También conocido como
CMV, CMV IgG, CMV IgM, pruebas moleculares de CMV
Nombre sistemático
Anticuerpos IgG e IgM de citomegalovirus, PCR de citomegalovirus, Cultivo de citomegalovirus
Este artículo fue revisado por última vez el
Este artículo fue modificado por última vez el 02.12.2021.

Aspectos Generales

¿Por qué hacer el análisis?

Para diagnosticar una infección o una reactivación del citomegalovirus (CMV), o cuando es necesario saber si hubo una infección pasada, como ocurre en las personas que vayan a recibir un órgano trasplantado.

¿Cuándo hacer el análisis?

En las embarazadas o en personas inmunocomprometidas que tengan síntomas similares a los de la gripe o la mononucleosis que puedan ser sugestivos de una infección por CMV; en los recién nacidos que presenten anomalías congénitas, ictericia o anemia; en los bebés que presentan convulsiones o problemas de desarrollo que puedan deberse al CMV; en las personas que vayan a recibir el trasplante de un órgano.

¿Qué muestra se requiere?

La muestra necesaria depende del tipo de prueba. La detección de anticuerpos se realiza a partir de una muestra de sangre venosa del brazo. Para detectar el virus, puede utilizarse sangre, orina, esputo, líquido amniótico, líquido cefalorraquídeo, líquido duodenal, saliva o una biopsia de tejido. 

¿Es necesario algún tipo de preparación previa?

Para la prueba en sangre no se necesita ninguna preparación especial. Para el resto de líquidos o tejidos, es importante seguir las instrucciones proporcionadas por el personal sanitario.

¿Qué es lo que se analiza?

El citomegalovirus (CMV) es un virus que está muy extendido por toda la población mundial, aunque es raro que ocasione signos o síntomas. Estas pruebas determinan los anticuerpos frente al CMV o bien detectan la presencia del virus.

Se considera que entre un 50% y un 85% de la población ha sido infectada por CMV. Muchas personas se infectan siendo niños o adultos jóvenes y no experimentan síntomas significativos o bien presentan una enfermedad muy leve. Las personas con enfermedad leve presentan síntomas pseudogripales (similares a la gripe) o similares a la mononucleosis, como irritación de garganta, fiebre, cansancio, escalofríos, dolores musculares o dolor de cabeza que desaparecen sin tratamiento en unas semanas.

Durante la infección activa, el CMV se encuentra en muchos fluidos, incluyendo saliva, orina, sangre, leche materna, semen, secreciones vaginales y líquido cefalorraquídeo. Se transmite fácilmente mediante contacto cercano con personas infectadas o a través de objetos infectados como pañales o juguetes. 

Después de la infección primaria (“primoinfección”), el CMV permanece en el cuerpo durante el resto de la vida, sin causar síntomas, causando la denominada infección “latente”, frecuente en muchos virus de la familia de los herpes. Sin embargo, si el sistema inmunitario de la persona se debilita, el virus puede reactivarse y producir enfermedad.

El CMV puede causar problemas graves en ciertas situaciones:

  • Cuando se sufre la primoinfección por CMV durante el embarazo, se puede transmitir a través de la barrera placentaria e infectar al feto. Esta infección puede provocar graves problemas físicos y del desarrollo al bebé. La mayor parte de los recién nacidos (cerca del 90%) infectados parecen perfectamente normales en el momento del nacimiento, pero empiezan a presentar problemas al cabo de unos meses, tales como problemas de la vista o del oído, neumonía, convulsiones o retraso mental. En otros casos pueden producirse abortos o presentar al nacimiento ictericia, anemia, aumento del tamaño del bazo o del hígado y disminución del tamaño de la cabeza.
  • En las personas con un sistema inmunitario debilitado, como en el caso de las que tienen una infección por VIH, los receptores de trasplantes o personas en tratamiento con quimioterapia, el CMV puede producir una enfermedad grave o incluso poner en riesgo la vida. Cuando una persona inmunocomprometida  contrae el virus por primera vez, puede experimentar síntomas graves y la infección por CMV puede permanecer activa. El virus también se puede reactivar en las personas que estuvieron expuestas antes del debilitamiento de su sistema inmunitario. La infección puede afectar a diversos órganos:
    • Ojos, causando una inflamación de la retina que puede acabar produciendo ceguera.
    • Tracto gastrointestinal, provocando diarrea sanguinolenta y dolor abdominal.
    • Pulmones, provocando neumonía con tos no productiva y dificultad para respirar.
    • Cerebro, causando encefalitis.
    • Hígado y bazo.
    • Órganos trasplantados, pudiendo aparecer cierto grado de rechazo del órgano.

La infección activa por CMV produce una depresión adicional del sistema inmunitario, lo que permite la aparición de infecciones secundarias como infecciones por hongos.

Preguntas Comunes

¿Cómo se utiliza?

La prueba del citomegalovirus (CMV) no se utiliza en todas las personas que presenten signos o síntomas que hagan sospechar una infección por CMV. Se utiliza  para detectar la infección actual o pasada por el virus en ciertos casos: 

  • Embarazadas o personas inmunodeprimidas que presenten signos y síntomas.
  • Personas que van a recibir un trasplante de órgano sólido o de médula ósea.
  • Recién nacidos con ciertas anomalías congénitas.

Existen diferentes tipos de pruebas en función de la orientación clínica:

Detección de anticuerpos (serología)
Esta prueba detecta la presencia en sangre de anticuerpos frente al CMV. Permite saber si una persona estuvo o ha estado expuesta recientemente al virus, en función de los dos tipos de inmunoglobulinas que se pueden medir: 

  • Los anticuerpos de tipo IgM son los primeros que se producen en respuesta a la infección. Se detectan en la mayoría de las personas una semana o dos después de la exposición al virus. El título de IgM aumenta durante un corto período de tiempo y después va disminuyendo, haciéndose indetectable al cabo de unos meses. Si una infección latente se reactiva en algún momento, volverán a aparecer los anticuerpos IgM.
  • Los anticuerpos IgG se producen varias semanas después de la primoinfección por CMV. Su título aumenta durante la infección activa y posteriormente se estabilizan a medida que la infección se resuelve y el virus se vuelve inactivo. Una vez se ha estado expuesto al CMV, siempre queda cierta cantidad de estos anticuerpos detectables en sangre. 

Para diferenciar entre una infección reciente o antigua se pueden medir en una misma muestra los anticuerpos IgG e IgM, o bien comparar los títulos de anticuerpos en dos muestras separadas tres meses (muestra en fase aguda y en fase de convalecencia). 

Detección directa del virus
La detección del virus mediante técnicas moleculares como la reacción en cadena de la polimerasa (PCR) permiten el diagnóstico de infecciones congénitas en los recién nacidos o confirmar la presencia de una infección activa en otro tipo de pacientes. Estas pruebas pueden detectar el material genético del virus (ADN) de forma cualitativa, o medir de forma cuantitativa la cantidad de ADN presente en una muestra (carga viral). Los métodos moleculares suelen ser más sensibles que el cultivo, proporcionando además los resultados de forma más rápida.

El seguimiento de personas inmunocomprometidas con una infección activa por CMV puede realizarse mediante la realización de cargas virales seriadas para valorar la respuesta del paciente a la medicación.

Actualmente los cultivos del virus no se suelen realizar de forma rutinaria, aunque en ocasiones permiten la detección del CMV.

¿Cuándo se solicita?

La prueba del citomegalovirus (CMV) suele solicitarse junto con las pruebas de la gripe, la mononucleosis o el virus de Epstein-Barr cuando las personas jóvenes, embarazadas o inmunodeprimidas presentan signos o síntomas similares a los de la gripe o la mononucleosis como:

  • Cansancio, debilidad.
  • Dolor de garganta.
  • Hinchazón de los ganglios linfáticos.
  • Fiebre.
  • Dolor de cabeza.
  • Dolores musculares.

A los candidatos a trasplante de órgano o de médula ósea se les suele realizar una prueba de detección de anticuerpos CMV para detectar si han estado expuestos al CMV anteriormente. Después del trasplante es frecuente solicitar las pruebas a intervalos regulares para detectar una infección o para el seguimiento del tratamiento antiviral.

En los recién nacidos se pueden solicitar las pruebas moleculares para detectar directamente el virus en ciertas situaciones:

  • Color amarillento de la piel y del blanco de los ojos (ictericia).
  • Recuento de plaquetas disminuido.
  • Aumento del tamaño del bazo (esplenomegalia) o del hígado (hepatomegalia).
  • Tamaño de la cabeza inferior a lo normal (microcefalia).
  • Problemas de vista o de oído.
  • Neumonía.
  • Convulsiones. 
  • Retraso psicomotor.

¿Qué significa el resultado?

Los resultados de las pruebas de CMV deben interpretarse con precaución. El médico evalúa los resultados junto con los signos o síntomas que presente el paciente. En algunas ocasiones puede resultar complicado distinguir entre la infección latente, activa o reactivada, debido a varias razones:

  • Una persona sana que se ha infectado por CMV continuará teniendo el virus, que puede reactivarse de manera intermitente, manteniéndose asintomática, pero apareciendo pequeñas cantidades de virus en los fluidos del organismo.
  • Las personas inmunodeprimidas pueden responder de forma débil ante la infección por CMV, lo que puede causar que tengan los títulos de anticuerpos IgM e IgG por debajo de lo esperado para una infección activa por CMV.
  • Puede ser que el virus no esté presente en una cantidad suficiente como para ser detectable en el fluido o la biopsia del tejido concreto que se ha analizado.
  • Cuando la infección es muy reciente, es posible que no haya dado tiempo a que se formen los anticuerpos frente al virus y que la serología sea negativa.

Serología
Si un individuo sintomático presenta IgM e IgG frente a CMV, es probable que se trate de una primoinfección o bien que una infección previa se haya reactivado. Esto puede confirmarse determinando los anticuerpos IgG dos o tres semanas más tarde, para comprobar que van aumentando de manera progresiva. Si entre la primera y la segunda determinación existe un aumento de 4 veces el título de anticuerpos IgG, el individuo tiene una infección activa por CMV (primoinfección o reactivación).
Cuando el título de IgM es positivo y el de IgG es negativo, significa que se trata de una infección reciente.
Un título negativo o bajo de IgG o IgM en una persona sintomática puede ser indicativo de que los síntomas se deben a otra causa, o que el sistema inmunitario del paciente no está funcionado correctamente, al no producir una cantidad de anticuerpos suficiente frente al virus, en el caso de que esté presente.
En la siguiente tabla se resume la interpretación de algunos resultados posibles:

 

CMV, IgM

CMV, IgG

 Posible interpretación

Negativo

Negativo

  • No existe infección previa ni actual, tampoco hay inmunidad y la persona es susceptible a padecer una infección primaria.
  • Síntomas atribuibles a otra causa.
  • Sistema inmunitario incapaz de producir suficiente cantidad de anticuerpos (persona inmunodeprimida).

Positivo

Negativo

  • Primoinfección muy reciente.
  • Reexposición al CMV.
  • Reactivación de una infección latente por CMV.

 *Este resultado por sí solo no es diagnóstico de primoinfección.

Positivo

Positivo, con aumento de cuatro veces el título entre la primera muestra (fase aguda) y otra posterior (convalecencia)

 Primoinfección activa o infección latente reactivada.

Negativo

Positivo

 Exposición pasada e infección latente, el paciente se encuentra inmunizado.


Detección del virus
Si la detección de ADN de CMV es positiva, el virus está presente y se considera que la persona tiene una infección activa. Una concentración alta de ADN viral suele indicar una infección más grave. Una concentración baja suele indicar una infección más leve, muchas veces asintomática, o incluso que no existe infección activa. 

Un resultado negativo en la prueba del ADN suele indicar que no existe infección activa, pero no la descarta por completo, porque el virus puede estar presente en muy baja cantidad o puede que no esté presente en la muestra concreta que se ha analizado.
Cuando se utiliza para valorar la eficacia del tratamiento, un descenso mantenido de la carga viral refleja una buena respuesta al tratamiento antivírico. Si no hay disminución de los niveles como respuesta al tratamiento, es posible que exista una resistencia al tratamiento utilizado.

Un cultivo positivo para CMV indica que la persona tiene una infección activa. El cultivo puede ser positivo 1-2 días después del contagio. Un cultivo negativo debe repetirse en 3 semanas para confirmar la ausencia de CMV, ya que es posible que estuviera en muy poca cantidad o bien que sea de crecimiento lento.

¿Hay algo más que debería saber?

La prueba del CMV es una de las incluidas en lo que se conoce como perfil TORCH, que agrupa a un conjunto de pruebas de cribado de distintas enfermedades infecciosas que pueden resultar graves en las embarazadas y ocasionar anomalías en el feto y en el recién nacido. TORCH es el acrónimo de: Toxoplasmosis, Rubéola, Citomegalovirus y Herpes simplex.
En los individuos con infección por VIH o candidatos a someterse a un trasplante que sean negativos a las pruebas para el CMV, en el caso de necesitar una transfusión de sangre, es necesario que los productos sanguíneos celulares estén libres de anticuerpos CMV (productos sanguíneos CMV seronegativos), o bien que se hayan eliminado los leucocitos del producto. Para más información, consultar el artículo sobre Banco de sangre.

¿Cómo se puede saber si se ha reactivado una infección por CMV?

En las personas sanas, la reactivación es poco frecuente y en el caso de que se produzca, suele ser asintomática o puede provocar signos o síntomas similares a los de una gripe suave. En las personas inmunodeprimidas, los síntomas suelen ser más graves y afectan a los pulmones, tracto gastrointestinal o a los ojos. En este caso, es importante consultar al médico.

¿Se puede transmitir la infección por CMV a otras personas?

Una infección por CMV, tanto anterior como actual, aunque no se acompañe de signos o síntomas, puede transmitirse a otras personas. Si aparecen síntomas, lo harán entre 6 y 90 días tras la primoinfección. Sin embargo, es necesario un contacto íntimo para que se produzca la transmisión del virus. La infección puede transmitirse por saliva, leche materna, fluidos vaginales, semen, orina y sangre.

¿Existe alguna manera de prevenir la infección por CMV?

Actualmente no se dispone de ninguna vacuna para prevenir la infección por CMV. Una higiene adecuada puede ayudar a prevenir la transmisión del virus. Sin embargo, puesto que el CMV es muy común, está presente en muchos fluidos del organismo y se transmite por contacto directo, muchas personas contraen la infección siendo bebés. 

Bibliografía

Este artículo está basado en las fuentes bibliográficas que se citan a continuación, así como en la propia experiencia del Comité de expertos y revisores de Lab Tests Online. Además, este apartado es revisado periódicamente por el Consejo Editorial, con el fin de mantenerlo actualizado.

Los enlaces dirigidos a páginas web pueden no estar disponibles por causas ajenas a nuestra voluntad, por lo que pedimos disculpas y agradeceremos que nos informe de estas anomalías para poder subsanarlas.

(Actualizado el 28 de abril de 2020) Cytomegalovirus (CMV) and Congenital CMV Infection—Interpretation of Laboratory Tests. Centers for Disease Control and Prevention. Disponible online en https://www.cdc.gov/cmv/clinical/lab-tests.html. Último acceso el 24 de noviembre de 2021.

(Actualizado el 7 de julio de 2021) Cytomegalovirus (CMV). Medscape. Disponible online en https://emedicine.medscape.com/article/215702-overview. Último acceso el 24 de noviembre de 2021.

Cytomegalovirus (CMV) Antibodies, IgM and IgG, Serum. Mayo Clinic Laboratories. Disponible online en https://www.mayomedicallaboratories.com/test-catalog/Clinical+and+Interpretive/62067. Último acceso el 24 de noviembre de 2021.

(Actualizado el 22 de julio de 2020) TORCH Screen. MedlinePlus. Disponible online en https://medlineplus.gov/ency/article/003350.htm. Último acceso el 24 de noviembre de 2021.

(Actualizado el 25 de octubre de 2020) Dugdale, D. Acute cytomegalovirus (CMV) infection. MedlinePlus Medical Encyclopedia. Disponible online en http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/ency/article/000568.htm. Último acceso el 24 de noviembre de 2021.

(Actualizado el 25 de agosto de 2019) Vyas, J. CMV serology test. MedlinePlus Medical Encyclopedia. Disponible online en http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/ency/article/003546.htm. Último acceso el 24 de noviembre de 2021.

Mayo Clinic Staff. Cytomegalovirus (CMV) infection. Mayo Clinic. Disponible online en http://www.mayoclinic.org/diseases-conditions/cmv/basics/definition/CON-20029514?p=1. Último acceso el 24 de noviembre de 2021.

(Actualizado el 10 de septiembre de 2020) Cytomegalovirus. FamilyDoctor.org. Disponible online en http://familydoctor.org/familydoctor/en/diseases-conditions/cytomegalovirus.printerview.all.html. Último acceso el 24 de noviembre de 2021.

Pregúntenos

*Importante*: No es posible interpretar los resultados de los análisis clínicos fuera del contexto de la historia clínica del paciente. Rogamos no remita resultados para su interpretación, ya que ésta debe ser realizada exclusivamente por su médico. Si tiene dudas sobre esta prueba, puede completar un formulario y solicitar interpretación más detallada sobre el análisis en cuestión. Su consulta se tratará de manera confidencial y será respondida por un profesional del laboratorio clínico.

Es usted profesional sanitario?
CAPTCHA This question is for testing whether or not you are a human visitor and to prevent automated spam submissions.