Análisis del líquido cefalorraquídeo

25/10/2021

También conocido como: LCR, análisis del LCR, análisis del líquido espinal

Nombre sistemático: análisis de líquido cefalorraquídeo

Aspectos generales

¿Por qué hacer el análisis?

Para el diagnóstico de enfermedades o trastornos que afectan al sistema nervioso central (SNC), tales como sangrado cerebral o intracraneal, cáncer, enfermedades autoinmunes o infecciones.

¿Cuándo hacer el análisis?

Cuando existen signos y/o síntomas debidos a un trastorno del SNC.

¿Qué muestra se requiere?

Obtención de una muestra de líquido cefalorraquídeo en la zona lumbar baja, mediante un procedimiento conocido como punción lumbar.

¿Es necesario algún tipo de preparación previa?

Es posible que se indique vaciar la vejiga y los intestinos antes de la punción lumbar. La extracción debe realizarse con el individuo estirado en posición fetal. Después de la extracción, es importante permanecer tumbado durante un rato.


¿Qué es lo que se analiza?

El líquido cefalorraquídeo (LCR) es un fluido líquido claro, acuoso, que fluye alrededor del cerebro y la médula espinal rodeándolos y protegiéndolos. El análisis de líquido cefalorraquídeo consiste en un conjunto de pruebas que se utilizan para evaluar las sustancias presentes en LCR y diagnosticar los trastornos que afectan al sistema nervioso central.

El LCR se secreta en el plexo coroideo, un tejido especial que tiene muchos vasos sanguíneos y que reviste las pequeñas cavidades o cámaras (ventrículos) del cerebro. El volumen total de LCR es de 90 a 150 mL en adultos y de 10 a 60 mL en recién nacidos. El LCR se produce y distribuye continuamente y posteriormente se absorbe hacia la sangre. Cada día se producen aproximadamente 500 mL de LCR. Esta tasa de producción significa que todo el LCR se reemplaza cada pocas horas.

La barrera hematoencefálica confiere protección al cerebro separándolo de la circulación sanguínea, y regula la distribución de sustancias entre la sangre y el líquido cefalorraquídeo. Además, evita que las sustancias de alto peso molecular, toxinas y la mayor parte de células sanguíneas pasen hacia el SNC. Cualquier trastorno que altere esta barrera protectora puede producir una alteración en el tipo de constituyentes o en sus concentraciones en el LCR. Como el LCR rodea el cerebro y la médula espinal, esta muestra puede resultar de gran utilidad para el diagnóstico de los trastornos del SNC.

A pesar de que la obtención de la muestra de LCR puede ser mucho más difícil de obtener que una de sangre u orina, los resultados pueden revelar de manera mucho más clara la causa de los signos y/o síntomas derivados de una afectación del SNC. Algunos ejemplos son:

Preguntas comunes

¿Cómo se utiliza?

El análisis del líquido cefalorraquídeo (LCR) puede ser una ayuda para el diagnóstico de una gran variedad de enfermedades y trastornos que afectan al SNC. Algunos ejemplos incluyen:

El análisis del LCR suele incluir la determinación inicial de un conjunto de pruebas:

  • Características físicas: apariencia del LCR (color, claridad) y presión con la que fluye hacia el tubo de recolección cuando se obtiene la muestra.
  • Proteínas.
  • Glucosa.
  • Recuento celular.
  • Análisis diferencial de las células.
  • Si hay sospecha de infección, se puede realizar una tinción de Gram, un cultivo de LCR y pruebas moleculares que detectan el material genético de cualquier microorganismo presente.

Según los resultados de la primera serie de pruebas o el diagnóstico sospechado se puede solicitar una amplia variedad de pruebas adicionales. Las pruebas específicas que se solicitan dependen de los signos y síntomas y de la enfermedad que el médico considera que puede ser la posible causa. Cada una de estas pruebas se puede agrupar según el tipo de examen que se realice.

¿Cuándo se solicita?

El análisis del LCR suele solicitarse cuando se sospecha un trastorno que afecta al SNC. Puede solicitarse cuando:

  • Se ha sufrido algún traumatismo cerebral o en la médula espinal.
  • Cuando existe un cáncer que puede haberse extendido al SNC.
  • Cuando hay signos o síntomas que sugieren afectación del SNC. Los signos y síntomas de los trastornos del SNC pueden ser muy variados y pueden ser similares a los de otras enfermedades o trastornos. Pueden instaurarse de manera repentina, sugiriendo alguna situación aguda, como sangrado o infección del SNC, o pueden desarrollarse lentamente sugiriendo una enfermedad crónica como la enfermedad de Alzheimer o una esclerosis múltiple.

En función de la historia clínica del individuo, el análisis del LCR se puede solicitar cuando aparece una combinación de los siguientes signos y síntomas, especialmente cuando se combina con síntomas similares a los de la gripe que se intensifican en pocas horas o días:

  • Cambios del estado mental y de la conciencia.
  • Dolor de cabeza repentino, grave o persistente, o rigidez de la nuca.
  • Confusión, alucinaciones o convulsiones.
  • Debilidad muscular o letargia, fatiga.
  • Náuseas (graves o prolongadas).
  • Fiebre o erupciones.
  • Sensibilidad a la luz.
  • Entumecimiento o temblor.
  • Mareos.
  • Dificultades del habla.
  • Dificultad para la marcha, pérdida de coordinación.
  • Cambios del estado de ánimo, depresión.
  • Los niños pueden mostrarse irritables, lloran al cogerlos, presentan rigidez, rechazan la comida y tienen las fontanelas (espacios membranosos del cráneo antes de que este alcance su osificación completa) abultadas.

¿Qué significa el resultado?

El LCR suele tener concentraciones bajas de proteínas y de glucosa, y muy pocos leucocitos.

Cualquier trastorno que altere la presión normal o el flujo del LCR, o la capacidad protectora de la barrera hematoencefálica puede dar lugar a anomalías en el análisis del LCR.

¿En qué consiste una punción lumbar y cómo se realiza?

La punción lumbar es una prueba que se hace con relativa frecuencia. Se suele realizar con el individuo tumbado en posición fetal, aunque también puede realizarse con el individuo sentado. Es importante permanecer quieto durante el procedimiento. Una vez que la persona está en la posición ideal, se limpia la espalda con un antiséptico y se aplica anestesia local por debajo de la piel. Cuando la zona está adormecida, se inyecta una aguja especial a través de la piel, entre dos vértebras y en el canal espinal. El médico recoge pequeñas cantidades de líquido cefalorraquídeo (LCR) en varios tubos estériles. Se extrae la aguja y se aplica un apósito estéril, realizando cierta presión en la zona de la punción. Posteriormente se le pide al individuo que permanezca estirado durante una o varias horas, sin levantar la cabeza para evitar un dolor de cabeza posterior.

Para realizar la punción lumbar se suele tardar una media hora. Para la mayoría de personas se trata de una prueba un poco incómoda. La sensación más común es la sensación de notar una presión cuando se introduce la aguja. Debe avisarse al médico siempre que se experimente dolor de cabeza o sensaciones anormales, como dolor, entumecimiento u hormigueo en las piernas o dolor en el lugar de la punción.

La punción lumbar se realiza en la parte inferior de la columna. Existe el riesgo de romper algún capilar en el momento de la punción. Esto puede causar una punción traumática, que significa que una pequeña cantidad de sangre puede caer en una o varias de las muestras que se recogen; aunque no es una situación deseable, se da con relativa frecuencia y se debe  tener en cuenta a la hora de evaluar los resultados.

¿Qué se puede hacer con el dolor postpunción lumbar?

Los dolores de cabeza son relativamente comunes después de una punción lumbar y pueden ocurrir inmediatamente, o hasta uno o dos días después de la recogida de la muestra. Acostarse después del procedimiento puede ayudar a evitar y tratar los dolores de cabeza. Otros posibles tratamientos incluyen la ingesta de agua (para mantenerse hidratado), cafeína y analgésicos. Se deben seguir las recomendaciones del médico y avisar si el dolor persiste.

¿Existen otras razones por las que se tenga que realizar una punción lumbar?

Sí. En algunas ocasiones se utiliza para introducir anestésicos u otras medicaciones en el LCR. A veces, se realizan punciones de manera repetida para conseguir una disminución de la presión del LCR.

¿Por qué es necesaria una punción lumbar? ¿ No se pueden realizar las pruebas en sangre u orina?

El LCR obtenido por punción lumbar suele constituir la mejor muestra para evaluar los trastornos que afectan al sistema nervioso central (SNC), puesto que el LCR envuelve el cerebro y la médula espinal. Pueden fácilmente detectarse cambios en la concentración de ciertas sustancias en el LCR en las enfermedades del SNC o en otras enfermedades graves. Las pruebas en sangre y orina se pueden utilizar conjuntamente con las del LCR, sin embargo no se puede confiar en la evaluación de estas muestras por sí sola para establecer la presencia de una enfermedad en el SNC.

¿Qué otras pruebas pueden realizarse además del análisis del líquido cefalorraquídeo (LCR)?

Otras pruebas de laboratorio que pueden solicitarse juntamente con el análisis de LCR son:

¿Hay algo más que debería saber?

Durante la evaluación de cualquier alteración del sistema nervioso central, saber qué síntomas presenta el individuo y su duración es de crucial importancia para el médico. También le interesa conocer el estado de vacunación del individuo, así como cualquier información acerca de enfermedades, contacto con otras personas enfermas y viajes recientes.

Detalles de las pruebas evaluadas en el líquido cefalorraquídeo

Pruebas diagnósticas del LCR

Características físicas

Se puede medir la presión del LCR antes y después de recoger la muestra.

  • Se pueden observar aumentos de presión del LCR en una gran variedad de enfermedades que producen un aumento en la presión intracerebral o intracraneal y/o en trastornos que producen una obstrucción al flujo normal de LCR como tumores, infecciones, hidrocefalia (acumulación anómala de LCR en el cerebro) o sangrados.
  • Disminuciones de la presión del LCR pueden observarse en los estados de deshidratación.

La apariencia del LCR suele compararse a la del agua.

  • Color : normalmente el LCR es incoloro y transparente. Los cambios en el color no son diagnósticos, pero pueden indicar la presencia de sustancias normalmente ausentes en LCR. Coloraciones amarillentas, anaranjadas o rosadas pueden ser debidas a la rotura de las células sanguíneas en el curso de sangrados, o bien indicar la presencia de bilirrubina en LCR. Un LCR de color verdoso puede contener bilirrubina o ser de causa infecciosa.
  • Turbidez: un LCR turbio puede indicar la presencia de leucocitos o hematíes, microorganismos o un aumento de la concentración de proteínas.
  • Viscosidad: el LCR normal tiene la misma consistencia que el agua. La viscosidad puede estar aumentada en ciertos tipos de cáncer o en meningitis.

Pruebas bioquímicas

Las pruebas bioquímicas detectan o miden las sustancias químicas que se encuentran en el líquido cefalorraquídeo. Muchas de las sustancias en el LCR también se encuentran en la sangre y las cantidades relativas en el LCR y la sangre a menudo se comparan. Normalmente, las concentraciones de ciertas sustancias en el LCR, como las proteínas y la glucosa, reflejan las concentraciones en sangre.

  • Glucosa en LCR: la concentración normal de glucosa es 2/3 partes de la concentración en suero. Las concentraciones de glucosa pueden estar disminuidas cuando hay células que no deberían estar presentes y que metabolizan la glucosa, como por ejemplo bacterias, células presentes debidas a una inflamación o liberadas por tumores.
  • Proteínas en LCR:  se encuentran en pequeñas cantidades en LCR. La disminución de las proteínas no se considera significativa. Las proteínas pueden aumentar en:

                                        -Meningitis y abscesos cerebrales.

                                        -Tumores cerebrales o de médula espinal.

                                        -Esclerosis múltiple.

                                        -Síndrome de Guillain-Barré.

                                        -Sífilis.

Si alguna de estas dos pruebas iniciales está alterada el médico puede solicitar otras pruebas adicionales entre las que se encuentran:

  • Electroforesis de proteínas en LCR: se separan los diferentes tipos de proteínas. Se pueden ver bandas oligoclonales en la esclerosis múltiple y en otras enfermedades.
  • IgG (Inmunoglobulina G) en LCR:  se encuentra aumentada en algunos trastornos como la esclerosis múltiple, encefalitis por el virus del herpes o en las enfermedades del tejido conectivo.
  • Proteína básica de la mielina: se observa cuando se deteriora el recubrimiento de las neuronas o mielina, como en la esclerosis múltiple.
  • Ácido láctico en LCR: con frecuencia se utiliza para distinguir entre las meningitis bacterianas y víricas. Las concentraciones suelen estar aumentadas en las infecciones bacterianas y fúngicas, mientras que en las infecciones víricas aumentan ligeramente o pueden ser incluso normales.
  • Lactato deshidrogenasa (LDH) en LCR: se utiliza para diferenciar entre las meningitis bacterianas y víricas. Las concentraciones suelen aumentar en las meningitis bacterianas, pero no en las víricas. También puede aumentar la LDH en una leucemia o en un accidente cerebrovascular.
  • Marcadores tumorales: antígeno carcinoembrionario (CEA), alfa-fetoproteína (AFP) y gonadotropina coriónica (hCG) pueden estar aumentados en los cánceres que se han propagado al sistema nervioso central (metastásicos).
  • Beta amiloide 42 (Aß42) y proteína tau: se utilizan en la evaluación de la enfermedad de Alzheimer; en una persona sintomática, una concentración baja en LCR de Aß42, junto con una concentración alta de tau, refleja una mayor probabilidad de padecer la enfermedad de Alzheimer.
  • Transferrina beta-2: esta es una proteína presente solamente en el LCR. Esta prueba se puede realizar si se sospecha que un traumatismo en el sistema nervioso central ha causado una fuga de LCR. Se recoge y analiza una muestra de líquido que se escapa de la nariz o los oídos. Una prueba positiva de transferrina beta-2 significa que el líquido es LCR.

Examen microscópico

El LCR normal prácticamente no contiene células y tiene un aspecto claro. Si el aspecto del LCR es claro, se examina una gota de LCR sin diluir en el microscopio y se cuentan las células de forma manual. Si el número de células es muy bajo (igual o menor a 5) puede o no realizarse el recuento diferencial.

Si el número de células es elevado (superior a 5) probablemente se realizará el recuento diferencial. Para realizar dicho recuento, se suele utilizar una centrifuga especial (citocentrífuga) para concentrar las células en la parte inferior del tubo de análisis. Posteriormente, se coloca una muestra de las células concentradas en un portaobjetos y se realiza una tinción especial que permite observar los distintos tipos de células.

Si se sospecha la presencia de un cáncer o este ya ha sido diagnosticado, la muestra generalmente se citocentrifuga independientemente del número de células presentes y se realiza siempre el recuento diferencial.

Recuento total de células en LCR

  • Recuento de hematíes: normalmente no se encuentran hematíes en el LCR. La presencia de hematíes puede indicar un sangrado en el LCR o que se haya realizado una punción traumática (sangre que penetra en el LCR durante la extracción de la muestra).
  • Recuento de leucocitos: en condiciones normales, en los adultos se observan menos de 5 leucocitos. Puede observarse un incremento significativo de leucocitos en LCR en las inflamaciones o infecciones del sistema nervioso central.

Recuento diferencial de leucocitos en LCR

Se considera normal la presencia de pequeñas cantidades de linfocitos, monocitos (y en los neonatos, algunos neutrófilos). Puede observarse:

  • Un aumento de neutrófilos en una infección bacteriana.
  • Un aumento de linfocitos en infecciones víricas o fúngicas.
  • Un ligero aumento de linfocitos en enfermedades autoinmunes del sistema nervioso central, como la esclerosis múltiple.
  • En algunas ocasiones, hay un aumento de eosinófilos en las infecciones parasitarias.
  • Un aumento de leucocitos o leucocitos anormales, en las leucemias con afectación del sistema nervioso central.
  • Presencia de células anormales en tumores cancerígenos, si se ven en el recuento diferencial se realizará una citología del LCR.

Por otra parte, puede observarse un aumento de los distintos tipos de leucocitos en muchos trastornos como abscesos cerebrales, después de un accidente cerebrovascular o un sangrado cerebral, en tumores metastásicos, en el síndrome de Guillain-Barré y en trastornos inflamatorios como la sarcoidosis.

  • Citología del LCR: se realiza una tinción específica sobre una muestra previamente citocentrifugada y se examina al microscopio para evaluar si existen células anómalas. Generalmente se realiza cuando se sospecha un tumor del sistema nervioso central o un cáncer metastásico. La presencia de cierto tipo de células anómalas o de células sanguíneas inmaduras puede indicar el tipo de cáncer.

Pruebas para detectar infecciones

Cuando existe una sospecha de meningitis o encefalitis se pueden realizar pruebas adicionales para la detección de microorganismos, además de las pruebas de bioquímica rutinarias (glucosa y proteínas). La selección de las pruebas se realiza con frecuencia en función de los signos y síntomas, el estado del sistema inmunológico y la posible exposición a ciertos patógenos. Algunas de las pruebas que se realizan con más frecuencia se enumeran a continuación:

  • Tinción de Gram del LCR: para la observación directa de microorganismos al microscopio. La muestra de LCR se centrifuga, se coge una porción concentrada, se coloca en un portaobjetos y se tiñe para poder observar al microscopio. En el LCR no se deberían encontrar microorganismos. La presencia de bacterias u hongos es indicativa de meningitis o encefalitis bacteriana o fúngica.
  • Cultivo de LCR: para detectar microorganismos, ya que crecerán si el medio de cultivo es el adecuado. La ausencia de microorganismos no excluye el diagnóstico de infección; es posible que los microorganismos no puedan crecer en ese medio de cultivo o que se encuentren en tan baja cantidad que no puedan detectarse.
  • Pruebas moleculares en LCR: mediante la reacción en cadena de la polimerasa (PCR) se pueden utilizar para la detección de material genético de patógenos que pueden estar presentes en la muestra. Este método detecta material genético bacteriano, viral, fúngico o parasitario (ADN, ARN) y es particularmente útil si el microbio no crece en el cultivo de rutina o si el paciente ha estado tomando antibióticos.
  • Pruebas de detección de anticuerpos: si se detectan anticuerpos producido por el sistema inmunológico contra microbios específicos que causan enfermedades, puede ser útil en infecciones donde los cultivos y las pruebas moleculares son insensibles (por ejemplo: en el virus del Nilo Occidental, en la enfermedad de Lyme).
  • Antígeno criptocócico en LCR: para detectar infecciones fúngicas causadas por Cryptococcus neoformans.

Otras pruebas que pueden solicitarse con menor frecuencia son:

  • Prueba de amplificación de ácidos nucleicos en LCR: se utiliza para detectar infecciones por micobacterias, como Mycobacterium tuberculosis; se pueden realizar pruebas moleculares específicas para M. tuberculosis cuando se sospecha tuberculosis.
  • Pruebas de detección de parásitos: los parásitos se pueden detectar en el LCR con pruebas de laboratorio, como pruebas moleculares, cultivo o examen microscópico. Las infecciones del sistema nervioso central por parásitos son raras y con frecuencia son rápidamente letales. Un ejemplo es una infección causada por la ameba de vida libre, Naegleria fowleri
  • Prueba de sífilis en LCR (VDRL): puede ser positiva en personas con neurosífilis, que ocurre cuando la bacteria de la sífilis infecta el cerebro. Un resultado negativo no descarta necesariamente una infección del cerebro.


Enlaces

Pruebas relacionadas:

Beta amiloide 42 (Aß42) y proteína tau

Lactato

Electroforesis de proteínas e inmunofijación

Glucosa

Hemocultivo

Hemograma

Lactato deshidrogenasa (LDH)

Electrolitos

Proteínas totales, cociente albúmina-globulina (A/G)

Proteína C reactiva

Tinción de Gram

Virus del Nilo Occidental

Estados fisiológicos y enfermedades:

Enfermedad de Lyme

Esclerosis múltiple

Meningitis y encefalitis

Enfermedades autoinmunes

Enfermedad de Alzheimer

Síndrome de Guillain-Barré

Sífilis

Tuberculosis

En otras webs:

Medline: Enfermedades del cerebro

Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares (NIH): Meningitis y encefalitis

KidsHealth: Punción lumbar

MayoClinic: Encefalitis

National Multiple Sclerosis Society: Cerebrospinal Fluid (CSF) and Multiple Sclerosis

Alzheimer’s Association: Medical Tests for Diagnosing Alzheimer's

National Organization for Rare Disorders (NORD): Meningitis

National Organization for Rare Disorders (NORD): Encephalitis, Herpes Simplex


También conocido como:
HSV-1, HSV-2, HHV1, HHV2, VHS, herpes oral, herpes labial, herpes genital
Nombre sistemático: virus del herpes simple tipo 1 y tipo 2

Aspectos generales
¿Por qué hacer el análisis?
Para hacer un cribado o un diagnóstico de la infección por el virus del herpes simple (VHS).                  

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