También conocido como
Recuento eritrocitario
Número de hematíes
Recuento celular de la serie roja
Nombre sistemático
Recuento de hematíes
Este artículo fue revisado por última vez el
Este artículo fue modificado por última vez el
20.04.2018.
Aspectos Generales
¿Por qué hacer el análisis?

Para evaluar el número de células de la serie roja (eritrocitos o hematíes) de la sangre; para detectar, diagnosticar o monitorizar trastornos que afecten a estas células.

¿Cuándo hacer el análisis?

Como parte del hemograma en un control rutinario, o si el médico sospecha que pueda existir una anemia (disminución del número de hematíes) o una policitemia (aumento del número de hematíes).

¿Qué muestra se requiere?

La determinación se realiza a partir de una muestra de sangre venosa, o por punción en un dedo (en niños y adultos) o por punción en el talón (recién nacidos).

¿Es necesario algún tipo de preparación previa?

Para esta prueba no se necesita ninguna preparación especial.

Quizás pueda encontrar los resultados de los análisis que se le han realizado en la página web de su laboratorio. Sin embargo, actualmente está en Lab Tests Online. Es posible que haya sido dirigido aquí por el sitio web de su laboratorio para que así pueda conseguir información útil sobre la (s) prueba (s) que se realizó.

Lab Tests Online es un sitio web de educación para el paciente que ofrece información sobre pruebas de laboratorio y que fue galardonado en el año 2009 con el Premio a las Mejores Iniciativas de Servicio al Paciente que convoca la Fundación Farmaindustria en el apartado correspondiente a sociedades científicas y profesionales.

El contenido de esta página ha sido revisado por especialistas del laboratorio. En ella, se proporcionan explicaciones generales de lo que podrían significar los resultados para cada una de las pruebas aquí desarrolladas. Por ejemplo, lo que podría significar obtener un valor alto o bajo en el contexto de su estado de salud.

Para conseguir los resultados de su análisis, deberá dirigirse al sitio web de su laboratorio o comunicarse con su médico.

Los rangos de referencia de las pruebas que se le han realizado los encontrará seguramente en su informe de laboratorio. Normalmente se encuentran a la derecha de los resultados.

Si no dispone del informe de laboratorio y desea obtener un rango de referencia, consulte a su médico o al laboratorio que realizó los análisis. Los resultados de las pruebas de laboratorio no tienen sentido por sí mismos. Toman significado cuando se comparan con los rangos de referencia. Los rangos de referencia son los valores esperados para una persona sana. A veces se les llama también valores "normales". Al comparar el resultado de una prueba con los valores de referencia, se puede ver si el resultado se encuentra fuera del rango de valores esperados. Los valores que están fuera de los rangos esperados pueden proporcionar pistas para ayudar a identificar posibles enfermedades o trastornos. Si bien la precisión de las pruebas de laboratorio ha evolucionado significativamente en las últimas décadas, puede existir cierta variabilidad entre laboratorios debido a las diferencias en los reactivos químicos empleados, las técnicas de medida y los analizadores o instrumentos que se utilizan. Esta es la razón por la que se proporcionan tan pocos rangos de referencia en esta página web. Es importante saber que, para evaluar si los resultados están "dentro de los límites normales", se debe aplicar el rango de referencia proporcionado por el laboratorio que realizó el análisis. Si desea obtener más información, refiérase al artículo Intervalos de referencia y su significado.

¿Qué es lo que se analiza?

Los hematíes, también conocidos como eritrocitos, glóbulos rojos o células de la serie roja de la sangre, son células que circulan en la sangre y transportan el oxígeno por todo el organismo. El recuento de hematíes evalúa la cantidad total de eritrocitos en la muestra de sangre obtenida. Es una de las pruebas que se incluyen en el hemograma, normalmente solicitado para evaluar el estado de salud de cualquier individuo.

La sangre contiene un conjunto de células suspendidas en un líquido llamado plasma. Además de los hematíes, existen las células de la serie blanca de la sangre o leucocitos y las plaquetas. Estas células se producen en la médula ósea y se liberan hacia la circulación a medida que van madurando. Los hematíes representan aproximadamente un 40% del volumen de la sangre y contienen hemoglobina, una proteína con capacidad para fijar oxígeno que a su vez permite que los hematíes transporten la sangre desde los pulmones hacia los órganos y tejidos del organismo. Los hematíes también transportan una pequeña cantidad de dióxido de carbono (CO₂), producto del metabolismo celular, desde los distintos órganos y tejidos hacia los pulmones, donde es expelido.

La semivida (tiempo de vida media) de los hematíes es de 120 días, de manera que la médula ósea debe estar produciendo contínuamente nuevos hematíes para ir sustituyendo a los que envejecen, se degradan o se pierden con los sangrados. Son diversas las situaciones que pueden repercutir sobre la producción de nuevos hematíes y/o sobre su semivida, además de las que se asocian a sangrados. Estas situaciones pueden hacer que el recuento de hematíes aumente o disminuya.

Las variaciones en el recuento de hematíes suelen ir paralelas a las de la hemoglobina y el hematocrito. Cuando los valores del recuento de hematíes, de la hemoglobina y del hematocrito disminuyen por debajo de un intervalo de referencia establecido, se dice que la persona está anémica. Si al contrario estos valores aumentan por encima de lo que se conoce como normal, se dice que la persona está policitémica. Si existen pocos hematíes, la cantidad de oxígeno que llega a los tejidos puede ser insuficiente y, contrariamente, si el número de hematíes es muy elevado, la sangre puede volverse más espesa enlenteciéndose el flujo sanguíneo y conllevando una serie de problemas asociados.

¿Cómo se obtiene la muestra para el análisis?
Extracción de la muestra por punción de una vena del antebrazo o por punción en un dedo (en niños y adultos) o por punción en el talón (recién nacidos).

¿Se requiere alguna preparación previa para asegurar la calidad de la muestra?
Para esta prueba no se requiere ninguna preparación especial.

NOTA: En el apartado, El laboratorio por dentro, encontrará información sobre la recogida y procesamiento de las muestras de sangre y los cultivos de esputo.

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Preguntas Comunes
  • ¿Cómo se utiliza?

    El recuento de hematíes se solicita como parte de un hemograma y suele utilizarse de manera rutinaria en los controles médicos habituales. El recuento de hematíes puede utilizarse para diagnosticar y/o monitorizar cualquier trastorno que afecte a la producción o a la vida media de los hematíes.

    Los hematíes circulan en la sangre y transportan el oxígeno por todo el organismo. Se producen en la médula ósea y se liberan hacia la circulación a medida que van madurando. Su semivida (tiempo de vida media) es de 120 días, de manera que la médula ósea debe estar produciendo contínuamente nuevos hematíes para ir sustituyendo a los que envejecen, se degradan o se pierden con los sangrados. El organismo consigue mantener un número relativamente estable de hematíes en la circulación sanguínea modificando la tasa de producción de los mismos en la médula ósea, ya sea aumentándola o disminuyéndola.

    Los trastornos que repercuten sobre la producción de hematíes en la médula ósea pueden ocasionar un aumento o una disminución del número de hematíes maduros que se liberan hacia la sangre. Existen situaciones que tienen consecuencias sobre la vida media de los eritrocitos en la circulación, especialmente aquellas en las que la forma de los hematíes está alterada debido a trastornos adquiridos o hereditarios. Cuando se destruyen (hemólisis) o se pierden (sangrados) hematíes y la médula ósea no es capaz de compensarlo produciendo nuevos hematíes con la velocidad suficiente, o si los hematíes que se producen no funcionan correctamente, se dice que existe una anemia; la cantidad de oxígeno que llega a los tejidos resulta en consecuencia afectada.

    Si se producen y se liberan a la sangre demasiados hematíes se dice que existe una policitemia; la sangre puede volverse más espesa enlenteciéndose el flujo sanguíneo y conllevando una serie de problemas asociados.

    El recuento de hematíes puede indicar si existe un problema relacionado con la producción o con la vida media de los eritrocitos, pero no puede determinar la causa subyacente. Para conocer la causa, pueden realizarse otras pruebas además del hemograma como:

    • Extensión de sangre
    • Recuento de reticulocitos
    • Pruebas relacionadas con el metabolismo férrico
    • Vitamina B12 y folato
    • En casos más graves, estudio de la médula ósea
  • ¿Cuándo se solicita?

    El recuento de hematíes se realiza sistemáticamente al solicitarse un hemograma, que a menudo se solicita en el curso de una revisión médica o antes de una intervención quirúrgica. El recuento de hematíes también es útil para establecer un diagnóstico cuando un individuo presenta síntomas y signos sugerentes de alguna enfermedad que puede afectar a la producción de eritrocitos. Algunos de los signos y síntomas comunes asociados a anemia que justifican la solicitud de un recuento de hematíes son:

    • Debilidad o fatiga
    • Falta de energía
    • Palidez

    Algunos de los signos y síntomas asociados a un aumento de hematíes incluyen:

    • Alteraciones de la visión
    • Dolores de cabeza, mareos
    • Enrojecimiento facial
    • Aumento del tamaño del bazo

    El recuento de hematíes también se solicita periódicamente en personas con trastornos hematológicos, enfermedad renal, trastornos hemorrágicos, anemias crónicas y policitemia. La quimioterapia y la radioterapia a menudo ocasionan una disminución de la producción de todos los elementos de la sangre y por este motivo es habitual solicitar un recuento de hematíes en estos casos.

  • ¿Qué significa el resultado?

    Como el recuento de hematíes se realiza al solicitar un hemograma, los resultados se interpretan teniendo en cuenta todas las pruebas incluidas en el hemograma, como hemoglobinahematocrito, recuento de reticulocitos y/o índices eritrocitarios.

    Entre las causas de disminución del recuento de hematíes (anemia) se incluyen:

    • Traumatismos
    • Destrucción de eritrocitos, por ejemplo por una anemia hemolítica causada por defectos en el propio hematíe o por un trastorno autoinmune; las alteraciones pueden consistir en una hemoglobinopatía (por ejemplo, anemia de células falciformes), una talasemia, alteraciones de la membrana de los hematíes (esferocitosis hereditaria) o déficits enzimáticos (por ejemplo, de G6PDH)
    • Sangrados agudos o crónicos de origen gastrointestinal (úlceraspóliposcáncer de colon) o de otro tipo, como de la vejiga urinaria o del útero (en mujeres con menstruaciones abundantes)
    • Déficits nutricionales, por ejemplo de hierro, vitamina B12 o folato
    • Al teraciones de la médula ósea debidas a fármacos, sustancias tóxicas, infecciones, quimioterapia o radioterapia
    • Trastornos de la médula ósea como leucemiamieloma múltiple, mielodisplasias o linfomas, u otros cánceres que se hayan diseminado hacia la médula ósea
    • Enfermedades inflamatorias crónicas
    • Insuficiencia renal - en las enfermedades renales crónicas graves se produce menor cantidad de eritropoyetina, que es una hormona sintetizada en los riñones con capacidad para estimular la producción de hematíes en la médula ósea

    Entre las causas de aumento del recuento de hematíes se incluyen:

    • Deshidratación - al disminuir el volumen de la parte líquida de la sangre, el número de hematíes por volumen aumenta de manera artificial
    • Enfermedades pulmonares - cuando una persona no respira adecuadamente y no inhala suficiente cantidad de oxígeno, el organismo intenta compensar esta alteración produciendo mayor cantidad de eritrocitos o hematíes
    • Enfermedades cardíacas de causa congénita - el corazón no puede bombear la sangre de manera efectiva, de manera que la cantidad de oxígeno que llega a los tejidos es insuficiente. El organismo compensa esta situación produciendo mayor cantidad de eritrocitos
    • Tumores renales que producen un exceso de eritropoyetina
    • Tabaquismo
    • Trastornos genéticos (alteración de la capacidad de detección de las necesidades de oxígeno, anomalías en la liberación de oxígeno desde la hemoglobina hacia los tejidos)
    • Policitemia vera - enfermedad poco frecuente en la que se producen de manera inadecuada muchos hematíes
  • ¿Hay algo más que debería saber?

    El hecho de haber recibido una transfusión de sangre (reciente) puede repercutir sobre los resultados del recuento de hematíes.

    Las alteraciones en el recuento de hematíes suelen ser transitorias y pueden corregirse fácilmente si se elimina la causa que las ha originado.

    Es habitual observar una disminución del recuento de hematíes durante el embarazo como resultado de una dilución por incremento del volumen de líquido en la madre.

    El hecho de vivir a gran altitud sobre el nivel del mar ocasiona un incremento del número de hematíes; esta es la respuesta normal del organismo a la menor disponibilidad de oxígeno propia de las alturas.

    Las mujeres suelen tener un recuento de hematíes inferior al de los varones.

  • ¿Hasta qué punto es fácil tratar alteraciones del recuento de hematíes?

    En primer lugar es importante que el médico conozca el motivo por el que se encuentra alterado el número de hematíes antes de decidir el tratamiento. En algunas anemias el tratamiento puede incluir suplementos dietéticos o modificaciones de la dieta para incorporar alimentos nutricionales. A veces tan sólo es necesario modificar algún tipo de medicación. En casos más graves pueden estar indicadas transfusiones de sangre y en otras situaciones puede estar indicado estimular la producción de células en la médula ósea (con algún fármaco), especialmente en personas que hayan recibido quimioterapia o radioterapia.

  • ¿Puede analizarse el recuento de hematíes en la misma consulta médica?

    Puede ser; sólo si en la consulta médica se dispone de instrumentos de laboratorio y de profesionales con experiencia.

  • ¿Influyen una buena dieta y un buen estado nutricional en mantener el recuento de hematíes dentro de lo que se considera saludable?

    Sí, en cierta medida, ya que si se come de forma equilibrada se pueden prevenir las anemias por déficit de hierro, de vitaminaB12 o de folato. En personas con mayor riesgo de tener déficits vitamínicos se recomienda tomar algún suplemento. No obstante, la causa más frecuente de déficit de vitamina B12 es la malabsorción y la causa principal del déficit de hierro son los sangrados. Estas situaciones así como otras alteraciones de los hematíes ocasionadas por enfermedades diversas no se corrigen sólo con modificaciones de la dieta.

  • ¿Existen síntomas que ayuden a reconocer si el número de hematíes se encuentra significativamente alterado?

    La presencia de fatiga y debilidad puede indicar un recuento de hematíes bajo o alto. Los desmayos, la palidez, la sensación de ahogo, los mareos y/o estados de cierta confusión mental también pueden ser indicativos de un recuento de hematíes disminuido. Contrariamente, trastornos en la visión, dolores de cabeza y enrojecimiento o rubefacción facial se asocian a aumentos en el recuento de hematíes.

Bibliografía

Este artículo esta basado en las fuentes bibliográficas que se citan a continuación, así como en la propia experiencia del Comité de expertos y revisores de Lab Tests Online. Además, este apartado es revisado periódicamente por el Consejo Editorial, con el fin de mantenerlo actualizado.

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