectos cardiacos congénitos y obstrucciones gastrointestinales, pueden estar presentes desde el nacimiento, y ser detectadas en el periodo prenatal. Otros, como la pérdida de audición, los trastornos de la visión, la leucemia y las enfermedades tiroideas, pueden desarrollarse en cualquier momento de la vida de la persona. Se pueden utilizar una variedad de pruebas de laboratorio para detectar afecciones en un individuo con síndrome de Down a medida que aparecen. Algunos ejemplos de estas pruebas incluyen:

  • Ecografía y/o resonancia magnética (RM): para evaluar cualquier sospecha de trastorno congénito como defectos cardiacos u obstrucciones gastrointestinales.
  • Pruebas oftalmológicas y audiológicas: se debe realizar cribado auditivo neonatal inmediato, evaluación oftalmológica antes de los 6 meses y establecer un seguimiento periódico, dado que más del 50% de los pacientes presentan alteraciones visuales y/o auditivas.  

Tratamiento

Actualmente no existe manera alguna de prevenir o de curar el síndrome de Down. El tratamiento va dirigido a los signos y síntomas causados por las patologías asociadas al síndrome de Down. Un 20–30% aproximadamente de los recién nacidos con síndrome de Down mueren en el primer año de vida. El cribado y el diagnóstico prenatal se realizan para detectar este trastorno en el feto y permitir a la madre (y familiares) tomar una decisión. El diagnóstico precoz permite a la familia y al médico trabajar conjuntamente para monitorizar al bebé y para estar preparados para cualquier complicación que pueda requerir atención justo tras el nacimiento. Estos tratamientos médicos pueden consistir en intervenciones quirúrgicas, como reparar los defectos cardiacos y las obstrucciones gastrointestinales, y empezar la medicación para trastornos como la enfermedad tiroidea.

En individuos con síndrome de Down es muy importante establecer un control meticuloso, así como una atención rápida a los trastornos agudos y crónicos  que se presenten para minimizar sus efectos y una intervención temprana para desarrollar al máximo el potencial individual de cada paciente.Los síntomas, signos, complicaciones y habilidades de las personas con síndrome de Down son muy variados.

Existen programas tanto a nivel nacional, autonómico como local de intervención temprana en casos de síndrome de Down que pueden ayudar a estos niños a desarrollar sus aptitudes físicas, cognitivas y de comunicación. Muchos de estos niños serán capaces de asistir a clase en colegios inclusivos, participar en deportes y ya en la edad adulta, tendrán un trabajo y podrán vivir vidas semi-independientes. La esperanza de vida media de las personas con síndrome de Down ha aumentado en los últimos años de los 50 a los 60 e incluso a los 70 años.

Enlaces

Pruebas relacionadas:

Cribado del primer trimestre del embarazo

Cribado del segundo trimestre del embarazo

Análisis del líquido amniótico

Estudio cromosómico (cariotipo)

ADN fetal en sangre materna

Hemograma

Tiroxina libre (T4 libre)

Tirotropina (TSH)

Pruebas de la enfermedad celíaca

Estados fisiológicos y enfermedades:

Embarazo

Enfermedades tiroideas

Leucemia

Enfermedad celíaca

Noticias:

Test de ADN fetal en sangre: de la ficción a la realidad

En otras webs:

DOWN España

Naciones Unidas: Día Mundial del Síndrome de Down

Mi hijo con síndrome de Down

Medline: Síndrome de Down

MayoClinic: Síndrome de Down

KidsHealth: Síndrome de Down

Clínica Universidad de Navarra (CUN): Síndrome de Down

Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC): Información sobre el síndrome de Down

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